Por primera vez, los astrónomos detectan hielo seco oculto en la nebulosa de la Mariposa

Los astrónomos suelen encontrar este tipo de hielos volátiles únicamente en entornos muy fríos y protegidos

Por primera vez, los astrónomos detectan hielo seco oculto en la nebulosa de la Mariposa
Nebulosa de la Mariposa | Imagen de ESA/Hubble
Publicado en Ciencia

La nebulosa de la Mariposa (NGC 6302) se ha ganado la atención de los astrónomos y aficionados al cielo durante años. Su nombre viene de su forma, que recuerda a un insecto con alas. Ubicada en la constelación del Dragón, no es solo bonita, sino que también ofrece una ventana especial para estudiar diversos procesos físicos complejos complejos, como los cientos solares y la formación de estructuras cósmicas.

Esta nebulosa es una región espacial rica en gas y polvo, cuya característica forma se debe a una combinación de fuerzas gravitacionales y dinámicas de rotación que han moldeado su apariencia durante millones de años. El Telescopio Espacial Hubble ha sido crucial para estudiar la nebulosa de la Mariposa durante más de una década, ya que gracias a él los astrónomos han podido observar los cambios en la estructura de la nebulosa.

Nuevas observaciones del Telescopio Espacial James Webb (JWST) sugieren que el hielo seco puede sobrevivir a la muerte de una estrella, considerado un proceso violento y hostil, repleto de radiación abrasadora que destruye las moléculas frágiles. Los astrónomos han detectado en la nebulosa dióxido de carbono congelado (hielo seco) incrustado en su estructura polvorienta.

El denso polvo en NGC 6302 podría actuar como un escudo protector

Los investigadores, en su estudio, señalaron: "Informamos de un descubrimiento sorprendente: las claras firmas espectrales del gas CO2 frío y la presencia de estructuras de hielo de CO2, lo que supone la primera detección de hielo de CO2 en una nebulosa planetaria (NPe)".

Los autores del estudio, procedentes de la Universidad de Western Ontario, eligieron NGC 6302 porque mostraba indicios de química inusuales, resultando interesante para comprobar si en las condiciones adecuadas, incluso en entornos hostiles, es posible preservar moléculas congeladas. Los autores afirmaron:

"La Nebulosa de la Mariposa (NGC 6302, una nebulosa planetaria bipolar compleja) se ha convertido en un laboratorio particularmente interesante para investigar las complejas vías químicas en las nebulosas planetarias debido a su entorno extremo y a su química sorprendentemente rica". Los estudios previos ya habían sugerido que el entorno de la nebulosa alberga una química sorprendentemente compleja, y los investigadores identificado hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) generalizados.

Los descubrimientos sugieren que NGC 6302 podría ser un laboratorio natural ideal para explorar las rutas químicas que ocurren cuando las estrellas llegan al final de su vida. Debido a su riqueza química, el equipo decidió examinar la nebulosa con mayor detalle utilizando el instrumento de infrarrojo medio del JWST.

Las observaciones infrarrojas son especialmente útiles para el estudio de las moléculas ocultas en entornos polvorientos, ya que las diferentes sustancias absorben la luz en longitudes de onda específicas que actúan como huellas dactilares únicas. Mediante el espectrómetro de resolución media del telescopio Webb, los investigadores observaron la región central de la nebulosa. Tras su análisis, se detectó características de absorción claras entre 14,8 y 15,2 micrómetros, una señal producida por el dióxido de carbono.

Los astrónomos suelen encontrar este tipo de hielos volátiles en entornos muy fríos y protegidos, únicamente. Por tanto, las observaciones sugieren que el denso polvo en NGC 6302 puede actuar como un escudo protector, permitiendo que el dióxido de carbono congelado sobreviva a pesar de la intensa radiación cercana.

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