Científicos descubren el Santo Grial de los sustitutos del azúcar y podría reducir el impacto en nuestra salud
Un equipo de ingenieros logra producir un tipo de azúcar natural de forma eficiente, con un sabor casi idéntico al azúcar que conocemos y con un impacto metabólico mucho menor
Estamos convencidos de que en más de una ocasión has leído que consumimos demasiada cantidad de azúcar a diario. Quizás no de manera directa, pero sí en multitud de productos procesados. Es por ello que la industria alimentaria lleva décadas intentando encontrar un sustituto del azúcar que conserve su sabor, pero que no tenga sus efectos secundarios. ¿Y si te digo que ya lo hemos encontrado?
Descubriendo el azúcar casi olvidado
Un reciente estudio, publicado en la revista científica Cell Reports Physical Science, nos invita a conocer el método desarrollado para producir un tipo de azúcar poco conocido de forma biosintética. Esto significa que se han utilizado bacterias modificadas genéticamente como si fueran pequeñas fábricas de esta interesante sustancia.
Y ese misterioso azúcar es conocido como tagatosa. Y no te creas que es ajeno a la naturaleza. Hablamos de una sustancia que aparece en algunos productos lácteos cuando la lactosa se descompone y en ciertas frutas como las manzanas, piñas o naranjas. En condiciones normales, representa menos del 0,2 % de los azúcares, lo que hace prácticamente imposible poder extraerla directamente. Por eso, hasta ahora se fabricaba mediante procesos químicos costosos y poco eficientes.
Entonces, ¿cómo se ha conseguido crear? La clave ha estado en la reprogramación de la bacteria Escherichia coli. Con ello se ha conseguido que convierta glucosa, un azúcar abundante y barato, en tagatosa. ¿Y cómo lo han conseguido? Según el comunicado publicado en la página web de la Universidad Tufts, los científicos añadieron una enzima capaz de transformar glucosa en galactosa. Después, otra enzima es la que acaba por crear la tagatosa.
Gracias a este método, se ha conseguido aprovechar hasta el 95 % del azúcar inicial. Pero, más allá de cómo se fabrica este azúcar, lo realmente interesante es cómo se comporta la tagatosa. Se sabe que endulza casi igual que el azúcar que todos conocemos, pero, sin embargo, tiene muchas menos calorías.
Además, el cuerpo no la absorbe del todo. Una parte pasa directamente al intestino grueso, donde es procesado por las bacterias intestinales. Eso hace que no se produzcan grandes subidas de azúcar en sangre, algo clave para personas con diabetes o con problemas para controlar la glucosa. Y si el azúcar común alimenta a las bacterias que causan caries, la tagatosa puede llegar a dificultar su crecimiento.
Y es que este azúcar alternativo es considerado seguro para el consumo y, para añadir aún más beneficios, se comporta como el azúcar. Es decir, no solo endulza, sino que da volumen a los alimentos, se puede hornear y se dora al calentarse. Y esto es algo que muchos edulcorantes no consiguen. Si se consigue producir a gran escala, el azúcar del futuro podría ser igual de goloso, pero mucho menos perjudicial para nuestra salud.