Estamos inmersos en pleno invierno, o todo lo contrario si nos leéis desde zonas como América del Sur. Como suele suceder en esta fría época, la nieve llega a la vida de muchos de nosotros. En ocasiones, este agua congelada no trae nada bueno, como pueden confirmar los conductores que se quedaron atrapados en una autopista española durante horas, como informó El País.

Otra posibilidad, algo más positiva, es la diversión que permite la nieve para personas de todas las edades. Crear los típicos ángeles en el suelo, lanzar bolas o deslizarse por ella son solo algunas de las actividades posibles.

Puede que, a partir de este artículo, no vuelvas a abrir la boca cuando está nevando

La nieve también implica un extraño deseo: querer probarla. ¿A qué sabrá? ¿A agua? Es posible que el desconocimiento o la curiosidad te hayan llevado a saborear algunos de los copos que caen del cielo, o que lo hayas hecho de forma obligada cuando alguien te ha lanzado una bola helada justo a la boca.

Sin embargo, y pese a todo lo divertido que sea, comer o cocinar con nieve puede no ser del todo saludable. Descubre el peligro que conlleva este tipo de "alimentación" por culpa de los elementos que la forman. Y es que, al fin y al cabo, la contaminación y la nieve tienen una fuerte relación.

Échale la culpa a la contaminación

La época invernal parece ser todo un peligro para nuestra salud. A las consecuencias de los atracones de Navidad para tu salud ahora debemos añadirle el riesgo que conlleva comer nieve. Cuidado, porque puede que tengas que añadir otra sustancia a la lista negra en la que ya tenías al panga.

Una investigación publicada en 2017 en el medio Science Direct llega para abrirnos los ojos sobre este tema. Los responsables estudiaron la composición de la nieve para conocer cuáles eran los elementos que la formaban, y se comprobó lo peor.

Comer nieve no es la mejor idea para tu salud debido a su interacción con la contaminación antes de caer a la tierra. El benzeno y el tolueno son solo algunos de esos elementos que forman el agua congelada, y proceden de un lugar nada agradable: el humo de los coches.

Comer nieve puede llegar a ser divertido, pero también puede ponerte en riesgo. The Sun

Tal y como afirman los científicos encargados del estudio, la nieve se mezcla con los contaminantes que se escapan del tubo de escape de los coches. Aunque estas sustancias tóxicas están más presentes en la nieve que cae en grandes ciudades o núcleos urbanos, tampoco estás a salvo de las mismas si vives en una zona de campo debido a los pesticidas agrícolas, como aclaran desde Mashable.

La contaminación no es el único factor que interviene en la peligrosa composición de la nieve. Aquí, los animales voladores tienen una importancia que quizás desconocías hasta ahora, y que se debe a su manía de defecar mientras van por el aire.

Tal y como explican desde Tonic, las excreciones se pueden mezclar con la nieve en su dirección al suelo y meterte en graves problemas. ¿Lo peor que puede pasarte si la consumes? Acabar con una infección bacteriana como la E. coli o parásitos como los gusanos redondos.

Los científicos responden

El artículo anterior de Tonic apunta de forma correcta que todavía no existe un estudio que confirme con total seguridad que comer nieve es peligroso para tu salud. Sin embargo, sí contamos con declaraciones de científicos que ya lo avanzan.

Los expertos ya han dado su opinión, y es muy clara al respecto

National Public Radio se puso en contacto con algunos de estos expertos, entre los que se encuentra Sarah Doherty, de la Universidad de Washington. La investigadora defiende que el peligro de la nieve depende completamente de lo que haya en el suelo con el que se mezcla al caer de las nubes.

Mark Williams, del Instituto de Investigación Ártica y Alpina de Colorado, opta por advertir sobre la inseguridad que conlleva comer nieve que haya sido arada. Es muy probable que esta contenga arena y productos químicos, que no son nada buenos para ti.

"Como madre y química física atmosférica, definitivamente no sugiero a mis hijos pequeños que coman nieve en las áreas urbanas en general", confirma Parisa Ariya, de la Universidad McGill de Canadá. Parece que no hay nada mejor que este consejo de una experta para concluir. Pero, ¿de verdad toda la nieve es mala?

Cuándo NO deberías comer nieve

Desde ThoughtCo han hablado también sobre el peligro de una alimentación que incluya nieve, y han aprovechado para aclarar cuáles son los casos en los que tienes que evitar llevártela a la boca sin ningún pero.

La clave reside en el color de la nieve. Si este agua congelada tiene un color amarillo, olvídate de probarla o de cocinar con ella, ya que es señal clara de que está contaminada. Y este no es el único color peligroso, debes evitar la nieve con el mismo interés si es roja, verde, gris o negra.

Queda terminantemente prohibido comer nieve amarilla, recuérdalo. Musely

Cuando veas que la nieve puede contener arena u otro tipo de suciedad, también debes prohibirte su ingesta. Algo similar a lo que debes hacer con la nieve que cae cerca de chimeneas, volcanes activos o zonas con radiación. En definitiva, evitar los copos que se han acumulado al lado de carreteras o zonas peligrosas.

Los diferentes datos presentados hasta el momento confirman que comer nieve no es la actividad más saludable para tu cuerpo. Hay excepciones muy concretas pero, en general, debes tener cuidado con este "alimento".