Unos de los objetivos científicos más buscados es encontrar planetas habitables o planetas lo más similarmente posible al nuestro. En 1995 se descubrió el primer planeta fuera de nuestro sistema solar y desde entonces hemos descubierto más de 4000. Esto no solo nos ayuda a conocer aún más el universo donde vivimos, sino que nos podría ayudar a explicar procesos que ocurren en nuestro propio planeta.

Estos exoplanetas se detectan de una manera muy peculiar: cuando la luz de una estrella vibra durante un periodo de tiempo deforma periódica, es muy probable que algún cuerpo esté orbitando alrededor de ella; esto es lo que se llama método de tránsito, y gracias al mismo hemos detectado millares de planetas extrasolares.

En 1995 se descubrió el primer planeta extrasolar mediante el estudio de la perturbación ejercida por el exoplaneta 51 Pegasi b sobre su estrella

Y posteriormente se comenzó a clasificar estos planetas descubiertos como posiblemente habitables y no habitables gracias a predicciones realizadas mediante modelos matemáticos. Entre los parámetros estudiados para realizar esta clasificación se encuentra la distancia desde el planeta hasta su estrella, la temperatura del mismo y si hay indicios de haber agua en estado líquido o no, entre otros muchos. Gracias a ello hemos podido crear un mapa de posibles planetas que quién sabe si en algún momento de nuestra historia nos acogerán.

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¿Cuál es el planeta que más habitabilidad tiene?

Pero de todos estos planetas que hemos descubierto, ¿cuál es el que más puntos tiene en cuanto a habitabilidad? Bueno, de acuerdo con nuevos hechos descubiertos, este podría podría ser KOI-456.04 (un cuerpo con un 85% de posibilidades de ser un planeta), el cuarte planeta descubierto en el sistema estelar Kepler 160. No solo este nuevo planeta extrasolar se parece mucho a la Tierra, sino que Kepler 160, esta estrella ya conocida, también comparte muchas similitudes con nuestro Sol ¿Estamos ante el sustituto del planeta Tierra perfecto?

Kepler 160 es una de las estrellas que forman la constelación Lyra y está situada a unos 3000 millones de años luz de nosotros. Tiene en torno a la misma masa del Sol y también un radio muy similar.

Pero KOI-456.04 también es un planeta muy parecido a nuestra Tierra, a pesar de que su tamaño es algo menos de la mitad. No obstante, aquí está lo interesante: la distancia de este planeta hacia su sol es la misma que la nuestra con nuestro Sol, completando una órbita sobre el mismo cada 378 días. Para rematar, recibe tanta luz como el 93% de la luz que recibimos nosotros. Como vemos, se trata de un planeta candidato con una probabilidad de habitabilidad aparentemente muy buena.

La cantidad correcta de radiación y la distancia idónea a su estrella

El hecho de que reciba la misma cantidad de radiación que nuestro planeta, además de que está situado a una distancia envidiable de la estrella sobre la que orbita es perfecto, puesto que podría permitir la vida en su superficie.

KOI-456.04 tarda 378 días en dar una vuelta a su estrella

Lo más curioso de KOI-456.04 es que, a pesar de que su descubrimiento fue publicado a principios de este mismo mes por la revista científica online Astronomía y Astrofísica, su descubrimiento se ha realizado gracias a la implementación de nuevos algoritmos sobre datos captados en el pasado. Es decir, ahora podemos sacar más jugo a los datos captado en la misión Kepler gracias a nuevos algoritmos; y quizás descubramos cientos de planetas más volviendo a procesar los datos ya estudiados.

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Sin embargo, a pesar de que todos estos datos son muy interesantes, científicamente no podemos designar a KOI-456.04 como un planeta extrasolar, aún. Y es que para ello los científicos deben estar seguros en un 99%; y las probabilidades de que KOI-456.04 sean uno aún se encuentran por el 85%. Para ello podríamos tener que esperar hasta el lanzamiento del nuevo telescopio espacial James Webb (desde el que podríamos tener una visión directa del mismo en el futuro), algo que no se producirá hasta 2026, sustituyendo al Hubble.