La batería Blade de segunda generación de BYD genera debate tras alcanzar los 75 °C durante la carga ultrarrápida

La capa SEI, a temperaturas superiores a 70 ºC, puede degradarse y comprometer la seguridad

La batería Blade de segunda generación de BYD genera debate tras alcanzar los 75 °C durante la carga ultrarrápida
Batería BYD Blade 2
Publicado en Motor

BYD (siglas en inglés de Build Your Dreams) superó a Tesla a principios de 2026 y, actualmente, es el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo. Lo ha conseguido gracias a sus propuestas de ajustada relación calidad-precio, permitiendo a los consumidores prescindir de la gasolina por alrededor de 13 mil euros, que es lo que cuesta el BYD Dolphin Surf, uno de los coches más accesibles de su cada vez más amplio catálogo.

Aparte de coches eléctricos, BYD también desarrolla su propia tecnología de baterías, destacando la Blade Battery, conocida en la industria por ser segura y altamente eficiente. Además de baterías, también crear sistemas de carga ultrarrápida. Hace unas semanas se filtraron detalles sobre un cargador de 1.500 kW, disponible para los vehículos con una potencia superior a 1.000 kW.

Si bien las baterías de BYD suelen ser una apuesta segura, su Blade de segunda generación habría generado cierta preocupación. Al parecer, durante una prueba de carga transmitida en directo de un Fangchengbao Leopard 3 equipado con ella, registró temperaturas de hasta unos 75 ºC mientras se recargaba de manera ultrarrápida.

El rango de temperatura en condiciones normales es de entre 20 y 30 ºC

Un bloguero especializado en automoción, tras recibir el nuevo Fangchengbao Leopard 3, llevó a cabo un experimento de carga en condiciones reales para ver cómo se comportaba la batería con la tecnología Megawatt Flash Charge de BYD. Durante la carga, la temperatura de la batería alcanzó los 169,6 ºF (unos 75 ºC).

El suceso no pasó desapercibido en Internet, ya que superó el umbral de seguridad recomendado por China de 149 ºF (65 ºC) para las baterías de fosfato de hierro y litio. La fórmula química de estas baterías aporta una buena estabilidad térmica y química excepcional, siendo a priori más seguras que las de iones de litio, ya que no se sobrecalientan, ni explotan y se conservan relativamente bien con el paso del tiempo.

Los expertos aseguran que las celdas de las baterías de los vehículos eléctricos tienden a funcionar dentro de un rango de temperatura de entre 20 y 30 ºC en condiciones normales de conducción y carga, y que muchos muestran advertencias de sobrecalentamiento una vez que la temperatura supera los 60 ºC. Por ello resulta tan curioso/preocupante que la batería Blade de BYD registrara temperaturas de alrededor de 75 ºC durante la carga.

Una de las mayores preocupaciones a temperaturas elevadas es la estabilidad de la capa SEI. Esta barrera protectora separa el electrolito del ánodo, permitiendo al mismo tiempo el movimiento de iones de litio entre ellos durante la carga y la descarga. Al parecer, la capa puede empezar a degradarse a temperaturas superiores a 70 ºC, acelerando el desgaste de la batería y aumentando los problemas de seguridad si dicha temperatura se vuelve frecuente.

Cuando BYD presentó su batería Blade de 2ª generación, hizo especial hincapié en la durabilidad y el rendimiento de carga. Los ejecutivos destacaron que la batería aumentó los estándares de retención de capacidad de garantía en un 2,5 % en comparación con la generación anterior, y también introdujo una garantía de por vida para las celdas de la batería.

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