Hay ciertas marcas que las asemejamos a una concepción de conducción. Si pensamos, por ejemplo, en Porsche, rápidamente nos viene a la mente su gama de motores bóxer que tanto queríamos hace unos años.

Si giramos el espectro de la industria y nos focalizamos en la seguridad, Volvo sigue fiel a su estilo. Por último, ¿qué decir si nos centramos en, por ejemplo, la hibridación? Aquí, en este apartado, Toyota no tiene rival.

Los fabricantes deben plantearse si acogerse a este entorno disruptivo o no

Jaguar, la cual posee actualmente una gama de motores que discurren hasta el increíble motor V8 que equipan las versiones más aspiracionales del F-Type, acaba de reorientar su futuro hacia una nueva dirección. Además, ha lanzado su propia idea acompañada del mítico E-Type.

¿Hacia dónde podrían ir los tiros? Muy sencillo. De fijarse, podríamos decir que la estrategia ha virado hacia la formulada por los japoneses hace unos años. Siguiendo esta tónica, acaba de desvelarse que producirán solo alternativas híbridas y eléctricas a partir del mismo año 2020.

Teniendo en cuenta que estamos en la segunda mitad del 2017, podemos afirmar que la compañía plantea, en un horizonte temporal de 2 años, reconvertir su actual gama comercial. ¿Cómo lo conseguirá? De momento debemos conformarnos con el Zero, la versión eléctrica del mítico E-Type.

E-Type Zero, el resurgir de una pieza de colección de origen británico

Hace unos meses se filtró la noticia; se electrificarían algunas unidades del deportivo vanguardista. Lo que no se sabía es qué implicación tendría a la hora de anunciar el bombazo del día. Sí, Jaguar dejará de montar motorizaciones tradicionales para centrarse en la innovación de moda.

Tal y como se puede leer en Electrek, la noticia, una vez se ha hecho pública, ha inundado la red de información relativa a la última compañía que ha decidido dar el paso.

Hace unos días, Aston Martin ya mostró una idea un tanto parecida. En este caso, sin embargo, retrasaban el cambio de tecnología para la década siguiente, algo tardío, quizás.

Jaguar acaba de lanzar su estrategia futura, dejando fuera los motores tradicionales. The Verge

Sea como fuere, lo cierto es que la firma ha decidido recobrar la vida de este deportivo de 1968 en aras de mostrar cómo la industria debe adaptarse a las nuevas tecnologías. Alguno que otro condenará haber dado este trato a esta reliquia, pero lo cierto es que el objetivo es concienciar al consumidor.

Según se puede leer en el portal especializado Motorpasión, esta versión denominada Zero posee un motor eléctrico de 220 kW. Es algo simbólico, por supuesto. ¿A quién le iba a importar una aceleración de 0 a 100 km/h por debajo de los 4 segundos? Estamos hablando de cómo un clásico puede llegar a albergar una motorización eléctrica.

Cada vez se ven con mayor frecuencia reconversiones de estas características

Un momento, ¿no nos recuerda esto al Porsche 911 Targa de 1979 del que te hablamos hace unos días? Este también se electrificó, demostrando de nuevo que, quizás, no es tan mala idea esto de invertir en un clásico para modernizarlo desde lo que hay bajo el capó.

Este clásico redefinido para hacer gala de la nula emisión de partículas contaminantes ofrece, gracias al grupo de baterías que equipa, hasta 270 kilómetros. Se trata de un concept, por lo que quizás ni siquiera tenga que realizar un gran número de ciclos de recarga.

Aun así, ¿para qué sirve crear un modelo caracterizado por su propulsor de 6 cilindros en línea? Pongámonos un instante a pensar. ¿No es este el modelo más reconocido de Jaguar? No había otra opción. De hecho, sirve para explicar este cambio de filosofía que quiere llevarse a cabo en la firma británica.

Por qué virar hacia la sostenibilidad de motores eléctricos

Quizás, en el corto plazo, se pierda dinero, pero a decir verdad, ¿qué más da si en el largo plazo Jaguar construirá su propia reputación en lo referente a hibridación y electrificación? Y son varios fabricantes los que también creen en esta postura.

Esta reconversión ha servido para definir el futuro de la compañía británica. The Verge

Según puede leerse en The Verge, la compañía del felino dejará de ofrecer motorizaciones de combustión puras. En su defecto, éstas irán acompañadas de motores eléctricos que mejoren notablemente los consumos del primero.

¿Por qué deberían copiar todos los competidores esta misma estrategia? Ciudades como Londres dejarán de permitir la entrada de coches de combustión interna. Ni siquiera se podrá pagar una tasa ni nada, simplemente no habrá opción.

Ante este panorama que viene, es vital que las compañías comiencen a valorar la disposición de alternativas en sus gamas, incluyendo, al menos, una variante eléctrica o híbrida, por modelo. ¿Es viable? Lo más recomendable, a tenor de las críticas que está recibiendo BMW, sería acortar los plazos.

Con esto, queremos referirnos a no disponer, al mismo tiempo, de muchas alternativas a la venta sobre el mismo producto. Esto quiere decir que hay que evitar contar con una versión eléctrica, otra híbrida, otra que funcione con diésel y otra con gasolina. ¿Por qué? Los costes de producción se disparan.

Tienen de plazo 2 años para acometer su plan de inversiones

La versión Zero del E-Type ha servido para anticipar la llegada de modelos eléctricos a la potencial gama de Jaguar, uno de los fabricantes más vanguardistas de los que compiten en todos y cada uno de los segmentos más premium.

Ahora bien, ¿cómo crees que sería el mítico deportivo de la década de los sesenta y setenta adecuado a los tiempos de hoy? La firma ha ideado su propio prototipo de cómo sería su modelo estandarte.

Tal y como se puede observar, el Future-Type dispone de la más alta tecnología. Con este concept digitalizado, la firma del felino busca recrear cómo ven el futuro de la movilidad.

Mientras esperamos a que diseños tan futuristas circulen por las calles, podemos ir imaginándonos cómo será entrar en un concesionario de la marca y pedir presupuesto por, por ejemplo, un E-Type híbrido. O mejor aun, uno eléctrico. ¡Qué raro se nos hace aún a día de hoy!