El cerebro humano es un órgano muy complejo, pero también muy delicado. Algunos de los hábitos que realizamos en nuestro día a día son capaces de dañarlo hasta límites que ni te imaginas. Por esto, te traemos una selección de los más comunes y por qué debes evitarlos.

Podrías pensar que algunos de ellos son prácticamente inofensivos, pero nada más lejos de la realidad. Desde funciones que se ven nubladas hasta la pérdida de redes neuronales, la continuación de estos hábitos podría traerte muchos problemas.

Alcohol

El alcohol es perjudicial para cualquier órgano de nuestro cuerpo y el cerebro no iba a ser menos. Hace algunas semanas te contábamos las consecuencias que el alcohol tiene en tu organismo y el cerebro era uno de los mayores damnificados.

Es capaz de provocar lagunas y vacíos muy grandes

Sus efectos sobre la inhibición de la conducta son bien conocidos. Un exceso de alcohol en un momento determinado nubla la mayoría de funciones de nuestro cerebro, afectando aspectos como el autocontrol y el equilibrio. Además, también juega un papel importante sobre la memoria.

Como leemos en Xombit, esta sustancia afecta a zonas cerebrales encargadas de la consolidación de los recuerdos, como el hipocampo. Es una estructura muy sensible, y su inundación en alcohol provoca que no pueda realizar correctamente su trabajo. Este fenómeno es el responsable de las lagunas de memoria que se producen tras una borrachera.

No dormir lo suficiente

Todos necesitamos dormir, es una necesidad biológica. De hecho, es una de las más fuertes, de las más importantes para la supervivencia de un individuo. Y es que mientras dormimos, nuestro organismo lleva a cabo procesos que no puede realizarse si estamos despiertos.

Multitud de funciones y procesos que resultan vitales

Como podemos leer en Xombit, la falta de sueño puede provocar puede provocar daños muy graves, tanto, que podrían llegar a ocasionar la muerte en apenas 10 días. Pero, ¿qué consecuencias podrían llevarnos hasta ese extremo?

La falta acusada de sueño puede provocar daño neuronal, como resultado de la desaparición de millones y millones de estas células especializadas. Además, como apuntan desde Muy Interesante, se generan una serie de sustancias perjudiciales que acaban llegando a tu sangre.

Por si fuera poco, muchos procesos metabólicos se organizan entorno a los ciclos biológicos de vigilia y sueño. Si no dormimos, se producirán graves desajustes. Es por esto que, como ya te contamos, los trastornos del sueño pueden ser tan peligrosos.

Tabaco y contaminantes

Cuando alguien fuma, está introduciendo en su organismo una gran cantidad de humo y sustancias químicas perjudiciales. También debemos tener presente a la nicotina, principal responsable del componente de adicción. Esta nicotina es capaz de activar la secreción de otras sustancias como la epinefrina, incrementando la presión sanguínea y pudiendo provocar palpitaciones.

Todos sus componentes afectarán a tu organismo

Por otro lado, y como vemos reflejado en Vix, existen estudios que han puesto de manifiesto la capacidad del tabaco para acabar con nuestras neuronas. Según un estudio publicado en Nature, un consumo continuado puede afectar gravemente a la corteza cerebral eliminando multitud de células.

Los científicos realizaron una investigación en la que participaron como voluntarios más de 500 personas. Como punto positivo, se dieron cuenta de que aquellos que habían dejado de fumar hacía años habían visto mejorada su corteza cerebral. Es decir, hay punto de retorno si se abandona este hábito perjudicial.

Un solo cigarrillo contiene todas estas sustancias. Comisión de Lucha contra el Cáncer

Falta de entrenamiento

Es cierto que durante la infancia y hasta la adolescencia, el cerebro humano es una auténtica esponja. Todas las experiencias y conocimientos que adquirimos a través de esos años marcarán no sólo la formación total del cerebro, sino de la propia persona. Sin embargo, no todo acaba con la llegada de la vida adulta.

Como si de un músculo se tratase, debe ser ejercitado

Nuestro cerebro debe seguir siendo entrenado y ejercitado. Como apuntan desde Muy Interesante, existen estudios que han demostrado que ejercitar el cerebro puede conllevar beneficios que durarán hasta 10 años. Por lo tanto, es de vital importancia que este siga siendo entrenado, como si de un músculo se tratase, durante el mayor tiempo posible.

La falta de ejercicio puede traducirse en una pérdida de facultades que pueden afectar a ámbitos tan diferentes como la memoria, las capacidades matemáticas y aritméticas, las lingüísticas, e incluso las sociales.

El estrés en el trabajo

Un estrés extremo y continuado puede perjudicar no sólo a tu cerebro, sino a todo tu organismo. Como apuntan desde la American Psychological Association, este se basa en las respuestas biológicas que da nuestro cuerpo ante situaciones muy demandantes o que pueden suponer un peligro. Durante este proceso se liberan en la sangre sustancias como el cortisol, cuya presencia continuada es de todo menos beneficiosa.

Su presencia continuada puede causar muchos estragos

Desde que Hans Selye expusiese su teoría del estrés a principios del siglo XX, numerosos estudios han tratado sus efectos sobre el cerebro tanto humano como animal. Algunos de ellos, como el que relatan en Muy Interesante, han llegado a la conclusión de que el estrés afecta gravemente a estructuras como el hipocampo, relacionadas con la memoria.

Su influencia sería tal que algunas de estas áreas podrían reducir su tamaño ante una exposición prolongada. Estos cambios podrían ser predecesores tanto de pérdidas de memoria como de algunas enfermedades degenerativas. Hablamos pues de estragos muy graves, por lo que siempre debemos evitar el estrés en la medida de lo posible.

Debes protegerlo

La importancia de tu cerebro es extrema. Debes tener en cuenta que se trata de un órgano terriblemente delicado, y un bombardeo constante de todos estos hábitos perjudiciales puede acabar en consecuencias irreversibles. Presta atención a lo que haces e intenta acabar con todo aquello que pueda resultar dañino.