Los coches voladores es algo futurista. Pese a que existen varias unidades en desarrollo, queda aún mucho tiempo para que se materialicen propuestas válidas para la mayoría del mercado. Ante esta situación, ¿podemos afirmar que este tipo de innovaciones no inquietan a los fabricantes de coches?

Lo cierto es que las compañías que trabajan en el sector son las primeras que están al tanto de cualquier posible innovación que pueda comprometer los números de ventas. De hecho, hay empresas diversificadas que deciden contraatacar las nuevas propuestas introduciendo sus propias creaciones, ¡aunque no generen beneficios!

Los coches voladores aún no dominarán el espacio aéreo de las ciudades

El coche volador es algo que, hoy por hoy, solamente tiene cabida en las películas de ciencia ficción. Ahora bien, ¿podrá decirse lo mismo en tan solo un lustro? Es importante destacar lo que ha mejorado la tecnología en tan solo 5 años.

Volocopter, DeLorean, Aeromobil o Terrafugia son algunas de las empresas que mayor han invertido en la propuesta del coche volador. De hecho, esta última propuesta, tras demostrar en varias ocasiones lo bien que pinta su proyecto, acaba de ser adquirida por Geely.

No lanzaríamos una noticia de estas características si no creyéramos que tendría tirón en el mercado del transporte. Sin embargo, si te decimos que Geely es la matriz de Volvo, ¿cómo te quedas? Sí, es probable que en un futuro la firma de origen sueco disponga de su propia línea de negocio de vehículos voladores.

La matriz de Volvo compra Terrafugia

Es importante destacar que Terrafugia, a día de hoy, es una de las empresas que cuenta con un mayor bagaje en cuanto a la conducción alternativa. Tanto es así que ya ha mostrado en diversos eventos cómo son sus primeros prototipos.

Quizás, lo mejor que puedes hacer para saber de qué trata la compañía es ver el vídeo que publicaron hace un tiempo en su canal de YouTube. ¿Creías que la conducción voladora era una cosa del siglo XXII?

En Urban Tecno hemos seguido este proyecto desde que hacía sus primeros pinitos en esto de la movilidad alternativa. La firma, tras la realización de una primera maqueta y la inversión de varios millones de euros, acabó presentando un primer prototipo.

Ha generado tal expectación desde entonces que ya son varios grupos de fabricantes los que se han sentido atraídos por entrar en el capital de la compañía. Finalmente, el vencedor ha sido el holding chino Geely.

El grupo Geely salvó de la quiebra al fabricante sueco Volvo

Es posible que no conozcas este conglomerado empresarial de origen asiático. Sin embargo, estamos hablando de una de las compañías más grandes de la industria de la automoción. De hecho, le debemos la existencia de Volvo hoy día. Tal y como recordarás, la firma sueca estuvo dando saltos jugando sobre un precipicio que la condenaba a una quiebra casi segura.

Afortunadamente, fue rescatada por este fabricante, manteniendo la filosofía de la compañía y dando lugar a una nueva línea de productos como son los nuevos XC90, XC40 o S90. ¿Qué supone este nuevo paso de Geely en el fortalecimiento de su presencia en el sector?

Por qué Geely se ha hecho con el fabricante Terrafugia

El prototipo TF-X ha sido lo que ha llevado al fabricante asiático a la adquisición de una startup con aires futuristas. La particularidad principal de este modelo se debe a la motorización que incluye, tanto en circulación terrestre como cuando se mantiene en el aire.

Terrafugia acaba de ser adquirida por el grupo Geely. Motor1

Según se ha podido saber gracias a Electrek, el fabricante presentó el año pasado una alternativa eléctrica que mejoraría las funcionalidades del futuro coche volador. La empresa fundada por 5 miembros del MIT creyó que un prototipo futurista debería contener tecnología estandarizada en unos años, por lo que han logrado prescindir de mecánicas tradicionales como única fuente de movimiento.

Un vehículo híbrido con capacidades de despegue y aterrizaje vertical y vuelo pilotado, así es el el TF-X, el automóvil volador del futuro.

Así se presentaba la última versión mejorada de un proyecto que ha ido puliéndose conforme se mejoraba la tecnología y se incrementaban los fondos para hacerlo posible.

De hecho, contar con una mayor financiación le ha permitido al modelo renovador disponer de hasta 500 millas, es decir, en torno a unos 800 kilómetros de autonomía.

Tras la adquisición por parte de Geely, se espera que pueda llegar al mercado la primera versión comercial para el año 2023. Mientras tanto, los movimientos no han parado desde que se ha sabido el anuncio de compra. El holding asiático está incrementando personal al respecto para facilitar el cumplimiento de objetivos a medio plazo.

Mientras tanto, el precio de la operación no ha sido concretado ni difundido al público. La compañía seguirá manteniendo una cierta independencia para conseguir disponer de una versión aun más mejorada del TF-X, el modelo más ilusionante que pertenece, ahora, a uno de los mayores conglomerados de la industria.