Los aviones de combate de Estados Unidos se refuerzan: los pilotos ahora pueden controlar drones desde la cabina
Los aviones de combate tradicionales y los drones cada vez están más cerca de poder colaborar juntos en misiones de ataque y defensa. Empresas estadounidenses han dado un gran salto hace menos de un mes
Los drones ya son un pilar fundamental en las operaciones militares actuales. Hace cinco años nadie podía creer que estas pequeñas herramientas autónomas no tripuladas pudieran convertirse en un activo bélico tan imprescindible. No solo eso, sino que su desarrollo continúa a toda velocidad sin detenerse. Tal es así que Estados Unidos ha conseguido algo revolucionario: que un piloto de caza pueda manejar un dron desde la cabina de su avión.
Al principio los UAV (por sus siglas en inglés) eran pequeños y no podían servir para mucho más que el reconocimiento y la exploración. Ahora han evolucionado hasta una serie de modelos los cuales tienen pocas diferencias con un avión corriente de los que han volado desde hace más de 100 años. Por supuesto los analistas militares han señalado reiteradamente que el futuro era que estos aparatos autónomos colaboraran junto a los pilotos humanos en operaciones militares. Ese momento parece haber llegado, o al menos está a punto de nacer debido a las pruebas realizadas por el trío conformado General Atomics Aeronautical Systems, Lockheed Martin y L3Harris Technologies. De acuerdo a la información disponible, lo han conseguido en un test realizado a un F-22 Raptor.
Los drones ya pueden ser manejados por un piloto de un avión de combate
En las pruebas realizadas, se ha comprobado que un piloto humano puede manejar con eficacia un dron desde su cabina para poder realizar misiones extras en el combate aéreo. Como ya adelantábamos, este objetivo era bastante ansiado por los desarrolladores y expertos militares, ya que se esperaba que las capacidades ofensivas de las fuerzas aéreas se incrementen exponencialmente. Por supuesto en un futuro en el que cientos de drones participen con aviones las opciones son infinitas. Los UAV podrían atacar objetivos determinados, mientras los aviones se encargan de otros. O por el contrario, los drones pueden saturar las defensas y contramedidas enemigas para evitar el derribo de un avión de combate, mucho más costoso.
Por el momento no se tiene más información al respecto. Es esperable que si estas tres compañías centradas en sistemas de defensa han conseguido este hito ahora lo incrementen y extiendan a otras aeronaves o en tal caso prueben la misma jugada con el F-35 de quinta generación. También está la posibilidad de que este logro pueda servir como base para integrar un sistema idéntico en el F-47 de sexta generación que Boeing ya está diseñando. Todo se verá y nosotros estaremos pendientes a cualquier novedad, puesto que es un tema muy interesante.