Un pueblo de Canadá podría tener energía gratis: usará sus minas abandonadas para conseguirlo
La localidad, que vivió del carbón en el pasado, descubre que sus viejas minas pueden convertirse en una fuente estable de energía geotérmica
El pueblo de Cumberland, localizado en la Columbia Británica, ha sido sinónimo de carbón durante décadas. Tal y como sucede en otros rincones del planeta, esta población creció alrededor de sus minas, que ofrecían puestos de trabajo y exportaban material por toneladas. Cuando el último pozo cerró, los túneles quedaron abandonados y la economía local se resintió. Hoy, la esperanza regresa en forma de energía limpia.
Cumberland: del carbón a la energía limpia
La clave de este cambio de paradigma llega de la mano de la iniciativa Aceleración de la Transformación Energética Comunitaria, que está liderada por la Universidad de Victoria. La idea es tan simple como ambiciosa: utilizar los restos de las viejas minas como un enorme sistema subterráneo de intercambio de calor. Pero, ¿qué significa esto?
Dado que el agua retenida bajo tierra tiene una temperatura más estable que la del exterior, esto significa que es más cálida en invierno y más fresca en verano. A través del uso de bombas de calor, ese diferencial de temperatura puede transformarse en calefacción o refrigeración para edificios enteros a bajo coste y con emisiones casi nulas.

Mapeado del extenso sistema minero de Cumberland
En este entorno, lo que se plantea es un gran sistema geotérmico. Y aunque la geotermia suele requerir de perforaciones profundas, el caso de Cumberland es especial, ya que tiene su propia red de galerías excavada desde hace más de un siglo. Emily Smejkal, experta en energía geotérmica y en declaraciones recogidas en el artículo publicado en la página web de la Universidad de Victoria, afirma que: "el proyecto de energía del distrito de Cumberland es técnicamente un intercambiador de calor geotérmico de gran tamaño".
La primera prueba se hará en una zona industrial cercana al lago Comox. Allí se quiere comprobar si esta energía puede abaratar costes y mejorar servicios. Además, el proyecto también tiene un valor simbólico al usar las viejas minas para producir energía limpia y rememorar un pasado marcado por el carbón. Este combustible contribuyó al cambio climático, pero puede transformarse en algo útil en la actualidad.

La alcaldesa Vickey Brown pasea cerca del antiguo pozo número 6
Esta idea surgió en conversaciones informales entre geólogos que hablaban de las viejas minas. De ahí pasaron a pensar que podían servir para geotermia y lanzaron una propuesta a la alcaldesa Vickey Brown. Esta vio una oportunidad en varios edificios municipales que están justo encima del antiguo pozo número 6. Si hay que renovar esa zona, ¿por qué no aprovechar el calor subterráneo? Dado que el ayuntamiento no tiene recursos técnicos para estudiarlo, la iniciativa Aceleración de la Transformación Energética Comunitaria aportó el conocimiento necesario.
Si el proyecto piloto funciona, el potencial es enorme. La red de túneles es muy grande y podría ofrecer calefacción y refrigeración baratas a negocios que necesitan mucha energía, ayudando además a crear empleo y fortalecer la economía local. Y la idea es tan sencilla que nos encanta: usar los recursos naturales que ya existen para cuidar de manera sostenible a las comunidades. En este caso, Cumberland tiene la llave de su futuro bajo sus pies.