¿Las esferas Dyson hechas por extraterrestres existen? Un nuevo estudio da la respuesta
Un estudio de la Universidad de Glasgow sugiere que las esferas de Dyson, hipotéticas megaestructuras para la recolección de energía estelar por civilizaciones alienígenas
Lo que hasta ahora parecía un delirio propio de la ciencia ficción podría tener, después de todo, una base científica sólida. Una investigación reciente de la Universidad de Glasgow ha concluido que las llamadas ‘esferas de Dyson’, unas colosales megaestructuras hipotéticas diseñadas para envolver una estrella y absorber su energía, podrían ser gravitacionalmente estables bajo ciertas condiciones. Este hallazgo, liderado por el profesor Colin McInnes, reabre el debate sobre la viabilidad de estas megaestructuras y su posible existencia en algún rincón del universo. Esta línea de investigación se alinea con el creciente interés científico en fenómenos antes relegados a la ficción, como la posibilidad de que ciertos objetos interestelares sean en realidad naves de otra civilización.
De hecho, el estudio distingue dos tipos principales de estas construcciones y las condiciones que garantizarían su equilibrio. Los ‘motores estelares’, diseñados no solo para capturar energía sino para mover sistemas solares enteros, necesitarían una distribución de masa muy específica, posiblemente a través de un anillo exterior de soporte. Por otro lado, las ‘burbujas de Dyson’, concebidas como un enjambre de miles de colectores individuales, solo podrían mantenerse cohesionadas si la densidad del conjunto fuera lo suficientemente considerable para evitar su dispersión.
Una nueva herramienta para buscar vida inteligente
Sin embargo, la idea no es nueva, sino que se remonta a un influyente artículo que el físico Freeman Dyson publicó en 1960. Fue él quien postuló que una civilización lo suficientemente avanzada tecnológicamente necesitaría una fuente de energía tan descomunal que se vería obligada a recolectar la energía de una estrella al completo. Desde entonces, tal y como informa la revista académica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, el principal escollo para esta teoría ha sido siempre el mismo: cómo mantener en pie una estructura de semejantes dimensiones.
The Dyson Sphere of an alien civilization built with bio-technology. It's inspired by insect eyes and organic structures.#space #art by Rimma Shmeleva.https://t.co/ZTl6B9B8mZ pic.twitter.com/bM0mTfZaNn
— ToughSF (@ToughSf) August 21, 2025
En este sentido, la investigación del profesor McInnes no solo alimenta la imaginación, sino que también ofrece a los astrónomos una hoja de ruta más clara en la búsqueda de vida extraterrestre. Si estas estructuras son físicamente posibles, su existencia dejaría una huella detectable. Una civilización que construyera una esfera de Dyson alteraría drásticamente la luz de su estrella, creando una firma energética muy particular que podría ser observada desde la Tierra con los instrumentos adecuados. Este enfoque se suma a otros métodos de búsqueda activa, como el análisis de señales misteriosas procedentes del espacio profundo, que también podrían delatar la presencia de tecnología avanzada.
En última instancia, comprender los fundamentos que harían estables estas construcciones cósmicas nos permite refinar los métodos de búsqueda. Ya no se trata de buscar a ciegas, sino de identificar anomalías lumínicas específicas que encajen con los modelos teóricos. La ciencia, una vez más, nos proporciona las herramientas para mirar al cielo y preguntarnos no solo si estamos solos, sino también cuáles podrían ser los límites de la tecnología alienígena.