El coche eléctrico actual nos sigue pareciendo, en términos generales, menos emocionante y más complicado que los que equipan las motorizaciones tradicionales. Los denominados petrolheads o adictos a la gasolina no hacen más que continuar desprestigiando una tecnología que ya ha demostrado, en múltiples ocasiones, ser más eficiente que las motorizaciones tradicionales.

Con cada mes que pasa, vemos cómo más fabricantes son los que se adhieren a la transformación que ya está produciéndose en el mercado de la automoción. El consumidor medio en países como Noruega ya está prefiriendo las alternativas sin emisiones contaminantes a las que han permanecido indemnes durante tantas décadas en el sector.

Durante el siglo XX se produjeron varios coches eléctricos a nivel internacional

Ahora bien, lo que está ocurriendo en la época actual, ¿podría haber tenido cabida hace unos años? Sin lugar a dudas, durante el siglo XX hubo diferentes episodios en los que la industria del automóvil coqueteó con las mecánicas eléctricas. En Urban Tecno ya te hablamos del Nissan Tama posterior a la Segunda Guerra Mundial y del General Motors EV1 de los años noventa.

Sin embargo, si hay un momento de inestabilidad de la industria tradicional fue la década de los setenta y primera mitad de los ochenta. Las 2 crisis del petróleo hicieron titubear a los fabricantes en relación con la oferta de modelos con motor de combustión interna. Volkswagen, por ejemplo, llegó a desarrollar un concepto completamente eléctrico, el Golf Elektro.

¿Cuáles eran sus principales características? ¿Cuántas unidades llegaron a fabricarse? Estas y muchas otras cuestiones son las que se van a tratar a continuación. Este es, sin duda, el tatarabuelo del e-Golf, la única alternativa que actualmente produce Volkswagen en la localidad de Dresde, en Alemania.

El Volkswagen Elektro fue un visionario de la movilidad alternativa

La producción de uno de los modelos más vendidos de la historia de la movilidad comenzó en 1974, según se puede leer en Volkswagen. El Golf de primera generación llegó al mercado con un precio competitivo para triunfar en mercados europeos y, posteriormente, a nivel más allá del continente. La historia nos dice que coincidió, por tanto, con la primera crisis del petróleo.

Volkswagen decidió desarrollar un Golf eléctrico ante la inestabilidad del precio del crudo en la crisis del petróleo.

Volkswagen era consciente de la inestabilidad de los precios del petróleo, pero la industria de la automoción estaba en pleno auge en países como Alemania. Esto provocó, por ello, que su comercialización pronto alcanzase cotas jamás antes vividas en el sector.

La situación política y económica, no obstante, llevó al fabricante a tejer una línea de desarrollo diferente a la que estaba presente en la cadena de montaje. La denominación Elektro echó a andar en 1976, 2 años después de finalizar la crisis del petróleo en su primer etapa.

Únicamente se produjeron un total de 20 unidades del Golf Elektro

Del primer coche eléctrico de Volkswagen apenas se produjeron un total de 20 unidades, un dato significativo que sirve para explicar el tirón de las opciones tradicionales ya en aquel momento. Sin embargo, su existencia ha servido para que años después hayamos podido comprender cómo la tecnología eléctrica podría llegar a tener cabida en este mercado.

Como es lógico, su tecnología era completamente inmadura. No se dedicaron ingentes esfuerzos en su desarrollo, producción y su futura comercialización, de ahí que apenas tuviese recorrido en una industria en la que predominaban completamente los combustibles fósiles. Pese a ello, lograron afianzar un prototipo que aún a día de hoy causa sensación.

Una tecnología eléctrica creada en plena crisis del petróleo

No es la primera vez que hacemos especial referencia a los tiempos en los que la crisis del petróleo pasó factura a la industria automovilística. El Jet Electrica 007 bien podría servir para analizar cómo algunas compañías llegaron a idear sus propios conceptos eléctricos y ajenos a las motorizaciones de combustión interna.

El Golf Elektro sirvió de punto de inflexión para la firma alemana en los años setenta.

En relación con las características que mejor definían al Golf Elektro, llama la atención, sobre todo, su autonomía, sus cifras de potencia y sus prestaciones. No obstante, es muy importante pensar que estamos ante una tecnología que se ideó a toda prisa para poder ofrecer, en caso de caída del mercado petrolífero a nivel mundial, una solución práctica para la movilidad.

Este curioso Golf con motorización eléctrica apenas contaba con un conjunto de baterías de 13,4 kWh, lo cual le permitía rodar un máximo de unos 50 kilómetros con cada ciclo de carga. Tal y como era de prever, no contaba con sistema de recarga rápida, por lo que era preciso conectar el coche a la corriente por varias horas para disfrutar de dicha autonomía.

El Golf Elektro no podía circular a más de 100 km/h

En términos de prestaciones, es necesario recalcar de nuevo las aspiraciones de un automóvil concebido para aquel fin. Es por ello que su velocidad estaba limitada a tan solo 100 km/h. Sí, en aquella época ya se preocupaban por no degradar en exceso las baterías.

Un volumen de producción con una media de poco más de 3 coches al año

Sí, entre 1976 y 1981 se produjeron todas las unidades disponibles, entre las cuales destaca la que está presente en la Gläserne Manufaktur de Dresde, una de las factorías más curiosas de la industria de la autonomía en Europa. De hecho, es precisamente en este lugar donde tiene lugar en la actualidad la producción del e-Golf, el actual coche eléctrico que fabrica Volkswagen.

El Volkswagen Elektro es una de las principales reliquias que están presentes en la Gläserne Manufaktur.

Tal y como se puede observar en la imagen anterior, el conjunto de baterías se situaba en la parte trasera del automóvil. Esto, como era de esperar, suponía un hándicap para el consumidor, ya que perdía una parte primordial de carga. De hecho, en la parte delantera seguía manteniéndose un motor eléctrico.

Esta situación dificultó, todavía más, su plausible éxito en un mercado en el que por aquel entonces la apuesta por la ecomovilidad no tenía ningún peso de renombre. La polución en las ciudades ha sido décadas después cuando ha comenzado a tener una especial relevancia en el sector a través de los movimientos ecofriendly y las restricciones de los organismos públicos.

El e-Golf cuenta con un volumen de producción actual de 72 unidades al día en Dresde

La actual generación del e-Golf continúa su ritmo de crecimiento en el mercado, habiendo conquistado ya mercados como el noruego, lugar donde ya ocupa el primer lugar en ventas al editar el artículo. ¿Será esta la apuesta definitiva del fabricante en referencia al segmento alternativo?

Es importante destacar cómo la futura línea I.D de la marca comenzará su expansión en 2020 con la llegada del compacto I.D y el I.D CROZZ, un SUV de altas prestaciones. La década próxima comenzará el cambio en la firma alemana, pero sin duda, será necesario echar la mirada atrás para comprender cómo ya decidieron apostar por el concepto que cambiará la forma de movernos.