Una factoría de producción de automóviles solemos asemejarlo a un ruido intenso, varias cadenas de producción en las que todo ocurre muy deprisa y, sobre todo, mucha robótica. Esto es lo que ocurre en la inmensa mayoría de los emplazamientos que están en poder de los fabricantes generalistas.

De cada una de estas plantas salen cada día varios cientos de unidades, incluso miles en muchas de ellas. ¿Tendría sentido una fabricación de apenas unas decenas? Solamente los productores de automóviles artesanales y exclusivos se lo podrían plantear. Bueno, ellos y Volkswagen, ya que actualmente cuenta con una fábrica en Dresde, Alemania, en la que solamente producen un total de 72 unidades diariamente del e-Golf.

Sí, nos estamos refiriendo a la factoría de cristal, o mejor dicho, la Gläserne Manufakter. Ubicada en el centro de la ciudad de la parte oriental, es una de las plantas de producción más curiosas de cuantas hay en Europa. Es más, podríamos estar ante uno de los mejores ejemplo para explicar cómo es posible el binomio fábrica-museo.

Factoría de Volkswagen en Dresde donde se fabrica el e-Golf.

Durante años, este fue el lugar que sirvió para producir el que fue hasta 2016 el buque insignia de la compañía, el Volkswagen Phaeton. Tras 14 años de producción ininterrumpida, sus números comerciales abocaron el modelo al abismo. Fue justo entonces cuando el fabricante decidió modelar su modelo de producción para Dresde, una ciudad que sufrió los estragos de la Segunda Guerra Mundial y que tuvo que ser parcialmente reconstruida.

El Volkswagen e-Golf servirá de llave para la estandarización de la línea I.D

La mayor filial del grupo Volkswagen, antigua VAG, comenzó a trazar su futuro con una premisa clara; la apuesta por las mecánicas eléctricas. Desde hace un tiempo se sabe que la compañía lanzará en 2020 su línea I.D, pero hasta entonces, el e-Golf será su estandarte en relación con la movilidad sostenible.

En el año 2016 se realizó una fuerte apuesta por la transformación de esta planta de producción. ¿El objetivo? Aprovechar la carrocería del Golf para introducir una mecánica eléctrica junto a su correspondiente conjunto de baterías de ion litio. Más concretamente, fue abril de dicho año el momento en el que dio lugar la verdadera conversión de uno de los emplazamientos más destacados de Volkswagen.

El Centro de la Movilidad del Futuro, concepción extraída el fabricante, se ha enmarcado como el espacio de la movilidad alternativa y la digitalización en el seno de la compañía. Este compromiso solo ha sido posible con la inclusión de toda una serie de novedades que afectan a diferentes espacios del complejo de Dresde.

La apuesta por la ecomovilidad es el valor principal de la factoría de Dresde.

Tal y como se puede apreciar en la imagen anterior, las energías renovables ocupan un papel fundamental. En los alrededores de los distintos edificios que componen el complejo, hay dispuestas instalaciones fotovoltaicas para recargar los Volkswagen e-Golf que se utilizan para realizar demostraciones y test drives para los visitantes.

Las instalaciones de Dresde ofrece una serie de cargadores gratuitos al público

De igual modo, cuenta con unos cargadores que son gratuitos para cualquier coche eléctrico, ya sea un Golf eléctrico u otro de cualquier otra marca, un detalle que sirve para explicar cómo el Dresde la competencia no entiende de marcas, sino de la tecnología que ofrecen los vehículos.

Esta estrategia no tendría sentido si el color verde de la naturaleza no tuviera un papel destacado. Es importante destacar cómo alrededor de la Gläserne Manufakter rezuma sostenibilidad. El olor que desprenden los escapes, aquí, no tiene cabida. Aun así, es necesario apuntar cómo esta factoría, pese a todo, se encuentra en el centro de la ciudad.

Y te preguntarás, ¿cómo puede llegar a ser sostenible la disposición de una cadena de montaje en el centro de una ciudad? La logística, en la planta de Dresde, está pensada al milímetro para no molestar al vecino de la ciudad.

El suministro de materiales a la Gläserne Manufaktur se realiza a través de una línea ferroviaria. Foto Community

Una línea de tren es la que se encarga de movilizar todas las estructuras carroceras y demás aprovisionamientos del resto de plantas de la compañía y proveedores externos a la ubicación donde se produce la fabricación del e-Golf, una decisión que está enmarcada dentro del proyecto de colaboración de la ciudad con las instalaciones de Volkswagen.

La producción del e-Golf está enmarcado dentro de un proyecto de cooperación con la ciudad

La Factoría Transparente, otro de los nombres con los que se identifica a estas instalaciones, es un lugar de interés cultural de renombre en los alrededores de esta ciudad de más de 500.000 habitantes. Tanto es así que se realizan visitas guiadas para poder descubrir cómo se produce el e-Golf y dar cuenta de la larga historia de la compañía en términos de movilidad sostenible.

Entre otros, llama especialmente la atención la disposición del primer modelo completamente eléctrico de la compañía, el Golf 1 Elektro y el XL1, un automóvil que llegó a tener un consumo de solamente un litro cada 100 kilómetros gracias a su peso y la utilización de una carrocería pensada hasta el más mínimo detalle para reducir la resistencia al aire.

La compañía, de igual modo, dispone de restaurantes de prestigio que sirven para mostrar con mayor énfasis la apuesta por la cultura en esta zona del país. Sin lugar a dudas, la colaboración que está ofreciendo el fabricante con las instituciones públicas del emplazamiento pocas veces se ha visto en anteriores ocasiones.