El coche eléctrico ha llegado al mercado para convertirse en la principal alternativa en unos años. En algunos países, la conversión está siendo mucho más fructífera que en otros, pero lo cierto es que el ascenso de esta tecnología parece no tener vuelta atrás. Aun así, ¿qué es lo que se le pide con mayor urgencia a fabricantes como Tesla o NIO?

Las baterías eléctricas, pese a haber introducido mejoras que han servido para hacer del coche eléctrico una solución con un gran futuro, deben seguir una tendencia orientada a la mejora de sus cualidades. La autonomía, eje principal de polémica cuando se habla de esta opción, depende, en ocasiones, de una gran cantidad de factores externos.

La autonomía del coche eléctrico en climas fríos puede caer hasta un 20%

A este respecto, la presencia de una u otra temperatura exterior puede llegar a variar el kilometraje máximo a realizar hasta en un 20% de media. ¿Es esto sostenible teniendo en cuenta que algunos de los mercados en los que se comercializan estas opciones cuentan con climas gélidos durante la mayor parte del año? Es preciso dar una solución a este problema.

Esta cuestión ha sido debatida en muchas ocasiones en el seno de la industria. Esto, de hecho, nos lleva a preguntarnos si estamos ante una variable que se deberá asumir o si, por el contrario, existen alternativas que permitan acabar con esta debilidad tecnológica. Para contestar a esta pregunta, quizás, lo más sensato sea conocer por qué se produce esta pérdida de autonomía.

¿Cuáles son los elementos determinantes que invocan una caída del número de kilómetros a realizar por ciclo de carga? Estamos ante un momento clave en la industria, el cual podría servir para encontrar una solución para evitar esta circunstancia. De lograrse una eliminación del problema, disponer de hasta 500 kilómetros de autonomía podrían dejar de ser una utopía.

Un problema químico es el que ocasiona la caída del rendimiento

Aislar el conjunto de baterías podría ser la solución más factible para evitar un problema que está causando molestias a los propietarios que viven en áreas donde el frío permanece durante buena parte del año. Ahora bien, ¿cuáles son las causas que ocasionan esta caída de la autonomía? El electrolito es el componente fundamental en esta ocasión.

EL BMW i3 se ha convertido en una de las alternativas preferidas del consumidor. XL Race Parts

Según se puede leer en el portal tecnológico InsideEVs, a medida que la temperatura exterior desciende, el líquido del electrolito dentro de las celdas de la batería se vuelve más lento. Esto produce, por tanto, una caída del rendimiento que se hace notar al medir el ciclo de kilometraje por carga completa. En algunos casos, la batería llega a rendir hasta en un 20% de su capacidad.

Algunas unidades del Tesla Model 3 han experimentado caída de autonomía del 8%

Por ejemplo, algunos usuarios han visto cómo la autonomía del Model 3 de Tesla, en el temporal que ha sufrido estos días Estados Unidos, se ha reducido hasta unos 40 kilómetros, es decir, un 8% de la productividad máxima del vehículo. Esta, sin duda, es una de las debilidades del coche eléctrico respecto a las opciones que equipan sistemas basados en los combustibles fósiles.

Y bien, ¿qué es lo que se ha conseguido por el momento para reducir la exposición de las baterías al frío? Varias son las líneas de investigación que se mantienen abiertas. Sin embargo, ninguna de ellas ha conseguido ofrecer un rendimiento parecido al que ofrecen los motores térmicos, los cuales apenas sufren un desgaste por la exposición al frío.

Cuáles son los remedios que reducirían la incidencia del frío

El frío, uno de los condicionantes de la batería, podrían quedar en un segundo plano mediante la disposición de aislantes. Este elemento físico, no obstante, no se ha conseguido implementar por las dificultades técnicas existentes. Esta opción, de hecho, habría quedado descargada en detrimento de las demás que se comentan a continuación.

Noruega es uno de los países donde más ha triunfado el coche eléctrico y, curiosamente, donde también nieva intensamente en invierno. Best Hq Wallpapers

Una de las soluciones que más papeletas tiene para posicionarse en el mercado sería la materialización de actualizaciones del software. Si en el pasado ya vimos cómo el precalentamiento de baterías era una realidad en Tesla, ¿por qué no favorecer una mejor gestión de la misma para evitar una caída del potencial de las mismas? Algunas compañías como la propia de Palo Alto ya están investigando en torno a ello.

Varios son los proyectos en movilidad eléctrica que están llevándose a cabo

Otra de las posibles líneas de investigación está relacionada con la introducción de componentes en los propios equipos de baterías. La inclusión de sistemas de gestión térmica para ayudar a regular la temperatura podría favorecer que el rendimiento se viese inalterado dependiendo de las condiciones externas del vehículo en cuestión.

Es pronto para determinar cuál de las anteriores opciones puede tener un mayor recorrido en el mercado. No obstante, lo que parece cierto es que la mayoría de los fabricantes convencionales está trabajando con el objetivo de reducir la dependencia del sector en relación con los combustibles derivados del petróleo. ¿Llegarán pronto las alternativas eléctricas? Lo veremos muy pronto.