Estados Unidos quiere lanzar y recuperar sus poderosos enjambres de drones, y cree que tiene la solución perfecta
El Pentágono ha lanzado una licitación para desarrollar contenedores autónomos capaces de lanzar y recuperar enjambres masivos de drones. Este sistema busca eliminar la dependencia de operadores humanos y facilitar el despliegue
El Pentágono acelera su carrera hacia la hegemonía tecnológica en el campo de batalla. La Unidad de Innovación de Defensa (DIU) ha lanzado una licitación oficial para el desarrollo de un sistema de lanzamiento de drones en contenedores, diseñado para gestionar enjambres masivos con una intervención humana mínima. Tal y como recoge el medio especializado interestingengineering.com, el programa ha sido bautizado como CADDS (Containerized Autonomous Drone Delivery System). Esta iniciativa no solo busca el lanzamiento masivo, sino también la recuperación y el mantenimiento automatizado de las aeronaves, permitiendo que las unidades sean recargadas y reequipadas dentro del propio contenedor.
El gran desafío que enfrenta el Departamento de Defensa es la actual limitación del modelo de "un operador por aeronave". Según la documentación del programa CADDS, esta dependencia restringe la velocidad de despliegue y expone a los soldados a riesgos innecesarios. El nuevo sistema permitirá que una sola unidad de mando controle cientos de dispositivos de forma simultánea.
El plan de conseguir un millón de drones para las fuerzas armadas
Los requisitos técnicos exigen que los contenedores puedan operar tanto en tierra como en mar, manteniendo los drones en un estado latente durante largos periodos. Sin embargo, deben estar listos para entrar en combate en cuestión de minutos, garantizando su operatividad en cualquier condición meteorológica y a cualquier hora del día. Esta capacidad naval es crucial, pues las flotas actuales ya enfrentan el desafío de drones marítimos que ha transformado la seguridad en los océanos.
We might live in the narrow slice of time between drone warfare surprising the armed forces of the world, and cheap+effective countermeasures becoming standard.
— ToughSF (@ToughSf) January 20, 2026
Here's Northrop Grumman's C-UAS solution based on Bushmasters in light trucks:https://t.co/hGft3L0Zla pic.twitter.com/rPDYK7YeXb
Este avance logístico es una pieza clave en la estrategia a largo plazo del Ejército de los Estados Unidos. Recientemente, la institución anunció sus planes para adquirir al menos un millón de drones en los próximos dos o tres años. La magnitud del pedido refleja una transformación total en la doctrina de defensa estadounidense.
Dentro de este marco se encuadra el Programa de Dominio de Drones, que prevé una inversión de 1.000 millones de dólares exclusivamente para la compra de cientos de miles de drones kamikaze hasta el año 2028. La capacidad de los nuevos contenedores para manejar mezclas "homogéneas y heterogéneas" de aeronaves asegura que el Pentágono podrá desplegar diferentes modelos según las necesidades tácticas del momento.
En este sentido, Estados Unidos ha desarrollado drones kamikazes basándose en diseños de adversarios como Irán para cerrar la brecha tecnológica. Entre esas opciones tácticas podrían integrarse modelos híbridos, como un dron espía capaz de volar y rodar, maximizando la polivalencia del contenedor. Con el programa CADDS, Estados Unidos busca consolidar una ventaja estratégica que permita saturar las defensas enemigas mediante la fuerza de la inteligencia artificial y la robótica autónoma, redefiniendo las reglas de la guerra moderna.