China extrae un kilo de uranio del océano y abre la puerta a la energía nuclear inagotable

Científicos chinos consiguen recolectar por primera vez este elemento en aguas abiertas mediante un innovador material magnético a escala molecular, un hito tecnológico que marca el inicio de la carrera internacional

China extrae un kilo de uranio del océano y abre la puerta a la energía nuclear inagotable
Uranio
Publicado en Ciencia

El mar esconde la llave para solucionar la crisis energética mundial y Pekín acaba de dar el primer paso firme para reclamarla. Las instituciones nucleares respaldadas por el Ejecutivo chino han logrado extraer mil gramos de uranio directamente de las aguas del Mar Meridional de China. Este avance saca por primera vez de los laboratorios una tecnología que hasta la fecha se consideraba casi ciencia ficción y la enfrenta a las implacables condiciones del océano abierto.

Durante décadas, la minería oceánica de este mineral se descartó por su extrema dificultad técnica. La concentración del elemento en el agua salada es de apenas 3,3 miligramos por tonelada, una proporción tan minúscula que los expertos la comparan con buscar un solo grano de sal dentro de una piscina olímpica. A pesar de ello, los océanos albergan en su conjunto unos 4.500 millones de toneladas, una cifra que supera con creces todos los yacimientos terrestres conocidos y que aseguraría el suministro global durante milenios.

Para superar este desafío monumental, los investigadores desarrollaron marcos orgánicos especializados que funcionan como imanes moleculares. Según detalla el portal especializado Interesting Engineering, el principal obstáculo en el entorno marino es la abrumadora presencia de otros iones competitivos, como el vanadio, que superan al uranio en una proporción de millones a uno y bloquean los sistemas de filtrado tradicionales.

El secreto de la selectividad molecular

El éxito de la operación radica en la precisión milimétrica de los nuevos materiales absorbentes. Los científicos del Instituto de Bioenergía y Tecnología de Bioprocesos de Qingdao crearon espacios confinados que coinciden exactamente con la forma de los iones de uranio. En este proyecto también participó activamente la Universidad de Energía Eléctrica del Norte de China.

Esta ingeniería de precisión utiliza microesferas de hidrogel basadas en alginato de sodio y hebras de ADN funcionales. Así, el compuesto atrapa el combustible nuclear mientras ignora por completo el resto de elementos presentes en el agua. Las pruebas se realizaron en una plataforma marina dedicada en alta mar, donde los materiales tuvieron que soportar corrientes reales, corrosión salina y la incrustación biológica típica del ecosistema, demostrando una robustez mecánica sin precedentes.

Hacia la producción industrial en 2050

El éxito de esta extracción a escala de kilogramo demuestra que la infraestructura para cosechar combustible marino resulta físicamente viable. China, que en estos momentos lidera la construcción mundial de centrales nucleares, mantiene una fuerte dependencia del mineral importado, lo que convierte este proyecto en una prioridad absoluta de seguridad nacional para garantizar su independencia energética.

La hoja de ruta del gigante asiático ya está trazada con fechas precisas. El Gobierno planea construir una instalación de demostración para el año 2035 y alcanzar la producción industrial a gran escala en 2050. Si los costes de extracción logran reducirse hasta niveles competitivos, esta innovación tecnológica independizará a la industria de la minería terrestre tradicional y garantizará una fuente de energía prácticamente inagotable para la transición global.

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