Los "superpoderes" de la seda de araña vuelven a la palestra. Los científicos quieren utilizarlos para una importante investigación

Se ha descubierto que la arginina y la tirosina actúan como pegamento en la seda de araña, un material más fuerte que el acero cuya formación permitirá revolucionar la medicina y la aeronáutica

Los "superpoderes" de la seda de araña vuelven a la palestra. Los científicos quieren utilizarlos para una importante investigación
Una araña en su tela bien tejida para atrapar insectos
Publicado en Ciencia

La comunidad científica lleva años intentando replicar lo que la naturaleza hace sin esfuerzo en cualquier rincón. Por fin, un equipo conjunto del King's College de Londres y la Universidad Estatal de San Diego ha logrado resolver el rompecabezas. Han desentrañado los mecanismos moleculares exactos que permiten a las arañas tejer su seda, un hito en la ingeniería biológica que promete transformar múltiples industrias.

En concreto, el secreto de esta alquimia natural reside en dos componentes químicos muy particulares. El estudio señala a la arginina y la tirosina como los artífices de esta maravilla arquitectónica. Estos aminoácidos actúan como un pegamento molecular y un activador, permitiendo que las proteínas solubles se conviertan en una fibra sólida y ultra resistente en apenas una fracción de segundo.

La tela de araña podría dar pie a una auténtica revolución

A su vez, para llegar a esta conclusión fue necesario recurrir a la tecnología más puntera del momento. Según detalla la publicación especializada Science Direct, los investigadores se apoyaron en el potente modelo de inteligencia artificial AlphaFold3. Esta herramienta, combinada con la espectroscopia, permitió visualizar la compleja danza de las proteínas, revelando estructuras que hasta la fecha habían permanecido invisibles para el ojo humano.

No obstante, la sorpresa mayúscula de esta investigación no se encuentra en la ingeniería, sino en la medicina. El proceso mediante el cual la seda se organiza guarda una similitud asombrosa con el comportamiento de nuestros propios receptores hormonales. Este descubrimiento sugiere que existe un vínculo fisiológico entre especies mucho más estrecho de lo que jamás hubiéramos imaginado.

Del mismo modo, este hallazgo arroja luz sobre problemas de salud que afectan a millones de personas. La forma en que las proteínas de la seda se agrupan recuerda inevitablemente a la formación de placas en el cerebro. Por tanto, las arañas podrían ofrecernos involuntariamente un modelo excepcional para estudiar el alzhéimer, ayudándonos a comprender mejor cómo progresan ciertas enfermedades neurodegenerativas. Este enfoque biomimético se suma a otras líneas de investigación innovadoras, como la que plantea si un juego podría albergar una posible detección para el alzhéimer.

Por otro lado, el horizonte que se dibuja para la industria manufacturera es fascinante. La capacidad de sintetizar materiales que superan las prestaciones del acero abre la puerta a una nueva era en el sector aeroespacial. Estamos hablando de crear componentes con una eficiencia energética difícil de igualar, reduciendo costes y mejorando la seguridad de los equipos. La implementación de estos nuevos materiales resultará vital en un contexto donde la seguridad de los astronautas se ha convertido en el eje central de la competencia entre potencias.

Finalmente, no podemos olvidar el potencial disruptivo en el campo de la biomedicina. La compatibilidad biológica de estas fibras sintéticas revolucionará los quirófanos en los próximos años. Desde suturas inteligentes hasta implantes de nueva generación, el dominio de este material permitirá avances cruciales en la cirugía reconstructiva del futuro, demostrando que la naturaleza sigue siendo la mejor maestra de la ciencia.

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