La Fuerza Espacial de EE.UU. cierra un capítulo de décadas de modernización del GPS y se centra en la próxima generación
El lanzamiento de GPSIIIF o Follow-On está previsto para mayor de 2027
Millones de personas lo utilizan a diario, pero no todas saben exactamente cómo funciona. Ven normal que al introducir una dirección en aplicaciones como Google Maps o Waze, estas tracen la ruta y sigan el recorrido del vehículo. Pero no es magia: es tecnología. Concretamente, la del GPS (siglas de Sistema de Posicionamiento Global).
Este sistema proporciona ubicación, velocidad y sincronización de tiempo. Lo consigue mediante el uso de satélites, un receptor y algoritmos. Se apoya en una constelación de 24 satélites en seis planos orbitales centrados en la Tierra, cada uno con cuatro satélites orbitando a 20 mil kilómetros sobre la Tierra y viajando a una velocidad de 14 mil kilómetros por hora.
A finales de 2018, empezó a desplegarse GPS III, que es la versión más moderna y potente de este tipo de satélites de la red de posicionamiento global de Estados Unidos. Fabricados por la empresa Lockheed Martin, su objetivo es reemplazar gradualmente a los modelos más antiguos, ya que son más precisos y eficientes.
El sistema GPS III ya tiene sucesor: GPSIIIF o Follow-On
Los satélites GPS III son hasta tres veces más precisos que sus predecesores, reduciendo significativamente la brecha actual con un margen de error de unos pocos metros. Los nuevos satélites permiten una localización mucho más exacta tanto para uso civil (con las apps mencionadas anteriormente) como militar. Además, implementan la señal L1C, que está diseñada para ser compatible con otros sistemas de navegación global, como el Galileo de Europa.
Por si fuera poco, los satélites GPS III son hasta ocho veces más resistentes a las interferencias o "bloqueos" de señal: una característica de seguridad crucial para evitar que atacantes desorienten drones barcos o sistemas de defensa mediante ataques electrónicos. Los modelos GPS II tienen una vida útil de 12 años aproximadamente, mientras que la de los GPS III se extiende hasta los 15 años.
El décimo y último satélite GPS III, el SV-10, fue lanzado el pasado mes de abril a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk. El medio Defense One habló con los responsables de la Estación Espacial de Cabo Cañaveral antes del lanzamiento, sobre lo que se necesita para satisfacer la demanda que las fuerzas armadas y las empresas tienen de las capacidades mejoradas de los satélites.
Los responsables afirmaron que se trata de un hito importante que celebrar, pero es un reconocimiento breve y efímero, ya que todavía queda mucho trabajo por hacer. Y es que el sistema GPS III, aprobado por el Congreso en el año 2000, ya tiene sucesor. Al parecer, el lanzamiento de GPSIIIF o Follow-On está previsto para mayor de 2027.
Este sistema ofrece una señal aún más resistente que debería proporcionar "más de 60 veces mayor capacidad antiinterferencias que los vehículos espaciales anteriores", según informó el servicio. Mientras se preparan para los próximos lanzamientos, los responsables mantienen la constelación actual, incluidos algunos satélites que llevan décadas fuera de servicio tras el plazo previsto para su retirada.
Así lo afirmó en el comunicado el capitán Brahn Kush, gerente de integración de misiones del gobierno: "Mantener una cadencia constante para que los satélites GPS permanezcan en órbita es la mejor estrategia. Es como hacer cambios de aceite rutinarios. Nunca te das cuenta del impacto, porque mantienes una cadencia constante".