Todos sabemos que la música es un lenguaje universal (un estudio lo demostró hace poco), y sus muchas cualidades la convierten en un componente muy presente en nuestras vidas. Existen muchos géneros musicales pero, entre todos ellos, siempre se han destacado las bondades de la música clásica, ¿acaso no habéis visto alguna vez a una embarazada escuchando a Mozart para estimular a su bebé?

Hay estudios que rechazan rotundamente el efecto Mozart

Si bien es cierto que la música despierta en nosotros sensaciones inexplicables, como comenzar a bailar sin poder resistirnos cuando la oímos, afirmar que nos hace más inteligentes puede no ser del todo cierto.

Sabemos que es una creencia muy extendida y que hay expertos que así lo avalan, pero también existen estudios que rechazan por completo esta idea. Por tanto, ¿mejora la música clásica las habilidades cognitivas? Conozcamos la verdad sobre el efecto Mozart.

¿Qué es el efecto Mozart?

Tal y como informa Muy Interesante, el efecto Mozart hace referencia a los efectos beneficiosos que la música del famoso compositor austriaco podría tener en adultos y bebés. En base a esta hipótesis, los defensores del efecto Mozart sostienen que su música mejoraría nuestras habilidades cognitivas, incluso cuando somos un feto.

El origen del efecto Mozart

Aunque es ahora cuando el fenómeno ha cobrado protagonismo, lo cierto es que las referencias al efecto Mozart llegaron en los años noventa, cuando los investigadores comenzaron a interesarse por la música de Mozart y sus hipotéticos beneficios.

Alfred Tomatis fue el primer defensor de los beneficios de esta música

La primera persona en hacer alusión a la música de Mozart en este ámbito fue el otorrinolaringólogo francés Alfred Tomatis. Él defendió que la música del austriaco era capaz de solucionar problemas cerebrales. En 1993, expertos de la Universidad de California, en Irvine, afirmaron que después de escucharle durante diez minutos, un grupo de estudiantes respondía mejor a una prueba de razonamiento.

¿Por qué Mozart y no otro compositor?

Muy pocos estudios coinciden en sus conclusiones sobre el efecto Mozart. Bibliolore

Seguramente os estéis preguntando el motivo por el que se habla únicamente de Mozart y no de otros grandes compositores. Pues bien, según cuentan en Xataka, la música de Mozart es capaz de activar áreas del cerebro (las relacionadas con las emociones, la coordinación motora y la visión) a las que otras músicas no son capaces de acceder.

De la misma forma, varios estudios sostienen que su frescura e inocencia convierten a la música de Mozart en un estimulante inmejorable para los bebés.

¿Mito o realidad?

Como hemos comentado ya, existen muchos artículos e investigaciones a favor del efecto Mozart. Sin embargo, también hay opiniones que refutan sus beneficios. Profundicemos algo más en la opinión de los expertos que han estudiado el asunto.

El estudio de Frances Rauscher y Gorson Shaw en 1993

Tras el trabajo de Alfred Tomatis, los investigadores Frances Rauscher y Gorson Shaw se centraron en estudiar el efecto Mozart en 1993. En un estudio publicado en la revista Nature, estos expertos de la Universidad de California demostraron que un grupo de estudiantes respondía mejor a un test de razonamiento tras escuchar a Mozart durante diez minutos.

Algunos colegios obligaron a sus alumnos a escuchar música clásica

Su trabajo saltó a la fama y otros investigadores intentaron replicar las pruebas con resultados diferentes y, por tanto, poco concluyentes. Sin embargo, el mensaje caló hondo en la sociedad y, por ejemplo, en algunos colegios llegó a imponerse la obligación de escuchar música a diario.

Beneficios de escuchar música clásica según investigadores

Reduce la presión arterial

Infobae se hizo eco en 2016 de una publicación de la revista de la Asociación Médica Alemana en la que se hablaba de los efectos positivos de la música clásica. Para extraer esta conclusión, usaron composiciones de grandes maestros como Mozart o Strauss y observaron que los resultados eran positivos incluso entre los sujetos que no eran aficionados al género clásico. Así, concluyeron que ayuda a bajar la presión arterial.

Ayuda en la recuperación después de un trasplante

Una investigación publicada en el Journal of Surgery Cardiothoracic sostiene que escuchar música clásica tras un trasplante contribuye a una recuperación exitosa. Inicialmente, las pruebas se realizaron en ratones de laboratorio que habían sido sometidos a una operación de estas características. Los roedores que escucharon a Mozart vivieron más que los que escuchaban otros géneros.

Reduce el dolor y la ansiedad en pacientes de cáncer

Un trabajo del Duke Cancer Institute reveló que los pacientes de cáncer que escuchaban música clásica a través de auriculares veían reducido su dolor notablemente. Además, pudieron demostrar que se producía un descenso de la ansiedad durante biopsias de próstata, una intervención que suele acarrear aumento de la presión arterial.

Mejora el rendimiento en operaciones médicas

El Health Science Center de la Universidad de Texas consiguió demostrar que los médicos que escuchaban a Mozart durante una colonoscopia tenían los sentidos más agudizados y que su concentración era mayor que la de los profesionales que no lo hacían.

Facilita el aprendizaje de idiomas

Un estudio de la Universidad de Illinois sostiene que contribuye a un mejor aprendizaje de otros idiomas. Según este trabajo, la música clásica mejoraría la incorporación de gramática y vocabulario. De la misma manera, investigaciones similares concluyen que también mejora la pronunciación y la apreciación de otras culturas.

Alivia el insomnio

La Universidad de Toronto determinó que escuchar a Mozart antes de dormir ayudaría a combatir casos graves de insomnio. El motivo tiene que ver con los ritmos y tonos empleados por el compositor austriaco, que ayudarían a caer en un sueño más largo y profundo.

Un estudio de la Universidad de Viena, en contra del efecto Mozart

Tras muchos años de confusión, la Universidad de Viena decidió arrojar algo de luz sobre el asunto con un estudio definitivo. Tal y como aseguran los propios psicólogos encargados del trabajo, este sería el mayor y más concluyente que se ha hecho hasta la fecha.

Conforme a El País, estos expertos experimentaron con 3000 sujetos a los que expusieron a una pieza musical. Los resultados fueron claros: no se dieron cambios significativos en sus habilidades cognitivas. Jakob Pietschnig, del Instituto de Investigación Básica en Psicología, se muestra tajante.

Recomiendo a todo el mundo que escuche música de Mozart; pero la expectativa de que con ello van a mejorar sus capacidades cognitivas no se va a cumplir.

Jakob Pietschnig, autor del estudio asociativo entre el volumen cerebral y la inteligencia. Kurier

Es evidente que los estudios no se ponen de acuerdo sobre la veracidad o falsedad del famoso efecto Mozart. Por este motivo, parece que está en nuestras manos, como siempre, sacar conclusiones. Sea como sea, nunca está de mas recordar el talento del gran compositor austriaco, ¿no es así?