En los últimos años, la obtención de electricidad mediante la instalación de paneles solares se ha disparado. Aun así, es importante destacar que todavía no se ha conseguido dar con una tecnología que sea del todo eficiente. ¿Autoconsumo? ¿Cargar nuestro coche eléctrico a través de la energía que nos ofrece nuestra Estrella madre? Parece difícil en el corto plazo.

En el mercado, no obstante, ya se comienzan a ver los primeros proyectos que buscan utilizan la energía fotovoltaica como fuente del movimiento. El Lightyear One o la autocaravana Dethleffs e.home son algunos ejemplos que sirven para mostrar el cambio de tendencia positivo.

La movilidad en general está valorando las aplicaciones de la electricidad

No obstante, lo cierto es que no solemos concebir el uso de energías alternativas en medios marítimos o aéreos. En dichos campos también están llevándose a cabo líneas de investigación con algunos programas bastante avanzados. ¿Te imaginas, por ejemplo, volar el día de mañana en un avión repleto de placas fotovoltaicas?

Aún se antoja demasiado futurista, pero un modelo a pequeña escala sí que ha logrado recorrer, durante 24 horas, diferentes zonas geográficas por una buena causa. ¿Estamos infravalorando la eficiencia en la obtención de la energía solar? Comprobémoslo.

Más de un día surcando los cielos del Ártico

El Laboratorio de Sistemas Autónomos (ASL), según se puede leer en Electrek, es el principal responsable de que este proyecto se hiciese realidad. Fue el pasado junio cuando un equipo de ingenieros, junto a los glaciólogos de ETH Zurich, decidieron probar el avión no tripulado plagado de placas solares en una aventura científica.

Este dron con placas solares se ha probado en el ártico estos días. Robohub

Para mejorar la obtención de datos, eligieron el 20 de junio, el día que mayor radiación solar habría en todo el año en Groenlandia. En dicha fecha, sin embargo, tuvieron que abortar la misión por precaución debido a la gran cantidad de nubes que había en el cielo.

Aun así, una vez que analizaron en volumen de autonomía, tras 13 horas de vuelo, descubrieron que todavía disponía en torno a un 60% de la batería total, lo cual le hubiese permitido alcanzar las 24 horas de pilotaje sin problema alguno, pudiendo incluso mejorar su autonomía con la recepción de luz solar.

Sin embargo, lo más curioso llegó días más tarde cuando uno de los drones participantes, el AtlantikSolar, emprendió de nuevo la búsqueda de un nuevo récord. Su misión en el Ártico era comprobar en qué estado se encontraba la superficie helada y descubrir si habían aparecido nuevas grietas en el casco.

En su peculiar excursión de 5 horas, logró recorrer una distancia total de 230 kilómetros, lo cual nos sirve para determinar que dispuso de una velocidad media en torno a los 50 km/h. Es importante tener en cuenta que se enfrentó a ráfagas de viento de hasta hasta 6 m/s.

La energía fotovoltaica tiene futuro en el sector

El dron o avión no tripulado AtlantikSolar es una de las primeras unidades en equipar un sistema para la obtención de energía solar durante el vuelo. Esta innovación podría marcar un precedente en la industria de la ingeniería aeronáutica, abriendo nuevas vías de investigación de cara al futuro.

El anterior vídeo muestra cómo la misma unidad empleada en junio ya demostró su valía para recorrer largas distancias en el aire. Era 2015 cuando decidieron romper con otro récord vigente; ser el vehículo no tripulado e inferior a los 50 kilogramos de peso que más tiempo permanecía en el aire.

Tal y como se puede ver en las imágenes anteriores, el equipo encargado de su construcción tuvo que turnarse para seguir en la lucha. ¡Nada más y nada menos que 81 horas aguantó en el aire!

La principal diferencia entre aquel y este registro es que en esta ocasión, ha recorrido distancias mucho más largas con el objetivo de descubrir posibles formaciones de icebergs en el Ártico.

¿Cambiará la concepción del avión del futuro?

Salvo alguna salvedad, el avión comercial posee un estándar de producción. Sin embargo, tras observar cómo es el AtlantikSolar, sobre todo su disposición de los paneles solares, ¿podemos garantizar que su diseño no cambiaría si esta tecnología fuese la adoptada por los productores?

El AtlantikSolar posee un diseño preparado para albergar más placas solares con el objetivo de mejorar su autonomía. Robohub

Quizás, este sea el principal problema de las placas solares. Su disposición requiere la utilización de una gran superficie con el objetivo de captar la mayor luz posible.

Por ello, es vital que se mejore dicha capacidad de obtención de energía necesitando un menor volumen de espacio. Siguiendo esta tónica, se podría lograr incorporar esta fuente de energía a la movilidad, incluyendo, por supuesto, a los automóviles o aviones.

La energía sostenible será la base de la movilidad del futuro, pero hasta que eso pueda ser una realidad, los haters del transporte limpio seguirán predicando que la energía con la que se mueven viene directamente de una central térmica.