En un mundo repleto de estímulos diferentes, que nos bombardean a cada segundo que pasa, necesitamos una herramienta que les otorgue un sentido, que nos ayude a entender el ambiente que nos rodea. Como podrás imaginar, esa herramienta es tu cerebro, que realiza algunas de las tareas más complejas, incluso mientras duermes.

Sin embargo, cuando un solo órgano tiene que encargarse de las señales procedentes de cada uno de los rincones de tu cuerpo, de cada uno de los órganos de los sentidos, pueden cometerse errores. A continuación echaremos un vistazo a uno de esos “errores”, que no ocurre por casualidad precisamente, ya que hablamos del síndrome del miembro fantasma.

Cuando sientes lo que ya no existe

El síndrome del miembro fantasma tiene lugar en personas que han sufrido la amputación de alguno de sus miembros. Podría aparecer en alguien que ha perdido una mano, un pie, el brazo, o las dos piernas completamente. Podríamos resumirlo en un solo hecho, y es que el cerebro de quien lo sufre no es capaz de entender que esa parte de su cuerpo ya no existe.

Señales muy reales, que llegan desde un brazo o una pierna que ya no está

Como apuntan desde Muy Interesante, los síntomas más característicos son fuertes dolores e incluso picores, los cuales no pueden ser paliados por no haber parte del cuerpo donde se están sufriendo. Además, el sujeto siente que su miembro sigue ahí, pudiendo sentir desde calor hasta el roce de la ropa, pasando por entumecimiento y movimiento.

Desde los primeros casos que se descubrieron, este síndrome ha sido fuente de muchos misterios, aunque hoy en día las respuestas parecen estar más claras. ¿A qué se deben estas sensaciones?

Un origen psicológico

Como podemos leer en Psicología y Mente, existen diversas teorías acerca de su origen, y es que la psicología y la medicina no son ni mucho menos ciencias exactas. Por lo tanto, el mismo síndrome puede verse desde distintos paradigmas, dándole causas diferentes.

Causadas por distintos factores que actúan en conjunto

Ronald Melzack, médico canadiense, ha estudiado durante muchos años el dolor y su tratamiento, y tiene bastante que decir sobre este síndrome. Según su trabajo, el cual se resume en la teoría de la neuromatriz,

Según esta corriente, las sensaciones tendrían lugar por múltiples factores distintos, entre los que encontraríamos tanto estructuras del propio sistema nervioso, como elementos genéticos, emocionales y sociales. De esta forma, las señales de dolor podrían variar dependiendo de cómo se sintiera el sujeto en cada momento. Por lo tanto, estaríamos ante un origen psicológico.

Un desajuste, una curiosa explicación

Para entender esta teoría, primero debes conocer al Homúnculo de Penfield o Homúnculo cortical. Según Wikipedia, se trata de una representación pictórica, en la cual se reflejan distintas zonas del área sensorial y las diferentes partes del cuerpo con las que conectan. Esta fue creada por Wilder Penfield, quien también trabajó con los recuerdos, como nos cuentan en este vídeo.

Sabiendo esto, si existiera un desajuste de estas conexiones, nuestra corteza podría interpretar que una señal llega de una determinada parte del cuerpo, cuando en realidad procede de otra totalmente distinta.

Un cruce de señales, que confunde por completo al cerebro

Por ejemplo, una persona podría sentir fuertes picores donde se encontraba su pierna amputada y que estos proviniesen en realidad de uno de sus brazos. De esta manera, encontraríamos otra explicación para el síndrome del miembro fantasma.

Como has podido ver, nuestro cerebro es un órgano tremendamente complejo, que se encarga de muchísimas tareas diferentes, algunas tan importantes como la memoria. Sin embargo, nada es perfecto, y las enfermedades, los trastornos, pueden interferir en su correcto desempeño.