Estamos en pleno desarrollo del coche eléctrico y, por tanto, conviene saber cómo podemos cargar el automóvil alternativo en nuestro garaje convencional.

En la actualidad, la infraestructura en edificios aún no es idónea para la recarga de las baterías debido, principalmente, a la dificultad para instalar los denominados wallbox en cada garaje comunitario.

Aún así, las zonas residenciales caracterizadas principalmente por casas sí que pueden disponer, de forma sencilla, de instalaciones dirigidas a la recarga de los coches eléctricos.

Elegir opción monofásica o trifásica depende de una serie de factores

Determinar el tiempo de carga depende, en gran medida, de la potencia contratada. Es cierto que el tipo de instalación influye, pero sin duda, si la intensidad de la corriente no es la idónea, será difícil conseguir la autonomía plena en un menor tiempo.

Podríamos considerar 2 tipos de contratación en materia de electricidad. El proveedor dispone, principalmente, de las alternativas monofásica y trifásica.

Es normal que alguna vez hayas escuchado estos términos, ¡hasta puede que te parases a pensar qué significa todo ello! Ahora, con la llegada del coche eléctrico, es necesario conocerlo más a fondo.

La instalación monofásica, la más común del mercado

Lo primero que hay que hacer es considerar cómo funciona este tipo de instalación.

Para ello, a modo intuitivo, lo mejor es ver una imagen que muestra la principal diferencia entre ambas opciones. De todos modos, siempre podrá llamarse a nuestro proveedor de electricidad para conocer qué modalidad se tiene contratada.

La instalación monofásica tiene una pestaña doble mientras que la de la trifásica es triple. SOM energia

Pese a que en la imagen anterior se puede observar cómo es cualquiera de las 2 alternativas más comunes, vamos a centrarnos en primer lugar en la monofásica.

Tal y como detalla SOM energia, este tipo de instalación es la que está presente en la mayoría de casas y apartamentos.

Su potencia puede girar en torno a los 220 o 230 voltios, cuyas potencias máximas estarían comprendidas entre los 13,86 kW y 14,49 kW, del modo que explica Endesa.

¿Cómo saber si necesitamos un grado mayor de contratación? La peculiar frase ‘saltar los plomos’ es algo que suele ocurrir cuando se excede la capacidad de lo contratado.

Es probable que la tenencia de un coche eléctrico provoque tener que avisar al proveedor para que aumente la potencia contratada. ¿Por qué? No sería muy cómodo tener que desconectar continuamente la mayoría de los electrodomésticos para cargar las baterías del automóvil.

Es aquí, por tanto, donde entra en juego la opción trifásica. ¿Conviene pagar más y disfrutar de mayor potencia o es derrochar dinero de forma absurda?

La opción trifásica, más lógica si se quiere disfrutar de más potencia

Esta opción está recomendada, principalmente, para aquellos que tengan contratados más de 10 kW, tal y como argumenta Eres energía.

Pese a que la mayoría de los electrodomésticos no admiten este tipo de corriente, hay algunos, sobre todo los que necesitan más potencia para su funcionamiento, que sí que requieren de este tipo de modalidad.

La opción trifásica es más efectiva para recargar el coche eléctrico

Los típicos wallbox o estaciones de recarga de los coches eléctricos suelen admitir ambas opciones, pero sí, tal y como detalla la edición de El País especializada en el motor, la opción trifásica es capaz de rendir con potencias más altas.

Según se puede observar en la imagen anterior, la opción trifásica es fácil de detectar. Una pestaña formada por 3 puntos es la pista que debe tomarse para saber si se disfruta de esta modalidad.

Cuál es la opción más recomendable para cargar un coche eléctrico

La recarga de un coche eléctrico puede variar en tiempo en función de varios aspectos. Depende del tipo de conectores que se utilicen, de los diferentes modos de carga que existen y, principalmente, de la potencia contratada.

Como podrás imaginar, a fin de cuentas, el tiempo se verá reducido conforme mayor potencia se tenga contratada. De igual modo que expone Eres energía, lo más recomendable es pensar en la opción trifásica para potencias superiores a los 10 kW.

Con ello, se reducirá el tiempo de espera para disfrutar de un mayor rango de autonomía en un automóvil eléctrico tras unas horas de recarga.

Ahora bien, es importante saber qué posibles desventajas pueden aparecer si se elige la opción trifásica:

  • El alquiler del contador trifásico es más caro que en la opción monofásica.

  • La potencia mínima que se puede contratar es mayor que con una monofásica, lo que puede traducirse en un incremento en el precio de la factura.

  • Con la instalación trifásica salta mucho el Interruptor de Control de Potencia (ICP) si no se tiene contratada la suficiente potencia.

Entonces, ¿por cuál nos decantamos?

Al final, todo es una cuestión de gustos y preferencias. Antes de tomar una decisión sobre cuál de las 2 modalidades es preciso contratar, hay que poner en una balanza cuáles son nuestras prioridades.

La opción trifásica, por supuesto, ofrece un mayor desempeño a la hora de recargar las baterías. Por tanto, si lo que se busca es eficiencia, ésta es tu alternativa.

El tiempo de carga y el precio son las variables que hay que tener en cuenta

Sin embargo, la factura de la luz será algo mayor. El precio, por ello, se verá incrementado unos euros así que tú deberás valorar si merece la pena o no.

A fin de cuentas, teniendo en cuenta que disfrutar de una autonomía completa supone unas 8 horas, ¿crees que merece la pena acortar dicho periodo una media hora aproximadamente? La valoración del tiempo es algo puramente subjetivo.