Lo han descubierto unos paleontólogos y es algo inaudito: es la nidada de cocodrilo más grande del planeta
Las unidades del Cretácico Superior del Grupo Bauru, en Brasil, contienen algunos de los fósiles mejor conservados
La Dra. Giovanna MX Paixão y sus compañeros analizaron los restos fosilizados de tres nidadas de huevos del Cretácico Superior. Una de ellas, con un total de 47 huevos, es la nidada de crocodiliformes del Mesozoico más grande jamás encontrada. Este descubrimiento indica nuevas implicaciones evolutivas para una de las faunas de crocodiliformes fósiles más diversas, y proporciona información sobre sus complejos y exitosos hábitos reproductivos y adaptaciones.
El Cretácico Superior es la última época del período Cretácico y, por tanto, el gran cierre de la 'Era de los Dinosaurios' (Mesozoico). Comenzó hace unos 100 millones de años y terminó hace 66 millones de años con el impacto del famoso asteroide de Chicxulub. Durante esta época, la Tierra era muy diferente a la que conocemos hoy: el nivel del mar era el más alto de toda la historia geológica, no había hielo en los polos y Gondwana y Laurasia seguían fragmentándose.
Las unidades del Cretácico Superior del Grupo Bauru, en Brasil, contienen algunos de los fósiles mejor conservados, datados del final del Mesozoico, en Sudamérica. Entre los fósiles recuperados se encuentran titanosaurios, terópodos, tortugas, serpientes y diversos crocodiliformes, así como huevos fosilizados y restos icnológicos.
El yacimiento también proporciona información sobre el comportamiento de anidación
El afloramiento fosilífero que contiene las tres nidadas fue descubierto en 2004 por el Dr. William Nava, uno de los autores del estudio, en Presidente Prudente, dentro del Grupo Bauru, Brasil. Los huevos se descubrieron en 2020, 16 años después, y posteriormente se excavaron durante tres temporadas de campo entre 2021 y 2023. Las nidadas, MPM 445, MPM 447 y MPM 448, contenían 21, 47 y 15 huevos, respectivamente.
El análisis reveló que los huevos tenían forma elipsoidal, con extremos romos, cáscaras delgadas (de 0,3 a 0,8 mm de diámetro) y unidades de cáscara trapezoidales con protuberancias basales anchas y una ultraestructura tabular, todas ellas características de los huevos crocodiliformes. Teniendo en cuenta que el subgrupo notosuquio es el crocodiliforme más abundantemente representado en el Grupo Bauru, hay muchas probabilidades de que los huvieron fueran puestos por ellos.
Si bien no hay evidencia directa que vincule la nidada con ningún taxón en particular, las adaptaciones a las condiciones húmedas son consistentes con los crocidiliformes peirosáuridos semiacuáticos, aunque el vínculo sigue siento tentativo. Según la Dr. Paixão: "La diferencia en el tamaño de las nidadas refleja las adaptaciones específicas del taxón, ya que las tres nidadas también difieren en su estado de conservación... Este hallazgo amplía nuestra comprensión de las estrategias reproductivas dentro del grupo, incluyendo el comportamiento de anidación y el cuidado parental".
El tamaño de la nidada de MPM 447, que representa 47 huevos, es la nidada de huevos crocodiliformes mesozoicos más grande jamás encontrada, lo que proporciona nuevos conocimientos sobre las estrategias reproductivas de este grupo, aunque los autores advierten que la nidada puede representar múltiples eventos de puesta o incluso anidación comunitaria.
Además de los huevos, el yacimiento también proporciona información sobre el comportamiento de anidación. Paixão explica: "La disposición especial de los nidos sugiere no solo una zona de anidación colonial de crocodilomorfos, sino también un sitio de anidación más amplio que pudo haber propiciado interacciones entre diferentes especies. Actualmente, estamos realizando análisis de nidadas fósiles adicionales de la misma localidad que pertenecen a otros grupos, como los dinosaurios terópodos".