Un estudio señala que los barrios con zonas verdes ayudan a contrarrestar el envejecimiento a nivel genético
Un nuevo estudio revela que los espacios verdes son beneficiosos para el envejecimiento de nuestro ADN.
Los árboles son uno de los seres que viven en nuestro planeta a los que más les debemos. No dan el oxígeno que respiramos, purifican el aire y también nos dan materias primas para construir todo tipo de cosas. Ahora un nuevo estudio sugiere que las zonas verdes de las ciudades como los parques ayudan a proteger nuestro ADN del envejecimiento.
En la actualidad los árboles se encuentran en una posición difícil debido a la mano del hombre y el cambio climático. Los científicos ya están experimentando con árboles modificados genéticamente para obtener madera sostenible. Aunque pese a esto, la fotosíntesis se encuentra en peligro en algunos lugares.
Con más parques uno es más joven
Aparte de esta situación a la que hemos llevados a este tipo de flora, los árboles son todos beneficiosos y tienen unas consecuencias en nuestro interior. Si bien no puede detener el ritmo de contaminación que emitimos como especie, sí que pueden evitar que nuestros telómeros (secuencias repetitivas de ADN) se conserven mejor, lo que redunda en una mejor salud para nosotros.
Son microscópicos, pero los telómeros son una pieza muy importante en el desarrollo humano. Estás células se dividen una y otra vez a lo largo de nuestra vida traduciéndose en el envejecimiento de la persona. Pues llega un punto en el que el ADN no puede dividirse más y a partir de ahí empieza la cuenta atrás hasta el deceso.
Se sabe también que los telómeros pueden aumentar o reducir su velocidad de división dependiendo de factores como el estrés del día a día. Esto provoca un envejecimiento más o menos rápido. Aquí es donde entran las zonas verdes, ya que ayudan a que estas secuencias de ADN se relajen y no envejezcan tan rápido.
Por tanto, los espacios verdes son muy beneficiosos para nosotros, ya que retrasan los efectos de la edad. Y no solo eso, los telómeros están asociados también a las enfermedades propias de la edad, lo que también ayudaría en cierta manera a reducirlas.
Las zonas verdes hacen que nuestras células se relajen
El único problema de todo esto es que los espacios verdes no suelen ser una prioridad y dependen totalmente de la política gubernamental del gobierno de turno. Hablando de España, en Madrid se cierran parques, se cortan árboles y se llena todo de estructuras de cemento que tienen el efecto contrario en nosotros.
La verdad es que es bueno que este estudio haya salido a la luz. Aunque como señala Interesting Engineering, hay otras cosas que solucionar por el camino como son el “racismo sistémico” y la “segregación económica” de ciertas partes de las ciudades.
Este viaje va a ser largo, pero poner en relevancia que los espacios verdes son beneficiosos es un primer paso para conseguir ciudades más sostenibles y habitables para el común de los ciudadanos. Quizá dentro de poco veamos ciudades parecidas a la simulación que hizo una IA con Barcelona en el año 2100.