Echemos un rápido vistazo al pasado para comprender cómo hemos llegado a la situación que estamos viviendo en la actualidad. Te pedimos que te sitúes en el periodo comprendido de finales de los años setenta y principios de los ochenta.

Por aquella época, la inestabilidad del precio del carburante acontecida por la doble crisis del petróleo de la segunda mitad de la década de los setenta provocó que el mercado de la automoción comenzase a dilucidar la opción eléctrica como una posible alternativa. Ante esta situación, algunas compañías comenzaron a ofrecer sus propios productos alternativos.

En los ochenta algunas compañías reconvertían coches tradicionales en eléctricos

Las dificultades para diseñar y producir un coche desde 0 bajo una configuración eléctrica provocó que estas empresas basasen su línea de producción en la sustitución de motorizaciones tradicionales por otras eléctricas. Ante este incesante crecimiento de la demanda, comenzaron a aparecer nuevos competidores, hasta el punto de aparecer una compañía denominada Jet Electrica.

Esta empresa, del mismo modo que operaban las demás, decidió utilizar, según se puede leer en Jalopnik, un modelo muy popular en aquella época, un Dodge Omni 024. Este coupé cumplía con los requisitos fijados por la empresa de reconversión, puesto que disponía de una mecánica sencilla y un peso que no era excesivo en relación con el resto de alternativas del mercado.

Un concepto que no contó con la relajación de la situación financiera

Sí, el coche eléctrico podría ser, a día de hoy, una realidad. A fin de cuentas, todos sabemos que es más eficiente que uno con mecánica tradicional, dispone de un coste de mantenimiento inferior al de combustión interna y, a excepción del ruido, ofrece un desempeño que no pasa desapercibido para todo aquel que prueba uno.

Este Jet Electrica 007 es uno de los coches eléctricos pioneros en conducción eléctrica, el cual ha permanecido muchos años abandonado. Foro Coches eléctricos

Entonces, ¿por qué no triunfó esta tecnología en los años ochenta cuando disponía de todos los recursos para poder triunfar? Un abaratamiento del precio del combustible, unido a intereses oscuros en la automoción, provocó que se pospusiese la revolución eléctrica que estamos viviendo a día de hoy. ¿No te recuerdan estos motivos al extraño caso del General Motors EV1?

Sea como fuere, lo cierto es que del Jet Electrica tan solo llegaron a fabricarse un par de centenares de unidades, una de las cuales se encuentra a día de hoy, abandonada. Estamos ante una de las joyas de la historia de coches eléctricos y parece que nadie se hace cargo de ella.

Jet Electrica sustituyó los elementos innecesarios para la conducción eléctrica

El 007 se deshizo de todos los elementos del Dodge Omni destinados al desempeño de la motorización de combustión interna para centrarse en una reducción del peso. Al mismo tiempo, se acoplaría un motor eléctrico que disponía de la potencia gracias al conjunto de baterías acopladas en la parte trasera del mismo, situado el maletero.

Disponía de una autonomía situada entre los 70 y 100 kilómetros con cada ciclo de carga, lo cual estaba en la media de lo que contaban el resto de preparaciones de la época. Podría parecer insuficiente en función a los estándares actuales, pero como también ocurre con las mecánicas tradicionales, esto significó un salto cualitativo.

Una unidad en Baltimore City expuesta a los actos vandálicos

A juzgar por las imágenes filtradas en la red, todo hace pensar que esta curiosa versión del clásico Dodge Omni no tiene propietario o, si lo tiene, este no se hace cargo de él. El estado de conservación, dejando a un lado sus casi 40 años de vida, muestra una imagen bastante deteriorada y deplorable.

Tan solo existen en torno a 200 unidades producidas del Jet Electreica 007. Jalopnik

De hecho, se puede observar como en la parte trasera terminó sus días en la carretera con una rueda de repuesto, dispuesta con la condición de rodar a una menor velocidad.

La ciudad de Baltimore es testigo de una pieza de museo en una de sus aceras

La ubicación exacta, según se reporta en el citado medio, en la que se encuentra esta rareza de la automoción es Baltimore City, una ciudad que apenas superas los 500.000 vecinos. No se sabe a ciencia cierta si está abandonado, pero según se puede apreciar en las imágenes difundidas, todo hace pensar que sí.

A tenor por lo descriptivas que son las fotografías, podemos imaginar que durante las próximas semanas podría seguir permaneciendo en una de las aceras de la ciudad, esperando que un enamorado de la conducción eléctrica decida rescatarlo de la situación para restaurar esta pieza de museo de la conducción alternativa.