Tras el coche eléctrico, la innovación que modificará las pautas de consumo en la movilidad será la conducción autónoma. Este será el próximo paso desarrollado por los fabricantes para dotar de la última tecnología a sus productos. Algunas compañías no lo implementarán, pero las que producen coches generalistas caerán en la tentación.

No obstante, en el medio plazo, en caso de contar con una tecnología eficiente en este sentido, será muy cara, no disponible como opción en cualquier acabado de los modelos que lo puedan incorporar. El retorno de la inversión será un proceso lento, pero las marcas intentarán aprovecharse al ofrecer lo último del mercado mediante precios nada económicos.

China cree que también habría que incentivar la conducción autónoma

Ante esta situación, se espera que la introducción de la tecnología cuente con un crecimiento en el mercado demasiado lento. ¿Será la subvención y ayuda pública la fórmula para garantizar la inclusión de este equipamiento? En China ya están pensándoselo.

De impulsarse esta medida, no sería extraño ver cómo las compañías comienzan a incluir nuevas mejoras relacionadas con el nivel 3 de autonomía, un punto al que solamente han accedido, de momento, unos pocos automóviles.

¿Seguirá la misma tendencia marcada por la tecnología eléctrica? El hecho de requerir los incentivos de las Administraciones Públicas constata cómo todavía no es un producto competitivo. Aun así, de estandarizarse esta medida, podría significar el fin del conductor tradicional en el medio plazo.

China subvencionará los coches con tecnología autónoma

La conducción autónoma se ha posicionado como la tecnología del futuro a nivel internacional. Este sistema servirá para mejorar la competitividad de las empresas y el aumento del confort para todos los ocupantes, pero detrás esconde un problema para un cierto grupo de conductores, la pérdida de las emociones.

El coche autónomo será la próxima tecnología en recibir subvenciones por parte de los organismos públicos chinos. Libre Mercado

China, pese a este último inconveniente, parece estar dispuesta a ofrecer esta solución para incrementar la cuota de mercado de automóviles con sistemas de conducción autónoma. Según se puede leer en el portal BFMBusiness, la implementación de incentivos hará mucho más atractiva la inclusión de estos paquetes tecnológicos.

China se basaría en la misma política llevada a cabo con la conducción eléctrica

Así pues, estaríamos ante un calco de la fórmula empleada en la automoción y la proliferación de mecánicas eléctricas. Ahora bien, ¿cuál sería el objetivo de disfrutar de una tecnología que, en principio, no tendría por qué contribuir en la mejora del bienestar social?

De confirmarse esta noticia, compañías como Google, Apple o la propia Tesla, estarían al acecho para quemar etapas rápidamente con sus prototipos software desarrollados. En el caso de esta última, debería, para entonces, haber negociado la producción de sus vehículos dentro de las fronteras del país.

Por qué China podría optar por subvencionar la autonomía

El coche autónomo, cuando disponga de una solución que sea eficiente, será más segura que la propia conducción llevada a cabo por el ser humano. El índice de errores, en el medio plazo, será menor que el de un conductor, por lo que, a priori, habría menos accidentes en la carretera.

La conducción autónoma será una de las prioridades de los fabricantes en el medio plazo. Periodismo del motor

Y te preguntarás, ¿qué tiene que ver esto con el bienestar social? Muy sencillo. Algunas ciudades de China, por ejemplo, suman varios millones de habitantes, por lo que la siniestralidad que deriva en fallecimientos o heridos suele ser notable. Incluyendo la tecnología autónoma se podría evitar una gran parte de este tipo de accidentes, lo que ahorraría costes a las arcas públicas.

La conducción autónoma podría comenzar a estandarizarse en China

¿Podríamos estar hablando, por tanto, de un retorno de la inversión en formato de ahorro público? Podría decirse que sí, al menos estas son las primeras impresiones que se pueden destacar de un plan formulado por el medio de comunicación citado. No obstante, todavía hay que esperar para ver si, finalmente, deciden incluir el mismo método utilizado con la motorización eléctrica.

De lo que no hay duda es de las posibles implicaciones que tendría esta política en relación a esta tecnología. La conducción autónoma terminaría instalándose en el mercado, llegando un momento en el que el papel del conductor quedaría relegado a un papel residual.