El ser humano siempre ha querido explorar lo que hay más allá de su territorio próximo, con mayor o menor éxito. No podemos negar que la curiosidad está ahí, ¿y qué podría generar más curiosidad que lo inexplorado lejos de nuestro planeta? Por muy complicado que algo parezca, en muchas ocasiones llegamos a conseguirlo.

Un gran ojo pendiente de lo que ocurra en los confines del universo

Hace algunos días hablábamos de las sondas espaciales, exploradoras que eran enviadas a miles de millones de kilómetros, en busca de vida. Incluso la misión Voyager, la más lejana jamás enviada, cumplía 40 años de trayecto hace apenas unos meses. Pero este no es el único método. Contamos con tecnologías muy avanzadas, que nos permiten viajar a los confines de la galaxia sin movernos de nuestro planeta. Los telescopios más potentes son una prueba de ello.

Y precisamente de estos monstruos observadores hablaremos hoy, ya que uno de los más grandes e importantes del mundo acaba de empezar a trabajar a pleno rendimiento en las alturas de un volcán mexicano. Como si del ojo de Sauron se tratase, es capaz de verlo todo.

El GTM acaba de ser puesto a punto. LMTGTM

Desde México hacia el cosmos

Su nombre es Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano, que debe su nombre al fallecido astrónomo mexicano Alfonso Serrano Pérez-Grovas, y es el mayor del mundo en su ámbito. Desde que se firmara el primer acuerdo para su construcción en el año 1994, no ha hecho más que sumar instrumentos y nueva tecnología a su estructura, para acabar instalándose los dos últimos componentes de su superficie primaria de 50 metros de diámetro el pasado 13 de diciembre, como leemos en su página web oficial. ¿El coste? En total, unos 200 millones de dólares.

Descubriendo galaxias lejanas, antes incluso de su puesta a punto

Se encuentra en un estado mexicano llamado Puebla, concretamente en el pico Sierra Negra, un volcán ya desaparecido que se alza hasta los 4.600 metros de altitud. Allí, en las alturas, el impresionante Telescopio Milimétrico, algo más cerca, si cabe, de la estrellas que observa. Pero, ¿qué tiene de especial?

Para empezar, y antes de su puesta a punto final que ha sido realizada durante estas semanas, este gigante ya ha participado en descubrimientos. De hecho, como leemos en El País, fue el responsable de demostrar la existencia de la galaxia G09 83808, la segunda más lejana conocida por el hombre.

Además, formará parte de un gran equipo, ya que un total de otros 7 telescopios repartidos por todo el mundo le acompañarán en su tarea. Entre ellos podemos encontrar al situado en el pico Veleta, en Sierra Nevada. Este forma parte del observatorio IAA-CSIC.

¿Cómo funciona un telescopio milimétrico?

La especialidad de este tipo de instrumentos son los cuerpos más recónditos y lejanos. Aquellos cuya luz es prácticamente indetectable, fríos y desconocidos. Gracias a sus sistemas, son capaces de captar la tenue energía que estos irradian, en forma de ondas de radio milimétricas.

Debido a lo lejos que puede llegar, es capaz de captar información sobre cuerpos que ya han desaparecido, o incluso astros que existen, pero que hoy en día nos llega la luz de su formación. Como apunta Miguel Chávez Dagostino, director de la impresionante estructura situada en México:

Este telescopio es un instrumento esencial para entender cómo se forman las estrellas y las galaxias.

Esto sólo acaba de empezar

Teniendo en cuenta de lo que ha sido capaz esta impresionante máquina antes incluso de ser finalizada totalmente, ¿qué podríamos esperar ahora que empieza a trabajar a pleno rendimiento? Pudiendo captar señales de cuerpos, de estrellas que desaparecieron hace millones de años, nos encontramos ante la forma más sencilla de viajar en el tiempo.

Seguramente hablaremos más del Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano durante este año, y esperemos que sea por los grandes descubrimientos que aún están por realizar.