La primera central geotérmica supercaliente de 50 MW del mundo se instalará en Oregón
el Proyecto Obsidian es un yacimiento de Nivel I donde se pueden alcanzar temperaturas extremadamente altas a unos cinco kilómetros de profundidad
Las fuentes de energía renovables más conocidas son la solar, eólica y la hidráulica, pero hay muchas otras. Por ejemplo, la biomasa, que es toda la materia orgánica de origen vegetal o animal (incluidos los residuos agrícolas, forestales, industriales y municipales), o la geotérmica, que aprovecha el calor interno del subsuelo terrestre para generar electricidad, calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.
La geotérmica, a diferencia de la solar y la eólica, produce energía de forma continua, ya que aprovecha el calor interno de la Tierra, almacenado en rocas, suelos y aguas subterráneas. Por ello, no solo es limpia y constante, sino que está disponible todo el año independientemente de las condiciones meteorológicas. La solar, si es de noche, no produce, y al eólica, si no hay viento, tampoco.
Si no se aprovecha más la energía geotérmica es por una cuestión de dinero. Sus costes de explotación son muy altos porque hay que perforar muy profundamente, y existe riesgo de no encontrar recursos, además de no ser viable en muchas partes del planeta. No obstante, se están llevando a cabo diversos proyectos muy interesantes, y se ha dado a conocer que la primera central geotérmica supercaliente del mundo se instalará en Oregón para el año 2030.
El objetivo es obtener 1 GW de energía en la zona
Quaise Energy es una empresa pionera en tecnología geotérmica que busca revolucionar la energía limpia mediante la perforación de pozos profundos de hasta 20 kilómetros utilizando microondas de alta potencia para vaporizar roca. Anunció recientemente que va a seguir adelante con sus planes para construir la primera central eléctrica del mundo que utiliza energía geotérmica de altísima temperatura.
La instalación se construirá en Oregón y contará con una potencia inicial de 50 megavatios. Afirmó que la primera fase del Proyecto Obsidian ya está en construcción y podría comenzar a operar en unos pocos años. Si todo va bien, tan pronto como en 2030. Un análisis interno presentado en el Taller Geotérmico de Stanford de 2026 respalda la producción de al menos 50 MW de electricidad renovable de funcionamiento continuo a partir de un pequeño número de pozos.
La energía procederá de la extracción de roca a temperaturas superiores a 300 ºC, a las cuales los pozos geotérmicos pueden generar mucha más energía que lo sistemas convencionales, utilizando menos terreno. Ya tiene planes de futuro, con ampliaciones en la misma planta que podrían elevar la producción a 250 MW, y los planes a largo plazo alcanzan 1 GW.
Carlos Araque, director ejecutivo y cofundador de Quaise, dijo que "Nuestro objetivo es alcanzar una capacidad de un gigavatio en la zona". Actualmente, la roca supercaliente solo es accesible en regiones limitadas, como Islandia, donde se encuentra más cerca de la superficie. Su explotación a mayor escala se ha visto restringida por la dificultad y el coste de perforar a varios kilómetros de profundidad.
Según la empresa, el Proyecto Obsidian es un yacimiento de Nivel I donde se pueden alcanzar temperaturas extremadamente altas a unos cinco kilómetros (aproximadamente tres millas) de profundidad. Los primeros pozos se perforarán de forma convencional antes de que se introduzcan los sistemas de ondas milimétricas en los pozos con temperaturas más elevadas.