Si la Tierra es conocida como el planeta azul, es por algo. Cerca de tres cuartos de nuestro hogar están totalmente cubiertos de agua. Esta inmensa cantidad del líquido elemento forma mares y grandes océanos, que componen ricos y extensos ecosistemas. Gracias al agua existe la vida, y este planeta rebosa de ella.

Nuestro planeta rebosa vida, y agua

Las gigantes masas de agua salada que forman estos océanos, acogen a millones y millones de seres vivos diferentes. De hecho, aún quedan muchas especies que no hemos descubierto, precisamente porque habitan en zonas prácticamente inaccesibles de estos ecosistemas. Como bien apuntan desde Xombit, es probable incluso que nuestro desconocimiento sea mucho mayor de lo que imaginas.

Además de ser fuente de vida, los océanos dan lugar a muchos procesos y fenómenos distintos. Uno de ellos son las mareas, de las cuales hablaremos hoy aquí, en Urban Tecno. ¿Qué son exactamente? ¿Cómo se forman? ¿Por qué se producen? A continuación, podrás encontrar todas las respuestas.

¿Qué son las mareas?

Desde antes del comienzo de los primeros viajes marítimos, el hombre se interesó por el mar. Algo tan inmenso y poderoso debía ser estudiado, y fenómenos como el de la marea pusieron las primeras incógnitas sobre la mesa.

Como podemos leer en Vix, las mareas son aumentos y descensos progresivos de los niveles del agua, que se producen en las grandes masas acuáticas de nuestro planeta.

Los aumentos y descensos del agua se producen a lo largo de un día

Estas pueden causar grades diferencias en los niveles del agua en una zona concreta, dando lugar a imágenes tan espectaculares como las que te dejamos a continuación, grabadas en una playa de Noia, en Galicia (España).

¿Cómo se forman las mareas?

A pesar de que el hombre comenzó a estudiar los mares hace ya cientos y cientos de años, no fue hasta la llegada de Isaac Newton cuando se pudo encontrar una respuesta al porqué de la formación de estas inmensas fluctuaciones del nivel del mar.

Isaac Newton encontró la respuesta, gracias a la gravedad

Podrás pensar, ¿y qué tiene que ver Isaac Newton en esto de las mareas? La respuesta está en su ley de la gravedad. Aunque no lo creas, esta fuerza cósmica es la responsable de estos curiosos fenómenos.

¿Qué elemento es capaz de crear una fuerza gravitatoria que afecte a la Tierra? Nuestro a veces subestimado satélite, la Luna, posee una gran fuerza, y aunque nosotros no la notemos, nuestros mares y océanos sí. Pero, ¿por qué se producen subidas y bajadas?

Debido al movimiento de rotación de la Tierra, y al propio hecho de que esta sea casi esférica, siempre existe una mitad del planeta que estará más cerca de la Luna. En esta zona, nuestro satélite ejercerá atracción, provocando un desplazamiento de las aguas. Mientras tanto, el otro lado, experimentará el fenómeno contrario.

Ecosistemas muy diversos existen gracias a los océanos. Máspormás

Aquí tenemos una muestra de lo grande que puede ser la influencia de un satélite, y más concretamente de la gravedad. Es una de las grandes fuerzas cósmicas, y está presente en muchas de las ecuaciones que explican las leyes físicas, aunque a veces cause quebraderos de cabeza, como en la Teoría de Cuerdas.

La Luna no es la única gran fuerza

Debemos añadir otro integrante a la lista de influencers marítimos. La Luna no es la única responsable de las mareas, y existe un cuerpo mucho mayor que también tiene algo que decir en este tema.

Como reflejan en Hipertextual, el Sol también ejerce su influencia gravitacional para generar mareas, aunque al estar mucho más lejos que nuestro satélite, esta es bastante menor.

Como has visto, los astros tienen a veces consecuencias en nuestro planeta. Unas más conocidas y grandes, otras, más sutiles.

Otras formaciones: las olas

Las mareas no son los únicos fenómenos que podemos observar en nuestras playas. Las olas también vienen y van, pudiendo convertir una tranquila bahía en un peligroso y ajetreado escenario. Pero, ¿cómo se forman las olas? ¿Contamos también con un responsable cósmico? La verdad es que no, en este caso no tenemos que hablar ni del Sol ni de la Luna, pero sí del viento y la presión atmosférica.

El viento, principal responsable

No era muy difícil de imaginar. Como apuntan desde Surfer Today, el viento es uno de los principales requisitos, y el más común, para la formación del oleaje. Sin embargo, debemos distinguir entre dos vientos distintos.

Dos vientos diferentes, dos tipos de olas

Ese viento incómodo que hace volar las sombrillas en la orilla de la playa, ese viento, no es el más adecuado. De hecho, es muy probable que este acabe con las pocas olas que estén llegando a la costa.

Sin embargo, el viento que se produce mar adentro, a cientos y cientos de kilómetros de la costa puede dar lugar a olas realmente grandes, y surfeables. Estas viajarán retroalimentándose y volviéndose cada vez más enormes, hasta llegar a un obstáculo que las detenga.

Bajas presiones, olas de verdad

Los sistemas de bajas presiones, causantes de fenómenos como las borrascas, son los creadores de las olas más espectaculares. ¿Qué tiene que ver la presión atmosférica en todo esto?

Estos escenarios, además de dar lugar a mejores vientos, dan lugar a condiciones que permiten la formación de grandes y fuertes olas, que pueden viajar desde el interior de los mares sin perder potencia. Estas serán las mejores olas para los amantes del surf.