Las abejas transmiten genes altruistas a las obreras para que sirvan a la reina antes que a ellas mismas
Las hembras de esta especie son las que siembran el comportamiento generoso en sus descendientes.
Existen muchos animales curiosos en el planeta, aunque a menudo se hace referencia a las abejas como fundamentales para el ecosistema. Si eliminamos algunos de los mitos que rodean a este y otros animales, nos encontramos con un insecto que es un modelo a seguir para muchas otras especies y que ahora se desvela con actitudes animales que se acercan a nuestro comportamiento.
Mamá abeja, hijos altruistas
Recientemente se ha presentado un estudio publicado en la revista científica Molecular Ecology en el que se describe un comportamiento altruista, que podía ser heredado de generación en generación.
No hablamos del mismo concepto que podría describirse como generosidad en nuestra especie, sino de dejar a un lado las necesidades vitales del individuo por el beneficio de la colmena, en el caso de las abejas, o de la otros los ejemplares.
Female honeybees may pass down ‘altruistic’ genes https://t.co/lVJI6RGVaU
— Popular Science (@PopSci) October 18, 2023
En el estudio, los investigadores aseguran que han estudiado el comportamiento de las abejas obreras, que son hembras, en favor del cuidado de la reina de la colmena y que se suele explicar por la secreción de una feromona por parte de ésta.
Las feromonas consiguen desactivar los ovarios de las obreras, con lo que únicamente tienen como objetivo ayudar a cuidar de los huevos depositados por la reina. Esto es lo que los investigadores consideran comportamiento altruista, ya que actúan en favor de la descendencia de la reina en lugar de la suya propia.
Fun Fact. Beeswax is produced from 8 glands in the abdomen of female honeybees. When the wax is secreted it hardens as soon as it hits the air and forms a wax scale.
— Rising Warrior (@RisingWarrior3) May 26, 2023
(not my photo) pic.twitter.com/bIhlyznRKk
Es habitual que la reina sea la madre de las abejas que pueblan una colmena y cuando éstas pasan sus genes a sus descendientes, éstos son más receptivos a las feromonas, siempre y cuando los genes procedan de la hembra de la especie. Sean Bresnahan, coautor del estudio, ha asegurado en el medio Popular Science que:
La gente suele pensar acerca de que los diferentes fenotipos son el resultado de diferencias en las secuencias de genes o el ambiente. Pero lo que este estudio demuestra es que no son solamente las diferencias en los propios genes, sino de que progenitor es heredado. Por la propia naturaleza del insecto que recibe el gen de su madre, sin importar cuál es la secuencia genética, es posible que se comporte diferente de la copia del gen del padre.
En el caso de las abejas obreras de una colmena, lo habitual es que éstas tengan una madre y varios padres, dado que es la reina la que es fecundada y pone los huevos, con lo que los descendientes serán más proclives a poseer los genes de la madre. En la naturaleza, habitualmente, los genes masculinos se asocian al comportamiento egoísta. ¿Será que esta última afirmación y este estudio también se cumple en el ser humano?