Tesla, desde el año 2012, es la empresa que cualquier fabricante tradicional compraría a día de hoy, aunque solo fuese para eliminar la competencia en una industria en la que podría haber importantes movimientos en los próximos años.

Todas las compañías han valorado, al menos, las tecnologías eléctricas u otras alternativas, pero lo cierto es que aún sigue siendo una mecánica residual en los planes de comercialización de las compañías. Es cierto que algunas ya han anticipado su renuncia, como es el caso del grupo FCA tras las declaraciones realizadas por su CEO Sergio Marchione, pero no es lo más común.

Compañías como Aston Martin ya están barajando la electrificación de su gama

Es curioso porque la mayoría de los fabricantes tradicionales, independientemente del sector en el que focalicen su línea de negocio, viven ensimismados analizando qué es lo que ocurre en todo momento en el sector. Una buena prueba de ello es la intervención, en las últimas horas, de Aston Martin, la cual ha anticipado que competirán con Tesla por el segmento más premium en el mercado alternativo.

Lo cierto es que, ante la llegada de compañías como Lucid Motors o Faraday Future, es difícil encontrar un competidor en el segmento, por ejemplo, del Model S. De hecho, podemos aventurarnos a decir que, por tecnología, no hay una sola alternativa que le ‘robe’ cuota de mercado alguna. Ahora bien, ¿qué ocurre si abrimos el mercado a otras alternativas híbridas?

Echando un rápido vistazo nos encontramos con variantes de la talla del Porsche Panamera E-Hybrid en sus diferentes variantes o sus homólogos BMW Serie 7 o Mercedes Clase S. ¿Podríamos pensar que el futuro RapidE pueda ser la primeras alternativa completamente eléctrica? Veamos por qué sí podríamos esperar algo así.

Aston Martin RapidE, una variante confirmada para 2019

Ya son un total de 155 compradores los que han optado por reservar el futuro modelo de representación de origen británico con motorización puramente eléctrica. Ahora bien, ¿con qué garantías? La compañía ha dejado claro su intención de crear una máquina capaz de proporcionar una experiencia única al volante bajo esta configuración.

El Aston Martin RapidE revolucionará el mercado del coche eléctrico el año que viene. Autobild

Para conseguir deleitar a los futuros propietarios se está pensando en una motorización que le permita circular hasta un mínimo de 200 millas con cada ciclo de carga, es decir, unos 320 kilómetros de autonomía completa. Del mismo modo, dispondría de carga rápida para reducir los tiempos de espera.

El Aston Martin RapidE podría contar con una motorización de hasta 800 CV de potencia

Los ingenieros de la firma exclusiva son conscientes de que para alcanzar a Tesla en sus versiones más prestacionales requieren de un producto más radical. Por ello, la firma británica ha pensado en equipar el futuro RapidE con una motorización que pudiese disponer de hasta 800 CV de potencia, lo cual lo situaría, al menos, al mismo nivel que el Model S 100D.

Sin embargo, al contrario de lo que podríamos pensar, la firma fundada por Lionel Martin y Robert Bamford estaría dispuesta a apostar por una motorización eléctrica que no dispusiese del par máximo desde el inicio. De hecho, se modificaría electrónicamente la respuesta con el objetivo de mejorar la conducción y servir de transición entre las motorizaciones tradicionales con las que dominarán el futuro.

Así ha declarado la guerra Aston Martin a Tesla

A mediados de año el RapidE se convirtió en un proyecto que la firma mantendría adelante en el futuro. Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando se ha visto un mayor énfasis en una propuesta que ha ido obteniendo cada vez más un mayor peso.

La versión eléctrica del Rapide, la opción sostenible de la firma británica, lleva desarrollándose desde hace varios años. Sin embargo, ante el incremento de las ventas del Model S en sus versiones más prestacionales, ha sido ahora cuando ha obtenido un mayor foco de atención.

Tan es así que el propio CEO de la compañía, Andy Palmer, ha decidido aclarar en qué punto se encuentra uno de los proyectos que podrían marcar el próximo año. Según se puede leer en Electrek, afirma poder competir con lo más aspiracional de la firma de Palo Alto en apenas un par de años.

Para mí, Tesla es un competidor muy creíble en el mercado premium ante compañías como Daimler, BMW o Audi. Sin embargo, estas no están en el top del mercado de lujo. La mayoría de las personas que compran un Model S lo están comprando completamente equipado. No están limitados por su dinero en efectivo; están limitados por la oferta. Estamos buscando a esas personas que buscan algo por encima de Tesla. Ese cliente probablemente no está buscando el llamado Ludicrous Mode. Nuestra oferta tendrá una aceleración muy creíble, equivalente a una gasolina de Aston Martin.

Tal y como se puede leer en las argumentaciones del mayor dirigente de la firma, focalizarán su producto con materiales de última calidad, así como una respuesta de conducción propia de un motor de propulsión interna o similar del fabrcante.

Eso sí, el futuro cliente de un RapidE debe saber que tiene que estar listo para pagar los más d 200.000 dólares que valdrá cuando salga al mercado, un abultado coste que estará en línea con lo que valga un Tesla Model S recargado hasta los topes de extras.