El nuevo escudo antimisiles de lanzamiento vertical que fulmina amenazas aéreas en 360 grados
La corporación aeroespacial estadounidense logra interceptar una amenaza aérea mediante su avanzado sistema JAGM desde un lanzador cuádruple. Esta tecnología elimina la necesidad de apuntar directamente al objetivo
El gigante de la defensa estadounidense completó con éxito una demostración de lanzamiento vertical a 90 grados de su Misil Conjunto Aire-Tierra (JAGM). La prueba, llevada a cabo en las instalaciones militares de China Lake en California, confirmó la capacidad del proyectil para neutralizar sistemas aéreos no tripulados. Hasta la fecha, este tipo de armamento requería un arco de fuego frontal despejado para fijar y abatir su objetivo. La nueva configuración elimina por completo las restricciones geométricas y tácticas del terreno, lo que otorga a las tropas una ventaja operativa decisiva en entornos de combate complejos donde el espacio resulta limitado.
El proyectil se disparó desde un lanzador cuádruple. Durante el ejercicio táctico, el sistema logró interceptar una aeronave enemiga mediante su modo de radar de ondas milimétricas. Con ello, prescindió del guiado por láser semiactivo empleado en ensayos anteriores. Según detalla el portal especializado Interesting Engineering, esta innovación proporciona una cobertura defensiva total sin mover la plataforma en ningún momento.
Un escudo adaptable a cualquier plataforma
La principal innovación de este desarrollo armamentístico radica en su extrema versatilidad. Al no necesitar reposicionamiento para encarar la amenaza entrante, los misiles pueden dispararse desde espacios muy reducidos, como cubiertas de barcos compactos, azoteas de edificios urbanos o vehículos terrestres en movimiento.
Durante las pruebas en el desierto californiano, la compañía montó el equipo sobre una plataforma móvil de seis ruedas bautizada como 'Mothership', un vehículo táctico desarrollado por la firma RCR Enterprises. El director de Desarrollo de Negocio de Armas de la empresa, Felipe Benvegnu, explicó que esta integración amplía la envolvente defensiva frente a las amenazas actuales.
La arquitectura abierta y modular del lanzador permite a los operadores actualizar los programas informáticos y conectar nuevos sensores sin necesidad de rediseñar el equipamiento físico. Así, se garantiza su adaptabilidad a largo plazo en distintos escenarios bélicos.
Precisión letal a una fracción del coste
El misil cuenta con un buscador de modo dual de última generación que combina la guía láser con el radar de ondas milimétricas. Esta tecnología punta le permite detectar y rastrear objetivos con una firma térmica muy baja, operando con total normalidad bajo condiciones meteorológicas adversas o en escenarios de escasa iluminación.
El director del programa de Sistemas de Misiles Multidominio, Casey Walsh, subrayó el inmenso valor económico de esta solución táctica. El directivo aseguró que el sistema ofrece la misma letalidad que las defensas tradicionales a un coste por disparo mucho menor, lo que lo convierte en una opción de defensa estratificada altamente rentable para los ejércitos aliados.
Los planes de la corporación aeroespacial no se detienen en las plataformas terrestres. A finales de este año están previstas nuevas demostraciones de fuego real en entornos marítimos en estrecha colaboración con la empresa Saildrone. El objetivo final pasa por probar la eficacia del misil en misiones de defensa de flotas, vigilancia submarina y operaciones de reconocimiento naval a gran escala.