La relación entre la música y el cerebro es sorprendente y poderosa, como demuestra el hecho de que esta activa las mismas zonas en tu cerebro que la droga. Esta relación ha sido investigada en muchas ocasiones, por lo que ya sabemos por qué, al escuchar tan solo unas melodías, no puedes evitar bailar.

El tipo de música que escuchas influye hasta en tu forma de conducir

Hay pocas cosas que puedan parar el impacto de este lenguaje natural que supera cualquier tipo de barreras. Ni la diferencia de ritmos, instrumentos ni el origen de una canción importan cuando se trata de la música, de ese factor que puede mejorar tu día al escuchar tan solo tu canción favorita.

Y es que la música es tan importante que puede influir hasta en tu forma de conducir, aunque no lo hubieses pensado. Viendo esta información, es fácil comprender que el poder de las canciones te puede hacer bailar aunque no lo quieras. ¿Pero qué sucede en tu cuerpo para que ocurra esto? ¿Qué partes del mismo reaccionan ante el sonido?

La clave está en el groove musical

A esa conclusión llegaron los científicos de un estudio realizado en Reino Unido hace unos años. En concreto, fueron los expertos de la Universidad de Oxford y sus resultados fueron publicados en la revista especializada PLOS One.

Pero, ¿cómo llegaron a esta conclusión sobre el groove? Bien, los investigadores realizaron las pruebas necesarias con más de 60 voluntarios, que tenían entre 17 y 63 años de edad y procedían de 5 continentes. El análisis fue especialmente fácil, ya que consistió en un test online que los participantes debían rellanar.

Cada uno de ellos tenía que escuchar cincuenta fragmentos de canciones de diversos géneros musicales, en los para los científicos lo importante fue la síncopa. Según explican desde Universia, esta "es una de las formas más estudiadas de la complejidad rítmica en la música y puede definirse como un acontecimiento rítmico que viola las expectativas métricas de quien la escucha".

La música se relaciona con tu cerebro para hacerte bailar. Barakaldo Digital

Cada uno de los voluntarios tuvo que calificar el placer que sentían al escuchar los ritmos y las ganas que le provocaban de bailar. Tras estudiar las respuestas de los participantes, los científicos encontraron que la clave estaba en el groove musical.

Bailar al ritmo de la música es un placer humano que está relacionado con ese groove, es decir, la sensación que invita al movimiento del cuerpo y que es producida por la parte rítmica de una banda u orquesta. Seguro que en alguna ocasión has seguido sin querer con los pies el ritmo ordenado por una batería. Bien, ya puedes echarle la culpa al groove.

Además, los científicos de Oxford han encontrado que música con un grado medio o superior de esa síncopa de la que hablamos antes causa más placer al escucharla y más ganas de darlo todo en la pista de baile. Este factor está muy presente en géneros como el hip hop, el funk o la música electrónica.

Otros estudios también han indagado sobre el tema

La investigación británica no ha sido la única que ha querido estudiar por qué la música nos hace bailar. Un grupo liderado por Rolf Inge Godøy, profesor en la Universidad de Oslo (Noruega), realizó un estudio para comprender las afinidades entre el sonido y el movimiento del cuerpo.

Según este equipo, y como reporta Tendecias 21, la "teoría motora de la percepción" es fundamental en el proceso, es decir, tendemos a imitar con el cuerpo los movimientos que se han necesitado para producir dicho sonido.

Desde la Universidad de Oslo creen que los seres humanos tienden a relacionar con una imagen mental cada sonido con un movimiento del cuerpo. Y esto no se crea con el paso de los años, sino que es posible que empiece desde la etapa de la gestación. Según nuestra opinión, y por mucho que vayamos probando desde la barriga, es complicado imitar lo que sucede en el siguiente vídeo:

Aunque unos nacen con más habilidades que otros para bailar, todas las personas tenemos afinidad con la música y no debemos rechazar el baile, por mucha vergüenza que nos dé. Tan solo hace falta echar un vistazo a varios de los beneficios que el baile aporta a tu salud para querer marcarse unos pasos.

El Diario informa de que el baile es especialmente bueno para las personas mayores, aunque hay una serie de beneficios que no entienden de edades. ¿Te sientes mal? Échate un baile. ¿Estás estresado? Música y a bailar. ¿Te sientes solo? Ya sabes lo que tienes que hacer.

Ya puedes presumir de que sabes la razón por la que el cuerpo se mueve al ritmo de la música

Bailar mejora el estado de los músculos, el cerebro y el corazón, al tener que realizar actividad física a la vez que recuerdas pasos y canciones. Especialmente, las personas mayores pueden ganar flexibilidad, fuerza y resistencia si practican el baile.

Tu salud mental y física agradecerán que dediques una parte del día a bailar, a contonear el esqueleto al ritmo de la música. Además, ya puedes presumir ante tus amigos de que sabes por qué es imposible no mover los pies cuando suena el Single Ladies de Beyoncé o el Waterloo de ABBA, por mencionar algunas canciones.