China revela dos nuevos destructores Tipo 055 de 10.000 toneladas y su flota de guerra sigue creciendo

China potencia su hegemonía naval con la incorporación de los destructores Dongguan y Anqing. Con estas dos nuevas unidades de la clase Tipo 055, Pekín ya suma diez buques de diez mil toneladas

China revela dos nuevos destructores Tipo 055 de 10.000 toneladas y su flota de guerra sigue creciendo
Navío de guerra chino
Publicado en Defensa

China ha dado un golpe de autoridad en el tablero marítimo global. Con la incorporación de los destructores Dongguan y Anqing, Pekín eleva a diez su dotación de la clase Tipo 055, auténticas fortalezas flotantes que redefinen la seguridad internacional. Este movimiento obliga a las armadas occidentales, con la española y sus socios europeos a la cabeza, a vigilar un despliegue que altera definitivamente el equilibrio de poder en el Pacífico. Ante este escenario de tensión en el Pacífico, la Armada de Estados Unidos será más poderosa y acaba de incorporar estos nuevos recursos para no perder su ventaja estratégica frente a Pekín.

La entrada en escena del Hull 109 y el Hull 110 confirma la integración total de estas plataformas en los tres mandos navales chinos. Según ha revelado recientemente el programa estatal CCTV, estos buques han sido asignados al Mando del Teatro de Operaciones del Este, garantizando que el gigante asiático cuente con tecnología de vanguardia operativa de forma simultánea en sus flotas del Norte, Sur y Este.

China amplía su flota de guerra para competir con la US Navy

El despliegue sitúa a la Armada china en una posición de superioridad técnica difícil de ignorar para la OTAN. Estos destructores pesados desplazan más de 10.000 toneladas y están equipados con sofisticados Sistemas de Lanzamiento Vertical (VLS). Su capacidad para disparar interceptores aire-aire, misiles antibuque y proyectiles de ataque a tierra a larga distancia los convierte en escoltas impenetrables para sus grupos de portaaviones. Esta labor de escolta es cada vez más vital para el gigante asiático, especialmente ahora que el portaaviones más grande de China acaba de debutar en operaciones oceánicas reales.

Más allá del tonelaje, el Dongguan y el Anqing destacan por sus matrices de radar de gran tamaño, diseñadas para la detección múltiple de objetivos a distancias críticas. Esta capacidad de alerta temprana supone un salto cualitativo que permite a Pekín disputar el control de las aguas internacionales con una solvencia que, hasta hace apenas un lustro, parecía patrimonio exclusivo de las potencias navales más tradicionales. Dicha capacidad de alerta temprana es tan avanzada que incluso el principal

La consolidación de esta flota de élite, donde ya operan unidades como el Nanchang o el Xianyang, evidencia que China no solo busca presencia testimonial, sino la dominación efectiva del espacio marítimo. El rearme naval de Pekín ya no es una proyección a futuro, sino una realidad operativa que redefine la doctrina de defensa aérea y la capacidad de disuasión a escala planetaria.

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