La NASA lleva años hablando de volver a la Luna. Mientras otros países o incluso empresas privadas como SpaceX o Amazon están tratando de llevar al hombre por primera vez a Marte y literalmente colonizar al planeta, la NASA está centrando su foco cada vez más en la Luna, que es un objetivo más asequible. No obstante, los planes no son los mismos que hace 48 años (cuando pisamos por última vez el astro) y las prisas por llegar tampoco.

Pero, tras los impedimentos de Trump a presupuestar partidas suficientes para sufragar los gastos de tal proyecto de la NASA, parece que se va confirmando que la compañía aeroespacial estadounidense va a volver a llevar al hombre a la Luna. Y es que el Presidente de EEUU estaba empeñado en llegar a Marte, pero ni siquiera desbloqueaba los fondos ni para ello ni para volver a la Luna. «Llegar a la Luna no es emocionante», afirmaba Trump hace tan solo unos meses atrás, quien ha supuesto un atraso para avanzar en casi cualquier proyecto de la compañía.

Los congresistas, que son los que decidirán, ya han mostrado excepticismo en el pasado

En su momento las misiones Apollo, tanto las tripuladas como las que no lo fueron, costaron a los contribuyentes estadounideneses alrededor de 25 400 millones de dólares, lo que hubiera sido alrededor de 153 000 millones en 2018 teniendo en cuenta la inflación.

El mayor presupuesto de la NASA para volver a la Luna

Ahora bien, volver para 2024 costaría apenas 35 000 millones de dólares. Pero, ¿de verdad volveremos para 2024? Todavía no está confirmado, pero la NASA ha pedido los fondos necesarios de manera oficial este lunes 10 de febrero. Ahora solo queda esperar a que el Congreso de los Estados Unidos conteste a esta petición de aumentar el presupuesto nada más y nada menos que un 12%.

En realidad, el plan para volver a la Luna no es de Trump, sino que su principal impulsor es Mike Pence, Vicepresidente de EEUU

Y es realmente emocionante pensar que probablemente volveremos a esa carrera espacial, pero ahora para colonizar la Luna y posiblemenete establecer una base permanente (como la Estación Espacial Internacional). De acuerdo con Jeff DeWit, Director Financiero de la NASA, la compañía «tiene un buen tiro» para conseguir la extrafinanciación.

Ahora bien, por qué se ha escogido la fecha tan precipitada de 2024 es probablemente por motivos políticos. A pesar de que Trump está empeñado enviar al hombre a Marte por primera vez, será mejor volver a la Luna que nada.

Los costes serían tan altos debido a que la NASA desarrollaría un Sistema de Aterrizaje Lunar por primera vez desde las misiones Apollo

Un segundo mandato del Presidente acabaría teóricamente en 2025, por lo que él mismo podría llevarse el mérito de salir reelegido. De hecho, los planes iniciales eran que el hombre volviese a la Luna para 2028, antes de que Trump se volviese propenso a pensar en la Luna como un objeto más alcanzable que Marte. Ahora, los planes se están acelerando, e incluso el Congreso de USA ya ha avisado de que quizás es muy precipitado, debiendo volver a los planes iniciales.

De esos 35 000 millones, en torno a 3 400 millones de dólares irían destinados para desarrollar el sistema de aterrizaje humano; sería la primera vez que la NASA desarrolla un sistema como este desde aquellas misiones Apollo. Otros 2 000 millones de dólares, aunque esta vez anuales, irían a desarrollar un cohete propio de la NASA.

Hace unos días ya hablábamos de ello, además: la NASA está buscando alguna industria del vehículo estadounidense para desarrollar un rover lunar eléctrico y con sensores de conducción autónoma para llevar humanos. Parece que estuvieran hablando de Tesla, de hecho, por muchos motivos que explicamos en la nota. Y, uno de los requerimentos es que este coche lunar esté listo para ser puesto en la Luna para 2024, que es cuando se planea volver, como decimos.

Este es un presupuesto del siglo XXI digno de la exploración espacial de este siglo y uno de los presupuestos más fuertes de la NASA en la historia

Este presupuesto para volver a la Luna sería el mayor de la historia de la NASA (sin tener en cuenta la inflación, claro). En su momento, los 25 400 millones de doláres supusieron el 4% del presupuesto total de Estados Unidos, usando más de la mitad de la partida presupuestaria para toda la organización gubernamental.