El cáncer es una terrible enfermedad que causa millones de muertes cada año y en todo el mundo. Es una de las que más dificultades presenta a los médicos e investigadores, por lo que tenemos que hacer un gran esfuerzo para seguir estudiándola y aprendiendo sobre ella.

No todo se reduce al tratamiento, la prevención es realmente importante

Una gran cantidad de los esfuerzos se centran obviamente en los métodos de tratamiento de esta enfermedad, que dependerán de los órganos y estructuras que estén afectados. Sin embargo, esta no es la única forma que tenemos para luchar contra el cáncer.

En la prevención encontramos un punto muy importante, y a pesar de que el cáncer se debe en su mayoría al azar, podemos encontrar grandes medidas que salvarán vidas. Muchos estudios a lo largo de los años nos han hablado sobre la posible relación entre esta enfermedad y decenas de precipitantes distintos, pero, ¿cómo de fiables son estos trabajos?

Algunos nos presentan correlaciones de muy baja magnitud y relaciones muy indirectas. Cuando hablamos de un problema tan importante como el cáncer necesitamos algo más de veracidad. Una de esas posibles relaciones de las que llevamos oyendo hablar años es la existente entre esta enfermedad y el azúcar. A pesar de lo mucho que se ha comentado, no contábamos con pruebas realmente significativas. Sin embargo, parece que la cosa ha cambiado.

Una vieja relación que parece haber sido demostrada

Venimos para traerte una investigación que ha sido publicada recientemente, y que podría cambiar por completo nuestra visión de uno de los productos más consumidos en todo el mundo, el anteriormente mencionado azúcar. ¿Qué es lo que han descubierto?

El azúcar está muy presente en nuestra dieta. Vix

Un largo estudio de 9 años

Como apuntan desde IFLScience, nos encontramos ante una compleja investigación, en la que biólogos moleculares han trabajado durante 9 largos años. Estos pertenecían a un total de tres instituciones distintas, todas ellas de Bélgica. Su estudio ha sido publicado en la célebre revista científica Nature.

El azúcar tiene una gran influencia a nivel celular

Los responsables de la investigación pretendían conocer por fin si existía una relación de causalidad entre el azúcar y el cáncer. Además, si esta era real, debían también establecer cual era su magnitud.

Los investigadores prestaron atención a las células cancerígenas y a todos los procesos que estas llevaban a cabo. Quizás podrían descubrir de qué manera trataban el azúcar y comprobar que efectos tenía su influencia en el desarrollo general de la enfermedad. De hecho, así fue, lo descubrieron.

Dos maneras diferentes de producir energía

Aquellas sustancias que llamamos azúcares, y más concretamente la glucosa, son esenciales para la vida. Su importancia reside en el hecho de que participan en lo que conocemos como respiración celular, proceso a través del cual cada una de las células de tu cuerpo obtiene energía. Sin ella, no podrían realizar sus funciones del día a día.

Como podemos leer en Salon, en este proceso de respiración celular reside una de las diferencias entre células sanas y células cancerígenas, según nos explica esta investigación.

Las células cancerígenas producen esa energía de forma distinta, mediante un proceso en el cual fermentan la glucosa convirtiéndola en lactosa. Por esto, necesitan más azúcar que una célula común, gastándolo también a una mayor velocidad. Como podemos leer en SEBBM, este proceso es denominado efecto Warburg.

Como explica Johan Thevelein, uno de los líderes del estudio:

Nuestra investigación ha demostrado que el gran consumo de azúcar por parte de las células cancerígenas crea un círculo vicioso de estimulación y crecimiento.

Por lo tanto, los investigadores llegaron a la conclusión de que el azúcar es capaz de acelerar el proceso de reproducción de las células cancerígenas. De esta manera, un alto consumo de azúcar podría estar relacionado con una mayor velocidad de crecimiento en todo tipo de tumores.

Todo consumo debe ser moderado

Este estudio no llega para prohibirnos el azúcar, ni mucho menos. Sin embargo, debes tener en cuenta que un consumo elevado de cualquier sustancia puede llegar a ser perjudicial. Esto será aún más grave si esa sustancia sirve de combustible para el desarrollo de una enfermedad.

Ante todo, equilibrio

Como siempre, la clave reside en la proporcionalidad. Llevando una dieta equilibrada y sustituyendo los azúcares por otras nuevas sustancias no hay nada que temer, por lo que no debemos alarmarnos. Al fin y al cabo, ya sabíamos que el consumo elevado de azúcar no era algo precisamente beneficioso.