La US Navy refuerza su poder gracias a este nuevo buque de superficie no tripulado
La guerra naval del futuro ya está aquí. La Marina estadounidense se prepara para desplegar un nuevo buque de guerra sin tripulación, más grande, más autónomo y capaz de integrar distintos sistemas de armas
El Pentágono ha puesto en marcha una profunda redefinición de su estrategia en los mares, una doctrina bautizada como «operaciones marítimas distribuidas». La idea es simple, pero ambiciosa: combinar las naves tradicionales con tripulación con una flota creciente de vehículos autónomos. El objetivo final es conformar una fuerza naval más flexible y resiliente, capaz de dispersarse para que sea mucho más difícil de localizar y neutralizar por un adversario en un conflicto a gran escala. La urgencia de esta transformación responde a los avances de competidores estratégicos como China, que recientemente ha presentado nuevos aviones de combate que podrían rivalizar con la tecnología estadounidense.
En este sentido, la industria de defensa norteamericana ya trabaja para materializar esta visión. La última pieza en este tablero es el Buque de Superficie No Tripulado Multimisión (MMUSV), una embarcación de vanguardia desarrollada por la compañía Textron Systems y concebida para operar sin un solo tripulante a bordo. Se trata de un buque de superficie no tripulado que representa la punta de lanza de esta nueva era naval, diseñada para ampliar la presencia de la Marina estadounidense en los océanos sin exponer a más personal.
Un arsenal flotante sin tripulación para la nueva era naval
Esta evolución hacia sistemas no tripulados es una tendencia global, reflejada también en el ámbito aéreo con el diseño de un caza estadounidense del futuro que podría necesitar piloto humano para operar.
De hecho, este nuevo modelo no es un diseño que parta de cero, sino una evolución considerable de su predecesor, el CUSV. Los ingenieros se han centrado en potenciar su alcance y autonomía, logrando duplicar su capacidad de combustible y su carga útil, que ahora asciende a los 5.900 kilogramos. Su polivalencia le permite asumir una amplia gama de misiones, una versatilidad que, según informa la nota de prensa de la empresa fabricante, lo convierte en una auténtica navaja suiza para los aliados de Washington.
U.S. Navy Explores Low-Cost Unmanned Combat Vessels with Textron’s MMUSV. pic.twitter.com/Swp0SRKnJK
— Army Recognition (@ArmyRecognition) January 14, 2026
Asimismo, el MMUSV está preparado para ejecutar misiones tan diversas como la guerra de superficie, las contramedidas de minas o las labores de vigilancia e inteligencia y la interceptación de señales enemigas. La clave reside en su diseño totalmente modular, que permite la integración de distintos sistemas de armas y sensores en función de las necesidades específicas de cada operación, adaptándose al teatro de operaciones con una agilidad impensable para un buque convencional.
Por otro lado, su robustez está fuera de toda duda. La embarcación está diseñada para operar en condiciones marítimas adversas, hasta un estado de mar 5, lo que garantiza su despliegue en prácticamente cualquier rincón del planeta. A esto se suma una notable potencia de remolque, superior a los 1.814 kilogramos, que lo consolida como un activo fiable y resistente para complementar a la flota tradicional en los escenarios más exigentes.