Un equipo de paleontólogos encuentran fósiles que podrían cambiar radicalmente lo que se conoce de las abejas

Este insecto podría haber sobrevivido al mayor cataclismo de nuestro planeta.

Un equipo de paleontólogos encuentran fósiles que podrían cambiar radicalmente lo que se conoce de las abejas
¿Qué relación podría haber entre abejas y dinosaurios?
Publicado en Ciencia

A la mayoría de personas los insectos no les agradan demasiado. Sin embargo, algunos de ellos juegan un papel fundamental en la naturaleza, como el caso de las abejas y su importancia para nuestros ecosistemas. Es verdad que damos por ciertos algunos mitos en ciertos animales, pero ahora te descubriremos un hallazgo que cambiará tu manera de observar a estos imprescindibles insectos.

La extinción que no pudo con las abejas

Una reciente publicación de la Universidad de Washington State nos pone sobre aviso de un extraordinario acontecimiento que parecía haber pasado inadvertido para la comunidad científica. Un estudio liderado por científicos de dicha universidad asegura que las primeras abejas datan de hace 120 millones de años, con lo que éstas habrían sido capaces de sobrevivir a la extinción masiva de los dinosaurios, gracias al análisis de cientos de muestras genéticas de miembros de esta familia de insectos, además de centenares de fósiles.

Se conoce que las abejas evolucionaron a partir de sus 'hermanas' las avispas, pero ahora tenemos más datos acerca de su origen. El estudio, publicado en la revista científica Current Biology, señala que además de tener cientos de millones de años de antigüedad, las abejas proceden del hemisferio sur del planeta.

Concretamente, según afirman los expertos que han investigación su evolución, parece que las abejas tendrían su punto de origen en la parte occidental del antiguo supercontinente conocido como Gondwana, que abarcaría, en la actualidad, África y América del Sur. La investigación también ha confirmado que las abejas se movieron hacia el norte de manera paralela a los angiospermas, que son las plantas que producen frutos y flores.

Las actuales familias de este insecto fueron conformadas antes de la erradicación de los dinosaurios de la faz de la Tierra y han seguido una evolución similar a la de sus amigos vegetales, surgiendo y proliferando en lugares donde la vegetación era rica en el alimento predilecto de las abejas.

Elizabeth Murray, coautora del estudio y profesora asistente de entomología, afirma que:

La gente está prestando atención a la conservación de las abejas y está intentado mantener a estas especies con vida en sus entornos. Este trabajo abre el camino para más estudios en la etapa ecológica e histórica.

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