El coche eléctrico está viviendo una difícil situación en algunos países. No se trata e subvencionar la tecnología o realizar instalaciones masivas con programas al estilo Ionity. Hay que ir un poco más allá para entender por qué lo eléctrico no termina de cuajar.

Seguro que mientras estás leyendo te vendrá a la cabeza el motivo precio, pero si se subvencionase y nivelase su coste con uno tradicional, ¿seguirías decantándote por uno con motorización diésel o gasolina? Lo más seguro es que tu respuesta sea afirmativa. El miedo a lo desconocido es uno de los alicientes para que las motorizaciones contaminantes sigan contando con más del 90% de la ventas en países como España.

Alemania dispone de ventas de coches eléctricos por debajo de países como Noruega

Alemania está viviendo una situación más favorable, pero que continúa teniendo el mismo problema que sus vecinos europeos del sur. ¿Por qué del sur? Si miramos hacia el norte veremos que han hecho los deberes estos años. El caso más llamativo es el de Noruega, país que está sustituyendo sus reservas de petróleo con importantes inversiones en energías renovables.

En los últimos días está sometiéndose a debate en Alemania una propuesta que está generando una gran polémica. Ante la falta de demanda y oferta, ¿deberían imponerse cuotas mínimas de coches eléctricos en el mercado? Ya hay voces que defienden esta medida para incrementar su cuota en el mercado.

¿Qué repercusión tendría esta medida y cómo podría materializarse? El Consejo Asesor Alemán sobre el Medio Ambiente es el organismo que ha llevado a cabo esta propuesta para que el Gobierno la estudie y decida implementar toda una baterías de propuestas que mejoren el coche eléctrico.

Cuotas mínimas al coche eléctrico, una medida revolucionaria

Por el momento, solamente algunos pocos países han decidido incluir esta fórmula como estímulo del coche eléctrico. La Administración de Pekín decidió incluir una serie de cuotas basadas en el transporte alternativo para descender progresivamente los altos niveles de contaminación que están produciéndose en ciudades como Shanghai o la propia capital china, Pekín.

Un Smart eléctrico en la Puerta de Brandeburgo, Belín. Coches.net

Las cuotas mínimas destinadas a favorecer el coche eléctrico permitirían un incremento del volumen de ventas de esta tecnología, pero chocaría con la hipótesis y defensa del libre mercado, una de las bases de la economía del país más rico de la Unión Europea.

Esta propuesta no es más que una de las muchas que ha defendido esta comisión que trabaja codo a codo con la Administración alemana desde hace ya casi 5 décadas, según se puede leer en el portal Foro Coches Eléctricos.

La industria del automóvil germana es de las más importantes del mundo

Esta polémica medida podría potenciar la inversión de la industria manufacturera del automóvil del país germano, la más importante del país. Para que nos hagamos a la idea de las repercusiones que podría tener esta política, es importante destacar qué fabricantes son los que deberían mejorar su apuesta por el coche eléctrico.

El grupo Daimler AG, el grupo Volkswagen y BMW ostentan la industria más importante del mercado automovilístico a nivel mundial. Por ello, el impulso forzoso de la producción de coches alternativos podría animar un mercado que actualmente sigue siendo residual en la gran mayoría de los países europeas y, por qué no decirlo, también a nivel mundial.

La deducción al diésel como principal problema endémico

Sí, Alemania sigue contando con un sistema de subvenciones un tanto peculiar. Lo preocupante es que este problema sigue el mismo patrón que lo que ocurre en otros países con iguales tasas de comercialización del coche eléctrico.

La línea GTE de Volkswagen es una de las más avanzadas de las compañías tradicionales. Motor1

¿Cómo es posible que el país más avanzado de la Unión Europea siga potenciando las ventas de automóviles con tecnología diésel? Según se puede leer en el diario Spiegel, el parque germano sigue ofreciendo atractivas deducciones a los vehículos con los motores más contaminantes, los diésel.

Todo ello pese a las advertencias de organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) sobre la correlación que existe entre el óxido de nitrógeno y el cáncer, según se puede leer en el diario El Mundo.

La organización cercana al Gobierno ha pedido, por tanto, como medida más urgente la eliminación de las ayudas al coche convencional, sobre todo, al que equipa una motorización diésel. ¿Cómo reaccionará el ente público? ¿Servirá para establecer una política en la misma dirección en la Unión Europea? Lo veremos en los próximos meses.