Hallan un monumental arsenal bajo un ayuntamiento en Bélgica: 500 balas de cañón paralizan unas obras
Un equipo de arqueólogos desentierra un excepcional depósito de munición intacto durante los trabajos de un nuevo centro administrativo en la ciudad belga de Nieuwpoort. El descubrimiento revela los secretos defensivos de la urbe
Las obras para levantar un nuevo edificio gubernamental en la ciudad belga de Nieuwpoort sacaron a la luz un pedazo intacto de la historia militar europea. Durante los trabajos de excavación previos a la cimentación del recinto, los operarios se toparon con un arsenal compuesto por casi 500 balas de cañón de piedra. Encontrar una concentración tan masiva de artillería antigua en un único punto resulta una rareza excepcional en la arqueología continental.
El terreno investigado se encuentra en un punto neurálgico de la antigua trama urbana, a espaldas del histórico ayuntamiento, un imponente edificio cuyas raíces se remontan al siglo XIII. Dado el peso histórico del emplazamiento, los especialistas anticipaban la aparición de vestigios medievales, pero nadie imaginaba la magnitud del hallazgo. El depósito armamentístico descansaba a menos de un metro bajo el nivel de la calle, en las inmediaciones de lo que antaño fue la robusta muralla sur que protegía la urbe.
La estratigrafía del terreno permitió a los investigadores datar estos proyectiles esféricos en una horquilla temporal comprendida entre los años 1350 y 1600, según detalla el portal especializado Interesting Engineering. Lejos de ser munición desperdigada tras un asedio enemigo, las esferas de piedra estaban meticulosamente apiladas en su lugar de origen. Con ello, se confirma que este espacio funcionaba como un almacén militar permanente destinado a salvaguardar a los ciudadanos ante cualquier amenaza.
Tecnología bélica al descubierto
Los análisis preliminares sobre el terreno revelan detalles inéditos sobre la tecnología armamentística de la época. Las piezas recuperadas presentan un acabado cuidadosamente pulido y redondeado, lo que evidencia un laborioso trabajo artesanal. Esta manufactura tan precisa indica que los proyectiles estaban diseñados para encajar a la perfección en las primeras armas de fuego. Asimismo, su versatilidad táctica permitía lanzarlos mediante catapultas o trabuquetes tradicionales.
Para comprender el propósito exacto de este polvorín medieval, los investigadores recurrieron a los archivos históricos y a la planimetría de la región flamenca. La clave para resolver el enigma llegó a través de un documento revelador. Así, un mapa datado en el año 1641 muestra un cañón posicionado junto a la antigua muralla, justo en la misma coordenada exacta donde afloró este monumental alijo subterráneo. Esta coincidencia cartográfica refuerza la hipótesis de que el enclave constituía un bastión defensivo fundamental.
El futuro del yacimiento
El alcalde de Nieuwpoort subrayó el incalculable valor patrimonial del descubrimiento e indicó que el subsuelo de la localidad sigue funcionando como una cápsula del tiempo. Por el momento, la fase de trabajo de campo arqueológico dará paso a una investigación exhaustiva en el laboratorio, donde se analizarán minuciosamente todos los restos estructurales recuperados. Solo tras este riguroso escrutinio científico se podrá colocar la primera piedra del nuevo centro administrativo, un hito urbanístico previsto para finales del año 2026.