Los coches eléctricos poseen sus ventajas e inconvenientes, por supuesto. De hecho, puede hasta que lo que a alguien le parezca un punto a favor a ti no te apasione absolutamente nada. Así son los gustos y, por ello, la conducción alternativa tiene sus defensores y, como no podía ser menos, sus detractores.

Aquellos que adoren las sensaciones, los ascensos por puertos de montaña o escuchar un motor rodando a altas vueltas, un eléctrico le parecerá soso y, sobre todo, muy aburrido. Da igual que posea una capacidad de aceleración mayor que la de un coche de propulsión de combustión interna, lo primero le primará seguro.

El cambio manual, a este ritmo, desaparecerá más pronto que tarde

Cuando nos referimos a sensaciones estamos haciendo alusión, sin nombrarlo, al cambio manual. Ni siquiera queremos buscar la presencia del embrague a la izquierda del freno… ¡No! Unas simples levas tras el volante serían más que suficientes para calmar el nerviosismo que invade ahora a los más puristas.

¿Es tanto pedir? Entre la conducción autónoma y este tipo de soluciones, la conducción tal y como la hemos conocido está yéndose al garete. ¿Podemos atisbar algún sistema que nos pueda devolver las ganas de conducir que añoraremos en un futuro? Veámoslo.

Por qué debes temer la pérdida del cambio manual

Tan solo hay que echar un rápido vistazo a los prototipos que han sido presentados en el Salón de Frankfurt para darse cuenta hacia dónde vira el mercado. Lo eléctrico es el futuro y si éste es el desenlace, ¡toca despedirse del cambio con el que nos criamos todos!

¿Recuerdas cuando en la autoescuela se te calaba a la salida del semáforo? La conducción ya no volverá a ser igual y, por ello, toca buscar una solución. El cambio manual que todos conocemos podría tener una segunda vida si todos los que adoramos la conducción nos plantamos frente a los fabricantes.

Ver tan solo un par de pedales será la tónica general en el futuro. autoblog

Antes de analizar por qué sí o por qué no se puede acoplar una transmisión manual, es importante destacar qué decisión tomó Tesla hace unos años. Hay que remontarse a los inicios de la producción del Roadster para darse cuenta de que la innovación también afectaba a su cambio.

Hubo una temporada que se fabricaron tiradas de unidades que poseían una caja de cambios de 2 velocidades de origen Magna, tal y como refleja Electromaps en su ficha técnica.

Sin embargo, tras un tiempo, los ingenieros descubrieron que esto derivó en algunos problemas que generaban averías, por lo que decidieron retirar este sistema y automatizar la transmisión.

Tras lo ocurrido, ¿podemos decir que los demás fabricantes han tomado nota y no han querido jugársela a una carta? Millones de euros estarían en juego si alguno decidiese aventurarse y producir una innovación de este calibre.

Por qué no se llevan bien el cambio manual y el coche eléctrico

Electrodoméstico, que contamina igual que uno tradicional, que son feos y caros, etc. Sí, justo este grupo de gente que opina todo esto es el que afirma, también, que son aburridos. ¿Llevan razón? Veamos si pueden acoplar una transmisión manual. Para ello, Engineering Explained ha elaborado unos vídeos que muestran el porqué.

Lo primero que hay que destacar es que sí, es posible montar un sistema que se pareciese a lo que actualmente aún perdura en la conducción más primitiva. Tan solo habría que añadir un sistema de embrague para poder subir o bajar de marcha a nuestro antojo.

Todo ello está muy bien, pero ahora en serio, ¿tiene sentido? Los fabricantes buscan la eficiencia y, como era de esperar, hay algún que otro motivo que nos hace dudar de la vuelta a lo clásico.

El primer motivo de por qué no tiene lógica que sea manual la transmisión deriva directamente del funcionamiento del motor. Mientras que uno de combustión sigue girando a unas revoluciones determinadas cuando el coche está parado, uno eléctrico no precisa de este giro.

Al arrancar, mientras que en uno se debe engranar la primera marcha para iniciar el movimiento, la tecnología eléctrica únicamente precisa de un accionamiento del pedal del acelerador.

El Renault que compite en la Formula E dispone de una transmisión de 2 velocidades. Renault

El segundo motivo está, a colación del primero, relacionado con la ausencia de un conjunto de piezas completamente prescindibles. Un coche eléctrico es pesado, por lo que ahorrar unos kilogramos de más eliminando sistemas inútiles puede ser beneficioso para incrementar el rango de autonomía.

El último de los motivos al respecto radica en la disposición del máximo de par en todo momento. Es una de las ventajas de los coches eléctricos y, por supuesto, es el punto diferencial de esta lista.

¿Quién no ha notado cómo su coche ‘se ahogaba’ en una subida y tocó reducir de marcha para subir el régimen de revoluciones? En un eléctrico, efectivamente, esto nunca ocurrirá.

Se huele a futura estrategia comercial en unos años

Es posible que dentro de unos años, cuando lo eléctrico esté estandarizado, todo esté plagado de coches que se conducen solos o que hacen del cambio automático un aburrimiento. ¿Te imaginas que un fabricante decide comercializar un sistema que busca atraer a consumidores nostálgicos?

En el futuro, el cambio manual podría ser la novedad

Pensándolo bien y yendo un poco más allá, ¿y si en el futuro el cambio manual fuese una opción más cara que el cambio automático? Pensarlo da vértigo, pero habría que replantearse esta cuestión si llegase el caso.

Mientras todo esto llega poco a poco, toca aprovecharnos de nuestro cambio manual. ¡Pisadlo y notad cómo se debe jugar con las marchas!