Actualmente, la industria del automóvil está viviendo un momento crítico. El mercado eléctrico aplicado al automóvil está consiguiendo cada día un mayor número de adeptos, mientras que los defensores de los motores de combustión están aceptando la inevitable llegada de esta tecnología.

Sin embargo, dado que estamos ante un bien que suele costar un precio de 5 cifras en la mayoría de los casos, dicha traslación de tecnologías se hace a ritmo de tortuga. Aun así, las cifras, noticias, datos y estadísticas nos van ofreciendo pistas de cómo y a qué velocidad se está produciendo esta disrupción.

La producción de hoy de algunos países muestra cómo será la del futuro

Además, toda esta información nos ofrece la posibilidad de analizar por simple curiosidad qué ocurre en diferentes áreas geográficas. Es más, ¡hasta uno se encuentra algunas sorpresas en la búsqueda!

Un par de buenos ejemplos los tenemos en Noruega y Dubái. Respecto al primero de ello, es importante destacar cómo ya te mostramos hace unos días el porqué de la proliferación de coches eléctricos. Siendo un país exportador de petróleo, ¿por qué incentivan la tecnología contraria a su producción?

Lo cierto es que no es el único país que está llevando una política que parece contar con una contraindicación. ¿Estamos ante el momento clave de la transición del crudo a la movilidad sostenible? ¿Por qué Dubái intenta favorecer la llegada del coche eléctrico?

Dubái, el lugar donde Uber utilizará una flota de Tesla

El país asiático es conocido por la riqueza que ha generado el mercado energético del petróleo. La extracción del mismo, pese a haber sido alterada por la técnica del fracking, sigue contando con un ritmo de producción que garantiza la estabilidad de las familias más adineradas.

Sin embargo, ¿por qué se incentiva la llegada de la conducción libre de emisiones? Según se podía leer el pasado mes de septiembre en Electrek, el Gobierno acordó con Uber la llegada de una flota de 50 unidades del Tesla Model S con un objetivo en mente, potenciar la estandarización de modelos alternativos y, a poder ser, con funciones autónomas.

Una flota de 50 Tesla Model S circula ya en Dubái gracias a Uber. Motorpasión

Desde la llegada de la aplicación móvil dedicada al transporte, se han incentivado otros planes para conseguir que en el ámbito urbano exista una corriente eléctrica. Prefieren apostar por la sostenibilidad que fomentar motorizaciones que utilizan el conocido como oro negro, la materia que les impulsó económicamente durante el siglo pasado.

Dubái, una de las regiones que componen los Emiratos Árabes Unidos, ha demostrado en varias ocasiones liderar inversiones relacionadas con la energía eléctrica. Saben que su fuente de riqueza tiene fecha de caducidad, por lo que están buscando alternativas para no basar su dependencia en el petróleo únicamente.

Es vital mirar al futuro para mantener el liderazgo

En un mundo tan globalizado como el que vivimos, lo que hoy puede ser muy eficiente, mañana se puede convertir en algo superado por otra innovación más temprana. Si llevamos esta situación al mercado del automóvil, podemos asociar que el mercado del coche tradicional está a punto de ser superado.

El petróleo ha sido la principal vía para generar riqueza en los EAU. EconomíaFinanzas

Y te preguntarás, ¿por qué está a punto de morir el coche de combustión interna si el fracking está dando con multitud de nuevos yacimientos? La respuesta es sencilla.

El crudo sirve para producir una gran cantidad de productos. Además de ser utilizado como medio de combustible, se usa para la fabricación de multitud de plásticos y otros muchos componentes. ¿Debería cada sector anticipar el periodo de escasez que se vivirá en unos años?

Lo cierto es que Dubái está promoviendo la llegada del coche eléctrico, tal y como detalla Green Car Reports. Según el citado medio, se espera alcanzar la presencia de hasta 32.000 coches eléctricos en las carreteras locales para 2020, una cifra muy optimista a día de hoy.

Dubái podría ser la ciudad con mejor índice de coches eléctricos

De confirmarse estos datos, estaríamos hablando de uno de los países con mayor índice de coches eléctricos del mundo. Del mismo modo, la infraestructura se posicionaría como otra de las claves que habrían hecho posible este desafío.

De hecho, la Autoridad de Electricidad y Agua de Dubái (DEWA), el organismo encargado de gestionar estos dos servicios en el ámbito público, ya habría comenzado a potenciar la red de carga instalando, desde 2015, hasta más de 100 estaciones para coches eléctricos con objetivo de alcanzar los 200 sistemas a finales de este año, todos ellos gratuitas.

Una apuesta que huye de la potencial escasez de petróleo

Como ya hemos argumentado, la estrategia de Dubai tiene una finalidad; reducir su dependencia del petróleo. Atendiendo a la zona geográfica en la que se ubica, es fácil determinar que no es el mejor lugar para desarrollar una fuerte industria.

Los EAU deben replantearse qué camino seguir la próxima década

Las razones de su existencia son claras y, por ello, Dubái debe ahora replantearse cómo subsistir al futuro. El mercado energético seguirá siendo su fuerte unos años más. Ahora bien, ¿y después? Quizás siga siendo su línea de negocio mediante el uso de tecnología alternativa.

Un buen ejemplo de ello es el mercado de obtención de energía eléctrica a través de las placas solares. El país árabe seguirá manteniendo su liderazgo, pero si cree que el coche eléctrico es el futuro en la movilidad del mañana, incrementará más todavía sus esfuerzos en dicho mercado. A fin de cuentas, ¡por dinero no será!