Desde el nacimiento del ser humano como especie, hemos tenido que adaptarnos a multitud de cambios, algunos incontrolables, algunos propiciados por nosotros mismos. Para nuestra suerte, el proceso evolutivo nos ha dotado de herramientas para poder acomodarnos de la manera más eficiente.

Una de las herramientas más útiles que nos ha dado la evolución

Una de esas herramientas, de hecho, una de las más útiles y primitivas, está compuesta por las emociones. Estas pueden combinarse y ser tremendamente complejas, pero existen algunas que son básicas, a pesar de lo que algunos estudios puedan llegar a decir.

A continuación, lo conocerás todo sobre las 6 emociones más importantes para el ser humano: la alegría, el asco, la ira, el miedo, la sorpresa, y la tristeza. ¡Vamos a ello!

¿Que emoción representa cada uno? Abuelo feliz

Alegría

Todas las emociones básicas generan una expresión facial característica, gracias a la cual podemos diferenciarlas cuando nos relacionamos con los demás. En el caso de la alegría, emoción obviamente positiva, se produce una contracción de los músculos que están en los pómulos, elevando las mejillas y entrecerrando algo los ojos.

Por otro lado, como leemos en La mente es maravillosa, también contamos con una respuesta fisiológica, que se basa en un mayor ritmo cardíaco y respiratorio. ¿Y a nivel cerebral? Las "hormonas de la felicidad", de las que ya hablamos, entran en juego.

Asco

Puede que no lo supieras, pero el asco es una emoción, y muy importante. Gracias a ella nos hemos apartado de aquellas situaciones que podían perjudicar nuestra salud, precisamente por la repulsión que nos provocan. Nos encontramos ante una emoción con un gran valor adaptativo.

La expresión facial que provoca es muy característica y se basa en el fruncimiento de la nariz, apareciendo esta arrugada junto a un ligero estrechamiento de los ojos. Además, las comisuras de los labios suelen apuntar hacia abajo.

Ira

La ira aparece cuando nos enfrentamos a situaciones que nos dañan o que nos producen frustración. Se trata de una reacción de nuestro organismo, que aumenta súbitamente su activación con todo lo que ello conlleva, un aumento del ritmo cardíaco y del tono muscular. Además, también se produce una liberación de adrenalina, que nos prepara para actuar.

Prepara a tu organismo para la acción

Mirando hacia el pasado, la situación podría requerir huir, tarea para la cual la adrenalina viene muy bien, pero en muchas ocasiones, y sabiendo que nos referimos a la ira, la respuesta podría ser atacar.

Por todo ello, la expresión facial de la ira consta de unas cejas que bajan y se juntan, junto a una mirada agresiva y labios que se estrechan. De esta manera, mostramos una actitud amenazante, que pudo ser de mucha ayuda a nuestros antepasados.

Miedo

El miedo es una de las emociones más útiles que existen, ya que ha ayudado a nuestra especie a sobrevivir, evitando situaciones que podían poner en peligro la vida. Tener miedo es muy importante, ya que sin su existencia llevaríamos a cabo constantemente actividades peligrosas y perjudiciales para nuestra integridad.

Una emoción que puede salvarte la vida

Por ejemplo, y viajando miles de años atrás, si uno de nuestros antepasados tenía miedo a las serpientes, era más fácil que no resultara envenenado por una de ellas. Unos párpados superiores elevados y unos inferiores en tensión, acompañados de cejas levantadas y labios estirados hacia abajo componen la expresión facial del miedo.

Sorpresa

La sorpresa es otra emoción, que dibuja en la cara de quien la experimenta algo bastante parecido a lo que hemos visto en el caso del miedo. Hablamos de nuevo de unos párpados superiores elevados, pero sin tensión en los inferiores. En el caso de la boca, los labios experimentan un ligero estiramiento hacia atrás.

Esta emoción se manifiesta ante la presencia de un estímulo inesperado, que produce una activación del sistema de alerta. Entre sus consecuencias fisiológicas destacan la desaceleración del ritmo cardíaco, junto a un aumento de la amplitud de la respiración y el tono muscular. La sorpresa nos prepara ante lo que pueda ocurrir.

Tristeza

Terminamos con la emoción negativa más representativa, cerrando nuestro pequeño viaje por las emociones básicas del ser humano. No hace falta mucha explicación, ya que todos sabemos que se caracteriza por un decaimiento del estado de ánimo, así como del nivel de activación general de quien la experimenta. Lo más interesante es que estas manifestaciones tienen una gran utilidad, aunque nos provoquen malestar.

Aunque no lo creas, también tiene su utilidad

Tras un acontecimiento negativo, ante el cual en muchas ocasiones no podemos hacer nada, la evolución nos ha enseñado que lo más útil es guardar energía y no continuar en actividades que nos podrían perjudicar aún más. Respecto a su manifestación facial, hablamos de un decaimiento de los párpados superiores, junto a un arqueamiento de las cejas y un estiramiento horizontal de los labios.

Como has podido comprobar, esas experiencias que tienen lugar en tu cuerpo poseen un origen fisiológico muy importante. Además, y por triviales que puedan parecer, tienen una finalidad mucho más compleja de lo que habías imaginado. Han sido y son un pilar fundamental, una de las características que nos convierte en lo que somos.