Elon Musk se echa las manos a la cabeza. La producción y ventas de Tesla caen drásticamente en 2025
El único negocio que se mantiene "bien" es el de almacenamiento de energía, y supone una pequeña parte del resultado final

Las semanas pasan y la situación de Tesla no mejora. Al contrario: no para de empeorar. La compañía de Elon Musk acaba de publicar su informe de producción y ventas del primer trimestre de 2025, y el panorama no puede ser más desolador. Entre enero y finales de marzo, produjo 362.615 vehículos, lo que supone una disminución del 16,3% respecto al mismo período de 2024.
La caída de ventas fue menos drástica. A diferencia del año pasado por estas fechas, Tesla logró ajustar mejor la producción a la demanda. Entregó 336.681 vehículos eléctricos durante el primer trimestre de 2025, lo que supone una disminución del 12,9% respecto al mismo período de 2024.
El grueso del negocio de Tesla está constituido por dos de sus vehículos: los Tesla Model Y y Tesla Model 3. Se fabricaron 345.454 en el primer trimestre de 2025; una reducción del 16,2% frente al año anterior. Este detalle es muy importante, ya que la compañía lanzó recientemente una nueva revisión del Model Y, y aun así las ventas disminuyeron un 12,4% año tras año, con solo 323.800 unidades vendidas, en comparación con las 369.783 entregas del primer trimestre de 2024.
El Cybertruck tampoco se libra de las malas ventas
El descenso en ventas es todavía más pronunciado en los Model S y X, que son dos de los coches más "antiguos" del catálogo de la compañía. Ni el Cybertruck, que es uno de los modelos más recientes, se libra de la «mala suerte». La producción de estos vehículos cayó un 18,3% interanual, hasta las 17.161 unidades, con una caída interanual de las ventas del 24,3% hasta tan solo 12.881.
La pickup eléctrica de Tesla se enfrenta a otro problema grave: las más de 45.000 unidades vendidas podrían ser retiradas de la circulación por un problema estructural que afectaría a la seguridad del resto de conductores. Se ha descubierto que todos los coches producidos hasta la fecha tienen un defecto que provoca que uno de los paneles exteriores se desprenda durante la conducción.
Sabiendo todos estos datos, cuesta imaginarse cómo será el futuro de Tesla. Las ventas de sus coches eléctricos han caído en todo el mundo, especialmente en Europa, y la culpa no la tiene otra persona más que el propio Elon Musk. El magnate sudafricano se ha convertido en la mano derecha del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
A los estadounidenses no les gusta que el hombre más rico del mundo apoye al empresario neoyorquino reconvertido en político, y mucho menos que tenga acceso a algunas de las bases de datos más sensibles de todo el país, permitiéndole obtener información confidencial que podría utilizar para mejorar el rendimiento de sus negocios.
Debido a esto, se han producido manifestaciones masivas fuera de los concesionarios de Tesla por todo el país norteamericano. Incluso se han producido ataques contra sus estaciones de carga y otras instalaciones, provocando daños por valor de cientos de miles de dólares. Esto ha llevado a Trump a calificar las acciones de "terrorismo doméstico", y que el FBI cree un grupo de trabajo especial para afrontar la situación y evitar que continúen los ataques contra la compañía especializada en el desarrollo y venta de coches eléctricos.
Parece que el único negocio de Tesla que se mantiene es el de almacenamiento de energía, que implementó 10,4 GWh. Sin embargo, esta parte del negocio contribuye una pequeña fracción del resultado final; en 2024, las ventas de automóviles representaron el 77% de los ingresos. Además, en el sector del almacenamiento de energía están apareciendo otras compañías que pueden hacer sombra al Megapack de Elon Musk.