Es tristemente frecuente encontrar noticias sobre especies en los medios, porque la mayoría de ellas hacen referencia a la extinción. Sin ir más lejos, sabemos que el cambio climático provocará la muerte definitiva de una especie de tortugas australianas, pero también del delicioso chocolate.

Sin embargo, la biología nos da una sorpresa en forma de una nueva especie fruto del aislamiento y otros factores externos. Se trata de un cocodrilo muy especial que habita en las cuevas de Abanda, en Gabón (África) y que hasta el momento eran catalogados como cocodrilos enanos africanos, según detalla The Guardian.

Insistimos en lo de "hasta el momento" porque su hábitat aislado ha provocado un cambio en su genética, como han constatado unos científicos tras investigar la especie, como explica la web BGR. Por ello, los investigadores afirman que muy pronto se convertirán en una especie diferente.

Lo mejor de todo es que este hecho no es lo más extraño que les ocupa a los todavía cocodrilos enanos africanos, que exteriormente son completamente diferentes a otros animales de la misma especie que no habitan en esa zona. Y es que, en lugar de ser de un color marrón tipo barro, su piel ha adquirido un color bronceado con ciertas tonalidades naranjas.

¿A qué se debe esta diferencia en su piel? ¿Nadarán acaso en aguas ricas en cobre y de algún modo este metal se ha adherido en su cuerpo? No, la respuesta son excrementos de murciélagos. Los cocodrilos enanos africanos de las cuevas de Abanda pasan todo el día nadando entre caca de murciélago y su piel ha adquirido ese color.

Aspecto del cocodrilo enano africano de las Cuevas de Abanda. iCrave Science

No es que les guste nadar entre excrementos de murciélago, de hecho lo hacen por una buena y deliciosa razón: estos mamíferos que habitan las cuevas a decenas de miles constituyen su principal fuente de alimentación. Por el contrario, en general los cocodrilos enanos africanos suelen tener una dieta compuesta por peces y crustáceos.

Así que cuantos más murciélagos, más caca de murciélago (obvio), pero también más comida, y a más comida, más cocodrilos nadando entre excrementos. No es muy complicado de entender.

Pero claro, nadar en unas aguas densas y anaranjadas en teoría simplemente cubriría su piel, que en el fondo debería seguir siendo marrón. Pues no: la caca de murciélago ha sido capaz de teñir su piel. El guano de murciélago está mayoritariamente compuesto por urea, una sustancia química rica en nitrógeno que aumenta el pH hasta niveles muy básicos, lo que tiñe su piel.

Sin embargo, un simple (y desagradable) baño de color no separa especies. El aislamiento sí que lo hace. Matthew Shirley, investigador y coautor del estudio de inminente lanzamiento sobre este hallazgo biológico, lo explica para National Geographic:

Como resultado del aislamiento completo, (los cocodrilos enanos africanos de la cueva de Abanda en Gabón) están en el proceso de convertirse en una nueva especie. Si sucede tarde o temprano no lo sabemos aún.

Actualmente, Shirley y sus colegas se encuentran tomando muestras de sangre de los cocodrilos que habitan en las cuevas y comparándolos con otros individuos de su misma especie que viven en otros lugares.

Gracias al análisis sanguíneo saben que hay un conjunto de genes que diferencian a unos de otros, lo que sugiere una evolución hacia algo completamente nuevo. Se desconoce cuántas generaciones requerirá esta especie para hacerse realidad.