Esta especie de rana no es lo que parece y todo tiene que ver con un error humano que ha sido resuelto recientemente
Una confusión, estirada en el tiempo durante más de veinte años, ha supuesto una mala identificación de un ejemplar amazónico
Durante más de dos décadas, una pequeña rana venenosa del Amazonas, a su paso por Perú, era considerada una especie propia en la literatura científica. El animal tenía su nombre, descripción y un lugar en los registros oficiales. Sin embargo, ahora la comunidad científica ha tenido que enfrentarse al problema de que nunca fue la especie descrita. Y todo parece que se debe a un error administrativo que te contaremos a continuación.
Un error humano y una rana mal catalogada
Recientemente, gracias al artículo publicado en la revista científica Zootaxa, hemos podido adentrarnos en un aspecto poco mencionado en la historia de la ciencia: los errores humanos que deben ser remendados. Se sabe que el Museo de Historia Natural de la Universidad de Kansas tiene una de las colecciones zoológicas más importantes del mundo y que es gracias a sus investigadores que se ha reescrito la historia de un anfibio.
Sin embargo, antes de explicarte lo que ha sucedido, tenemos que hablarte del concepto de holotipo. En biología, cuando se describe una nueva especie, se elige un único ejemplar físico que pasa a ser la referencia oficial de esa especie. Es, si quieres imaginarlo de esta manera, su patrón original. Cualquier hallazgo posterior debe compararse con ese holotipo para confirmar si pertenece o no a la misma especie.

A la izquierda, el holotipo de Dendrobates duellmani, de la Colección de Herpetologia de la Universidad de Kansas, y a la derecha, la rana en un entorno real
Ahora, vente con nosotros al año 1999. Fue entonces cuando un investigador describió una nueva especie de rana basándose en una fotografía tomada en la selva del norte de Perú, cerca de la frontera con Ecuador. El ejemplar estaba depositado en la colección de la Universidad de Kansas, pero el científico no pidió examinarlo en persona, sino únicamente su número de catálogo.
Y este fue el error, ya que se le dio un número que correspondía a otra especie. El error pasó inadvertido durante años y la especie fue citada en otros estudios como Dendrobates duellmani sin que nadie revisara el holotipo. Y según la información publicada en la página web de la Universidad de Kansas, no fue hasta que un grupo de expertos en estos anfibios visitaron la colección, cuando saltaron las alarmas.
Ese ejemplar, que debía representar a la especie, no encajaba en absoluto con la descripción original. A partir de entonces, los investigadores revisaron notas de campo, fotografías antiguas y registros hasta localizar la rana correcta. Y se produjo el hallazgo: la especie era, en realidad, una variación de color de una especie amazónica ya conocida, Ranitomeya ventrimaculata, y no la identificada erróneamente en 1999.
Y es que, de esta manera, podemos constatar que la ciencia avanza no solo descubriendo nuevas especies, sino también corrigiendo errores del pasado. Además, queda más que demostrada la importancia de las colecciones de especímenes y el acceso a los ejemplares físicos. Porque incluso con la mejor de las intenciones, un científico puede equivocarse e identificar erróneamente especies.