¡Parece que han pasado décadas desde que las Administraciones ofrecían subvenciones para la compra de coches diésel! ¿Cómo es posible que ahora sean tan odiados por muchos?

La historia de este combustible tiene su punto de inflexión de éxito en la década de los noventa y principios del siglo XXI. Sin embargo, las noticias y estudios como el realizado por la OMS o el titulado como Calidad del aire urbano, salud y tráfico rodado, publicado por la Fundación Gas Natural Fenosa, muestran que es una tecnología que tiene los días contados.

El diésel ha pasado de ser la envidia del vecino al patito feo

Dichos estudios resumían, sobre todo, el alto nivel de emisiones contaminantes que producen. Todo se debe al nivel de óxido de nitrógeno (NOx), el cual se dispara respecto al otro derivado del petróleo.

De repente, sobre todo en esta segunda década del siglo XXI, los países están comenzando a introducir tasas y todo tipo de obstáculos. ¿Es mucho más grave de lo que se había creído en un principio? Todo parece indicar que sí, de ahí la utilización de productos como el Adblue, una solución para contener la contaminación de los diésel.

El Adblue, una solución temporal para reducir la contaminación

Después de haberse vendido millones de coches con esta tecnología, no es factible retirarlos del mercado, al menos en el corto plazo. Por ejemplo, en España, hasta hace unos meses, más de la mitad de los vehículos que se vendían pertenecían a esta tecnología, según cifras de ANFAC.

Por ello, podría decirse que este líquido del que vamos a hablar a continuación se trata de un parche hasta que pase la ola de la época diésel.

La EURO6 es la culpable de que algunos diésel lo incluyan de serie

Ahora bien, ¿por qué nace esta idea? La Euro6, según se pudo leer en Diariomotor, se centraría, por primera vez, en controlar los niveles de NOx, principal debilidad de esta modalidad.

Concretado el primer punto, saber por qué nace el Adblue, es importante destacar cómo actúa y cuáles son sus funciones principales.

El Adblue no es más que un aditivo, como bien detalla el medio especializado Autocasión. Al fin y al cabo, se trata de un compuesto formado por urea diluida en agua destilada.

Su principal misión en el vehículo es convertir parte de las partículas NOx en inocuo nitrógeno y agua (H2O) en su estado gaseoso, según se puede leer en Yara, la compañía que posee el proyecto más emocionante de la industria naviera.

El Adblue sirve para captar parte de las emisiones de NOx en las motorizaciones diésel. Cosas de Coches

Esta solución suele tener una boquilla junto a la que da paso al combustible cuando acudimos a la gasolinera. El tanque para esta solución suele tener una capacidad, según Autopista, de unos 20 litros.

No es necesario realizar un repostaje del mismo frecuentemente. De hecho, suele ser en la revisión anual o cada 20.000 kilómetros cuando hay que añadir más cantidad.

A fin de cuentas, todo dependerá del uso intensivo que se le de al coche diésel y cuánto le apretemos. A más consumo, mayor gasto en Adblue, es así de sencillo.

Cómo funciona un líquido inocuo para la salud y salvador del diésel

Es muy probable que no hayas oído hablar del Adblue. Es lógico, a ningún fabricante le gusta decir que debe aplicar fórmulas para que sus coches contaminantes pasen los controles.

Aún así, tal y como podrás ver en el vídeo publicado por Autofácil, estamos ante un líquido que podría permitir la circulación de millones de coches en los próximos años. ¿Quién iba a decir que algo inodoro, incoloro y que no afecta a la salud podría tener cualidades sorprendentes?

Del modo que has comprobado en las imágenes que acompañan el artículo, apenas significa un 5% del consumo de carburante. Por ello, su repostaje se realiza una vez cada varios miles de kilómetros.

Y te preguntarás, ¿qué hay del precio de un litro de Adblue? Al cierre de la edición, 1 litro de Adblue cuesta alrededor de los 60 céntimos, según el portal de precios de combustible Diésel o Gasolina.

Además, no es imposible encontrarlos en las gasolineras de España. Algunas de las principales compañías del sector, ofrecen Adblue hasta en 42 establecimientos en la provincia de Madrid y otros 33 en la de Barcelona, unas cifras aceptables teniendo en cuenta que este aditivo no lleva muchas años entre nosotros.

El Adblue no es difícil de encontrar en España. HYBRID LIFE

Es primordial, no obstante, no permitir que sea tu taller de confianza o el propio de la marca el que lo rellene. Ya sabemos cómo se las gastan a la hora de pasar el recibo, ¿verdad?

Su repostaje es muy sencillo, ¡tan fácil que es casi como realizar cualquier otro repostaje!

Una solución que alargará la vida de la tecnología apestada

Sí, no puede decirse de otra forma. Es posible que cayeras en la trampa que lanzaron los Gobiernos durante años en colaboración con los concesionarios. Las sorpresas vendrían después en revisiones mucho más caras que los de los motores de gasolina o precios de partida más abultados, ¡las modas son las modas!

¿Dónde se compensaba el menor precio de esta tecnología por ser más barata? Sí, asúmelo, quizás has perdido dinero con el diésel y ahora, aquellos que los siguen comprando, lo harán en un mayor grado con estos parches.

Aún así, lo importante se deduce en una reducción de las emisiones contaminantes. Al final, todo parece indicar que, pese a las continuas bajadas de ventas de los últimos meses, seguirán teniendo su propia cuota de mercado.