Uno de los problemas que debe afrontar la llegada del coche eléctrico es cómo se retirarán o aprovecharán los juegos de baterías utilizados. Debido a su composición, necesitan un tratamiento especial para no afectar negativamente al medio ambiente.

Por ello, si una de sus principales ventajas se sitúa en la nula emisión de partículas contaminantes, ¿qué sentido tendría renunciar a esta premisa a la hora de desguazar? No tendría ninguna lógica.

Las baterías ion litio no suelen tener efecto memoria en su vida útil

Por ello, la alternativa más viable que se prevé es la reutilización y su correspondiente reciclaje. Las baterías de ion litio, las más comunes del mercado, tienen una cualidad que las hace especiales.

Su deterioro no se produce de manera instantánea, lo que permite su aprovechamiento realizando otra función de almacenamiento de energía. Ahora bien, ¿cuándo podemos decir que una batería ha agotado su vida útil para la automoción? Veámoslo.

En qué momento debe plantearse la sustitución de las baterías

Un coche eléctrico, debido a su peso, dispone de una autonomía aún algo baja. Aun así, es importante recordar que nos garantiza poder ir y volver a la mayoría de los desplazamientos que realizamos en nuestro día a día.

Partiendo de la premisa de que en los próximos años seguiremos manteniendo autonomías reales en torno a los 400 kilómetros, ¿cuándo se puede considerar de que han cumplido su ciclo en la movilidad? Tal y como detalla el portal especializado Motor, habrá que sustituirlas cuando no se consiga realizar el 80% de los kilómetros que se lograrían realizar si el vehículo fuera nuevo.

El proyecto E-STOR pretende dar una segunda vida a las baterías que no cargan al 80% de su capacidad. Motor

El ejemplo de los 400 kilómetros de media en cada ciclo de carga sirve para observarlo más nítidamente. Si tenemos en cuenta que el 80% de dichos 400 kilómetros es 320, es sencillo detectar que cada vez que enchufamos nuestro coche eléctrico perdemos la posibilidad de hacer, nada más y nada menos, que 80 kilómetros.

Ahora bien, ¿qué ocurre con las baterías que no ofrecen las mismas características que en el pasado? Queda absolutamente prohibido tirarlas. ¿Por qué? En Renault lo tienen muy claro y, por ello, han lanzado el programa E-STOR, un sistema orientado a la carga de coches eléctricos en vías rápidas.

Esta innovación busca, sobre todo, reciclar un producto que es difícil de retirar y que, además, puede seguir utilizándose para otras funciones menos exigentes.

Proyecto E-STOR o cómo instalar puntos de carga con baterías viejas

Sí, hay vida después del coche eléctrico. Ahora bien, al fin y al cabo, terminará realizando un papel parecido.

Este proyecto, encabezado por Renault, busca acabar con uno de los ecosistemas en los que el coche eléctrico no sabe desenvolverse; la conducción por las vías rápidas. Si la aceleración es el fuerte de estos coches, la velocidad es su mantra y lastre.

El ZOE es el modelo eléctrico más vendido de Renault. Renault

Y no porque no puedan conseguirse velocidades extremas. Para ello, el NIO EP9, modelo deportivo de una de las compañías que aspiran a suceder a Tesla, ya lo demostró en Nürburgring hace unos meses.

Volvamos de nuevo a lo que nos concierne. ¿Cómo pretende la firma francesa dar una segunda línea de negocio al mercado de las baterías usadas? Así de sencillo es.

Según se puede leer en El Economista, las baterías usadas podrían ser capaces de almacenar energía eléctrica a baja intensidad.

Por otro lado, podrían ser capaces de transferir dicha electricidad a mucha mayor intensidad, consiguiendo dotar al coche alternativo un incremento en la autonomía para completar el viaje.

Así pues, podrían servir de utilidad siendo un concepto de ‘electrolinera’ verdaderamente interesante desde el punto de vista tecnológico. ¿Logrará imponerse en el mercado?

Lo cierto es que aún no es posible contar con la suficiente oferta de baterías eléctricas con el suficiente desgaste como para poblar las autovías y carreteras, pero sí se han llevado a cabo las primeras pruebas al respecto en pequeños tramos.

Un proyecto con mucho potencial por delante

La tecnología eléctrica está en su máximo apogeo. Su crecimiento es lento en muchos mercados, sí, pero sostenible. Desde el éxito de Tesla, se ha posicionado como la tecnología que dominará la movilidad en unos años.

El proyecto E-STOR se une a los muchos que existen relacionados con el coche eléctrico

Por ello, este tipo de proyectos como el que está llevando a cabo Renault de la mano de la mano de una empresa británica llamada Connected Energy guardan una mejora de los servicios del coche eléctrico, tal y como asegura Motorpasión.

Este tipo de soluciones no hacen más que aclarar cómo se prevé el mercado de la automoción con vistas al futuro. La combustión interna tiene los días contados y, aunque aún sean predominantes en el mercado de forma apabullante, su número de ventas se reducirá drásticamente en unos años.

Así pues, tan solo nos queda contribuir a la causa y dejar de ver el coche eléctrico como un simple electrodoméstico más. Es mucho más, y si no te lo crees, ¡mira sus ventajas respecto a lo tradicional!