En estos momentos de inestabilidad laboral, contratos precarios y economía colaborativa para justificar que difícilmente puedes llegar a fin de mes, siempre podíamos aferrarnos al socorrido dicho ese de que "el dinero no da la felicidad". O bueno, podíamos. Un estudio de la Universidad de Purdue en Indiana (Estados Unidos) lo desmiente con rotundidad: querido amigo hippie, el dinero es más importante de lo que piensas.

¿Cuánto dinero nos hace felices? Menos de lo que crees

Y es que según evidencia este estudio que ha sido publicado por la revista divulgativa Nature Human Behavior, el dinero sí que puede hacernos felices, aunque la cantidad varía mucho de un país a otro.

Para averiguarlo, enviaron una encuesta a más de 1,7 millones de personas a lo largo y ancho del mundo, con lo cual los resultados obtenidos se corresponden con las necesidades económicas de casi dos millones de personas distribuidas por 164 países, y teniendo en cuenta que hay países más felices que otros y que Dinamarca sobresale por encima del resto, el resultado puede variar y mucho.

¿Cuánto dinero te hace feliz? BGR

En la encuesta se valora cuánto dinero se requiere para lograr el bienestar emocional y la evaluación de la calidad de vida de las personas de forma individual y se tiene como moneda base el dólar norteamericano. ¿Cuánto dinero necesitamos para ser felices?

Andrew T. Jebb, autor principal de la investigación, da alguna pista:

Puede sorprender, si tenemos en cuenta lo que vemos en la TV gracias a la publicidad, que nos hace pensar que no hay techo en cuanto al dinero que necesitamos, pero la realidad es que sí que lo hay.

Así que sí, el dinero hace feliz, pero mucho menos de lo que piensas. Jebb prosigue en su explicación, llegando a dar cifras:

Se ha debatido mucho tiempo desde qué punto deja de importar del dinero, porque ya no cambia tu nivel de bienestar. Hemos encontrado que el volumen de ingresos ideal es de 95.000 dólares para la evaluación vital y de 60.000 a 75.000 dólares para el bienestar emocional. Eso sí, son cantidades para una sola persona.

Conceptos como el bienestar emocional o sentimental son algo abstractos y genéricos, pero según el estudio, se refieren a las emociones del día a día, como sentirse emocionado, feliz, triste, enfadado… Por otro lado, la evaluación vital o la satisfacción global es un balance de cómo lo estamos haciendo, es decir, la consecución de nuestros objetivos y las comparaciones con otros semejantes.

Teniendo en cuenta que para el estudio se incluyen 164 países, con culturas e incluso perspectivas vitales muy diferentes, es normal que haya variaciones. Y las hay. ¿Quiénes crees que se conformarán con menos? ¿Los países más ricos o los más pobres?

Andrew T. Jebb responde a esa pregunta en BGR:

Hay variaciones sustanciales entre regiones del mundo, logrando la satisfacción más tarde en los países más ricos. Esto se debe a que las evaluaciones que realizamos se ven influenciadas por los estándares de comparación con otros. Ay, qué mala es la envidia y la publicidad.

¿Qué pasa cuando alcanzamos esos ingresos?

Si pasamos las cantidades proporcionadas por Jebb a la moneda de nuestros respectivos países nos daremos cuenta que en muchos lugares se trata de unas cifras al alcance de muy pocos. Aun así, ¿qué pasa si lográsemos hacerlo realidad?

La verdadera felicidad no consiste en tenerlo todo, sino en no desear nada

El estudio detalla que una vez alcanzamos esa cota, ganar mas dinero reduce nuestra satisfacción. Esto podría deberse a que el dinero es importante para cubrir necesidades básicas, pagar la hipoteca…pero hasta cierto punto. Y es que el ser humano es avaricioso por naturaleza, y cuanto más tiene, más gasta en cosas materiales que deseamos por imitación, lo que irónicamente baja nuestros niveles de felicidad. Como decía Séneca, "La verdadera felicidad no consiste en tenerlo todo, sino en no desear nada."

Así que la felicidad está en tener dinero para lo básico, pero sin dejarse llevar por las presiones sociales y querer aparentar éxito, conceptos muy arraigados en Occidente. Y es que el dinero es solo una parte de lo que nos hace feliz, y este estudio solo evidencia los límites y la importancia relativa del dinero.

En resumen: el dinero puede darte la felicidad, pero solo un poquito.