El coche eléctrico cambiará las pautas de la movilidad, nos permitirá gozar de una calidad del aire más limpia y, en definitiva, podremos disfrutar de un transporte sostenible.

Las mecánicas tradicionales, con un poco de suerte, podrán ser guardadas bajo el cajón de los horrores por parte de los fabricantes, pero para ello aún debe esperarse un tiempo. Esta tecnología alternativa, odiada por muchos, no para de ganar adeptos. De hecho, quien lo prueba afirma desear poseer una variante eléctrica.

El coche eléctrico posee una larga de beneficios sobre las alternativas tradicionales

¿Qué tendrá para enamorar a primera vista a cada vez más un mayor número de personas? La concienciación juega un papel primordial, pero sus beneficios son palpables desde que uno se sienta en el asiento del conductor y pisa el acelerador.

Sin embargo, también posee sus propias debilidades. Entre todas ellas, hay una que solemos pasar por alto, ya que simplemente desconocemos cuáles son los principales componentes técnicos de las baterías que se incorporan en esta tecnología. Es más, ¡hasta muchos conductores no saben muy bien de qué están compuestas!

Pues bien, según el portal especializado Jalopnik, parte de los materiales extraídos, principalmente minerales, podrían haber sido objeto de explotación de mano de obra infantil. ¿Qué hay de cierto en ello? Se han encendido todas las alarmas, porque en muchas ocasiones, los propios fabricantes compran estos materiales directamente a empresas locales.

El cobalto como principal señal de alerta

Este mineral cuenta con la mayoría de sus reservas en países en vías de desarrollo, situados principalmente en África. Este material es una de las bases de las baterías eléctricas que todos conocemos y que los fabricantes instalan en sus divisiones eléctricas.

El coche eléctrico está incrementando su oferta y demanda diariamente. Ucsusa

Durante muchos años, las mafias, grupos organizados y la guerrilla en diferentes zonas de conflicto del continente africano, provocó la existencia de una mano de obra infantil, condenada de por vida a la extracción de minerales.

Con el paso del tiempo y el incremento de la visibilidad, todo parecía haber bajado en intensidad, pero una nueva política determinada en la Bolsa de Valores de Londres ha vuelto a poner en alerta a los principales organismos internacionales. ¿Está siendo objeto de polémica la extracción del mineral?

La extracción utilizando mano de obra infantil ya fue denunciada hace unos años

Según se puede leer en el medio citado, el cobalto es principalmente extraído de las minas situadas en la República Democrática del Congo, país en el que se reportaron casos en los que niños con tan solo 7 años ya se veían obligados a trabajar en condiciones infrahumanas.

La primeras siembras de sospecha se obtuvieron cuando el Financial Times recopiló unas informaciones en las que la Bolsa de Valores de Londres admitía haber permitido operar en el mercado del mineral a una empresa denominada Yantai Cash Industrial. ¿Cuál es el problema? No se sabían las fuentes de su extracción, lo que podría significar una ocultación sobre la procedencia del mismo.

Ello, añadido a la denuncia presentado por multitud de organismos internacionales por la defensa de los derechos del colectivo infantil, no hacen más que sospechar la veracidad de todos los rumores. ¿De verdad está jugándose con el precio de esta materia prima a razón del empleo de mano de obra infantil?

Es importante destacar que este material no solo es empleado en el mercado de la automoción. Fabricantes como Samsung, Apple o Sony también adquieren importantes cantidades de este mineral con el objetivo de producir las baterías de los terminales y demás productos tecnológicos.

La República Democrática del Congo está en el punto de mira

El país centroafricano posee las minas de cobalto más grandes del mundo. De hecho, los países desarrollados son capaces de contar con suministros de tecnología avanzada gracias, en parte, a la exportación que se realiza todos los días.

Proceso de producción de una batería para un coche eléctrico. BMW Blog

Desgraciadamente, las condiciones de vida del país no son las que deberían pensarse viendo las reservas de productos primarios. La corrupción política, el tráfico ilegal de múltiples minerales o las guerrillas presentes en el territorio hacen imposible el crecimiento sostenible. ¿Consecuencia? Pura precariedad en el empleo, hasta el punto de llegar a utilizar mano de obra infantil para incrementar la productividad de unos pocos grupos acaudalados.

Los países desarrollados continuarán llevando a cabo sus prácticas consumistas

¿Cuál es el mayor problema? De confirmarse la noticia, la rueda consumista del primer mundo no parará, continuando la escalada frenética de la tecnología en relación a sus PIB anuales.

En el pasado, otros fabricantes, incluido Tesla, ya se vieron perjudicados por una supuesta intervención infantil en las tareas de extracción. A fin de cuentas, no son los culpables de la situación, pero sí intervendrían en la comisión de un delito penado internacionalmente, aunque no tuviesen conocimiento alguno de la práctica de tal actividad.